Afganistán y Abu Ghraib no son lo mismo
Los abusos del ejército estadounidense en sus campañas en Afganistán tienen un tufillo a lo ocurrido en Irak. Sin embargo hay algo que diferencia ambas situaciones: las pruebas.
21 de marzo de 2012 - 11:31
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Los abusos del ejército estadounidense en sus campañas en Afganistán tienen un tufillo a lo ocurrido en Irak. De hecho, Urgente24 publicaba hace unos días que Afganistán era un Abu Ghraib constante (ver nota relacionada).
Sin embargo, el abogado que representa al militar sospechado de matar a 16 aldeanos en Afganistán el pasado domingo (11/03) recalca una importante diferencia: a diferencia de lo ocurrido en Abu Ghraib donde las imágenes y videos de las atrocidades y torturas allí cometidas rápidamente vieron la luz, en este más reciente caso, las autoridades estadounidenses carecerían de pruebas de lo que efectivamente ocurrió esa noche trágica.
"Estoy muy preocupado ya que no tienen muchas pruebas de nada", le dijo el abogado John Henry Browne a Reuters tras reunirse con el sargento del Ejército de USA, Robert Bales, el martes (20/03) por segundo día consecutivo en un centro de detención militar en Kansas.
Browne dijo que ya ha pasado 11 horas discutiendo los eventos del domingo (11/03) con el soldado en cuestión que supuestamente abandonó su base en el sur de Afganistán y asesinó a los 16 civiles, entre ellos 9 niños y 3 mujeres, en una masacre que volvió a trastocar las relaciones entre USA y Afganistán.
Bales, de 38 años, es un veterano de combate. Aún no ha sido acusado, pero Browne les dijo a los periodistas el martes (20/03) que espera que su cliente sea acusado de "homicidio y un montón de otros cargos", este mismo jueves (22/03). Agregó que el caso podría durar 2 años.
"No sé cuál es la evidencia", dijo Browne a la prensa. "Todos hemos escuchado las acusaciones. No sé que es lo que el gobierno pretende o puede demostrar. No existe evidencia forense, no hay confesión".
Browne dijo que Bales está todavía "en shock" y describió al soldado como un chivo expiatorio, un siervo de poco interés para las fuerzas armadas de USA. "Él es un soldado. Él no quería ir allá, hizo lo que le dijeron. Él nunca se ha victimizado, cosa que escucho con demasiada frecuencia entre mis clientes”. Sus primeras preguntas fueron acerca de su seguridad y la de su familia”.
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Agregó que Bales puedo hablar con su esposa por teléfono la noche del martes (20/03), por primera vez desde el incidente. El lunes (19/03), la esposa de Bales, Karilyn, hizo un llamamiento por la paz y el entendimiento.
Browne trató de minimizar el efecto de los problemas financieros de Balas, que incluyen una propiedad abandonada en el área de Seattle y una multa de US$ 1,3 millones de sus épocas como corredor de valores (broker).
"Claro que tiene problemas financieros. Pero no va a ir a matar mujeres y niños porque tiene problemas financieros", dijo Browne.
Browne añadió que ha recibido cientos de correos electrónicos, incluso de algunos generales y otras figuras militares, quienes le deseaban suerte en el caso.
Previamente, en declaraciones a Reuters, Browne describió su tiempo con Bales en las instalaciones de Fort Leavenworth, Kansas, como "sesiones informativas" y un momento para "conseguir que él confíe en mí".
El caso sin duda se diferencia del de la exmilitar Lynndie England, símbolo del escándalo suscitado en la prisión iraquí de Abu Ghraib en 2004 que afectó seriamente la imagen de USA.
En recientes declaraciones, England dijo que no siente compasión alguna por sus víctimas, según una entrevista publicada el lunes (19/03) por el diario electrónico The Daily.
La mujer, que hoy tiene 29 años, fue separada del Ejército tras haber sido condenada a 3 años de prisión por las torturas que infligió a prisioneros iraquíes en la cárcel de la base de Abu Ghraib.
England fue entrevistada unos días después de la matanza de 16 civiles afganos, de la que es acusado el sargento estadounidense y que constituye un acontecimiento que puede marcar en Afganistán una ruptura similar a la que representó Abu Ghraib durante la guerra en Irak.
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En la entrevista, la exmilitar, una madre soltera desempleada que retornó al hogar paterno en el estado de Virginia Occidental y que siente nostalgia del Ejército, se muestra sin remordimiento alguno por lo que hizo a sus prisioneros.
“Su vida ahora es mejor. (…) No eran inocentes. Es gente que quiere matarnos, ¿y pretenden que les pida perdón?”, señaló.
En 2004, la foto de la muchacha, entonces de 22 años, sonriente y llevando por una rienda a un prisionero desnudo, dio la vuelta al mundo. En otras imágenes se la veía con un aire inexpresivo, posando ante detenidos esposados, amenazados por perros, obligados a masturbarse o apilados como si se tratara de objetos sólo para ser orinados encima. .
El presidente George W. Bush reconoció que el escándalo había “cubierto de vergüenza” a USA y constituido “el mayor error” de las fuerzas estadounidenses en Irak, país del cual se retiraron recién a fines del año pasado.
Barack Obama también dijo sentirse avergonzado por los hechos en Afganistán.
Lo único que lamenta England es la publicidad que se hizo de sus actos, que llevó a la muerte de estadounidenses en el marco de acciones de represalias. “Todos los días pienso en esas muertes que yo causé indirectamente”, en “esa gente de nuestro lado que murió porque yo aparezco en una foto”, dijo.
England será tildada de criminal toda la vida por la sentencia que se le pudo imponer. Pruebas sobraban. Ahora le toca el turno a Bates. Por suerte, siguiendo el razonamiento de England, al no aparecer en una foto, no hanrìa que tener miedo a represalias...





