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GRAVE ERROR PRESIDENCIAL

El terrible autodaño de Alberto Fernández

Mar, 15/09/2020 - 3:03pm
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Alberto Fernández quemó parte de su capital político en lo que Horacio Rodríguez Larreta llamó "traición", por los fondos quitados a Ciudad de Buenos Aires sin negociación previa. El análisis que realizó el periodista Carlos Pagni, en la pantalla de LN+, es correcto: fue Fernández quien mantenía un vínculo más cercano que Axel Kicillof o que La Cámpora con el jefe de Gobierno porteño, que éste correspondía en su comprensión de la política de la Nación ante la pandemia. Es interesante profundizar esto.

Larreta presentará el miércoles 16/09 su planteo ante la Corte.
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Alberto Fernández y Horacio Rodríguez Larreta.
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En las PASO 2019, el Frente de Todos consiguió un gran caudal electoral porque, a los votos propios e intransferibles de Cristina Fernández de Kirchner, se le sumaron los sufragios moderados que atrajeron Alberto Fernández y Sergio Massa. Esa fue la clave del comportamiento electoral de CFK diferente a 2017 en Provincia de Buenos Aires, cuando Florencio Randazzo, con el apoyo de Alberto Fernández y Santiago Cafiero, se le llevó sufragios moderados imprescindibles.

El cambio de discurso de Alberto Fernández y del Frente de Todos, acentuando el enfoque propio de CFK, fue uno de los varios motivos del aumento de caudal electoral de Mauricio Macri en la elección general, semanas después. Quedó en evidencia que había un universo de opinión pública que definía comicios y que eran electores no militantes y sí moderados, en ese momento críticos de las consecuencias de la economía de Juntos por el Cambio pero que desconfiaban de CFK. En ese nicho surgió el anhelo, ya totalmente frustado, del Albertismo.

Por lo tanto, quedó firme la idea de que Alberto Fernández era el enlace del FdT con esos ciudadanos, idea que el Presidente intentó consolidar junto a ciertos gestos hacia los gobernadores peronistas que en muchas ocasiones o desconfían o descreen de CFK. Por ese motivo, Fernández -porteño defensor de la autonomía de la Ciudad con recursos cedidos por Nación- asumió el discurso de "Presidente más federalista".

Luego llegó la pandemia, con sus consecuencias no previstas en muchos casos, aún no cuantificadas por completo, y ante las cuales el gobierno de Alberto Fernández intentó varias estrategias, con suerte dispar.

Sin embargo, fue notorio que la imagen de Alberto Fernández sentado en la Quinta de Olivos entre Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta, tranquilizaba a ciudadanos necesitados de "unidad en la crisis". En los días del temor colectivo -que ya quedaron atras- ayudó mucho a Fernández y se expresaba en niveles récord de imagen positiva.

Axel Kicillof garantizaba el apoyo de CFK a lo que ejecutaba Fernández, y Rodríguez Larreta surgió como la imagen de una oposición proactiva, de presencia abrumadora en Ciudad de Buenos Aires, muy importante en el Gran Buenos Aires, y numerosa en otros territorios, en medio del derrumbe por inepto de Mauricio Macri.

Es decir que Rodríguez Larreta le sumó mucho a Alberto Fernández, y también a CFK, porque por más que el FdT posea el control institucional del Estado, en una crisis por pandemia todo eso es muy relativo; y luego de la crisis policial bonaerense que incluyó el capítulo de rodear la Quinta de Olivos, todo el poder institucional recibe diversos enfoques en los que no faltan ni la precariedad ni la fragilidad.

Si bien el amigo personal de Rodríguez Larreta es Sergio Massa -también lo es de Cristian Ritondo-, Alberto Fernández construyó una relación con el Jefe de Gobierno porteño, a veces cuestionada no sólo por algunos gobernadores y alcaldes bonaerenses sino por líderes de La Cámpora, que en ocasiones tienen un enfoque ideológico que destruye su comprensión pragmática en otras ocasiones (dicotomía que deberán resolver si realmente ambicionan el poder).

El periodista Carlos Pagni analizó lo que él llamó "El doble triunfo de Cristina Fernández de Kirchner" en los eventos de la semana que quedó atrás. Sin embargo, más allá de su ratificación de la idea de que gobierna CFK -presente en el relato de Macri desde que regresó de sus vacaciones europeas a una situación judicial compleja, y de holdings de comunicación preocupados como todos por el impacto de la macroeconomía al garete sobre la microeconomía de cada empresa, más allá de las cuestiones ideológicas, que las hay- es muy interesante el capitulo de uno de los dos errores que él mencionó.

Alberto Fernández se autoinfligió un castigo impensado, sorprendente y gigantesco a causa de lo que Rodriguez Larreta consideró "traición", en un reclamo a Eduardo De Pedro, según el relato periodístico.

Por un lado, el Presidente, en teoría enlace con los opositores, ha quedado suplantado por un Presidente que, bajo presión, se refugia, espantado, en su 'masa crítica' que no la integran los moderados que logró convocar en las PASO 2019 sino los electores permanentes de CFK.

Por otra parte, el Presidente de la negociación decide sobre cuestiones muy importantes para sus aliados, en forma arbitraria y con un aviso previo de 1 minuto, con una promesa difusa de que intentará compensarlo más adelante.

... Y esto por un planteo salarial de policías bonaerenses que ganan casi el doble que los efectivos del Ejército Argentino. Difícil imaginar qué queda para más adelante.

Lo único que el Presidente no debía incorporar a su imagen pública era la imprevisibilidad.

Sin embargo, ahora, los líderes políticos y los ciudadanos de a pié, descubren un Alberto Fernández imprevisible y que, bajo presión, no tiene reparos en quemar a quienes le ayudan a construir su fortaleza ante la opinión pública.

Semejante hallazgo tiene la novedad de que convierte a un Presidente de imagen consolidada en uno de comportamiento volátil sino enclenque.

Y ahí viene la gran pregunta: ¿Cuánto vale ahora la palabra de Alberto Fernández? Es muy preocupante la sospecha de que, quizás, se ha devaluado más que el peso argentino en el mercado no oficial de moneda.

Por supuesto, que Alberto F. puede remontar lo que ha ocurrido pero su reparación tendrá un costo quizás extraordinario, y habrá que ver si queda tiempo en una sociedad que encadena hechos a una velocidad que provoca vértigo, o si le conviene... sólo él conoce su proyecto y su estrategia, hoy en 5ta. semana consecutiva de deterioro en las encuestas de opinión pública.