EGIPTO

Mará, las aguas amargas que pusieron a prueba la fe

En el Mar Rojo, existen varios manantiales y centros terapéuticos en Oyoun Mossa (manantiales de Moisés), cerca de Ras Sudr, y Hammam Pharaon (Baños del Faraón), o en Ain Sokhna, con sus manantiales de azufre. Además, los oasis de Egipto son conocidos por sus aguas termales: Baharaiya, Farafara, y Siwa, cada uno posee sus propios manantiales naturales (frío y caliente) y sulfurosos (y minerales). También el Valle Nuevo, donde las fuentes de agua caliente y las piscinas presentan una temperatura que varía de 35°C a 45°C todos los meses del año. Pero hoy día se habla de Mara.

 

"E hizo Moisés que partiese Israel del Mar Rojo, y salieron al desierto de Shur; y anduvieron tres días por el desierto sin hallar agua.
Y llegaron a Mara, y no pudieron beber las aguas de Mara, porque eran amargas; por eso le pusieron el nombre de Mara.
Entonces el pueblo murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Qué hemos de beber?
Y Moisés clamó a Jehová, y Jehová le mostró un árbol; y lo echó en las aguas, y las aguas se endulzaron. Allí les dio estatutos y ordenanzas, y allí los probó;
y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador.
Y llegaron a Elim, donde había doce fuentes de aguas, y setenta palmeras; y acamparon allí junto a las aguas."
Éxodo 15:22-27
La Biblia.

El Éxodo de los israelitas.


Relata el Antiguo Testamento que Moisés, en su éxodo hacia la tierra prometida, encontró un manantial salado en el desierto del noreste de Egipto cuya agua convirtió en dulce para beberla. Aquel lugar mítico es hoy objeto de una gran rehabilitación.

Las termas de Moisés son 7 fuentes donde el agua se dice que tiene efectos terapéuticos, es uno de los puntos que el Ministerio de Antigüedades y de Turismo quieren convertir en un nuevo destino para los visitantes.

El recinto, que data de la era bizantina y que fue construido sobre los manantiales que se creen que son los citados en la Biblia, era lugar de descanso para los diplomáticos extranjeros hasta comienzos del siglo 20.

Según relató a los periodistas el secretario general del Consejo de Antigüedades, Mustafa Waziri, por falta de mantenimiento, las termas, cuyas profundidades oscilan entre los 6 y 8 metros, fueron abandonadas y cubiertas de arena.

Ruinas por recuperar.

A pesar del abandono, algunos peregrinos continuaron visitando los manantiales, pero en los últimos años el volumen de visitantes aumentó al lugar situado en la localidad de Ras Sadr, en el sur de la península del Sinaí, donde avanzan las obras de renovación de la estructura del predio.

La primera fase del proyecto de rehabilitación comenzó a finales de 2015 y terminó en 2017. Falta la 2da. etapa: pavimentar caminos, remodelar las tiendas de los artesanos, instalar bazares, cafeterías, restaurantes, un proyecto cuyo presupuesto total ronda los 8 millones de libras egipcias, equivalentes a US$ 450.000.

El turismo en Egipto cayó con fuerza por la inestabilidad posterior a la revolución de 2011 y todavía no se ha recuperado debido a los recientes atentados terroristas.

El Ejército desarrolla una gran campaña militar contra los extremistas que están presentes en el centro y norte de la península del Sinaí, donde opera una filial del grupo yihadista Estado Islámico (EI).

Las termas se encuentren a unos 200 kilómetros de esas áreas en conflicto, y como atractivo adicional se aclara que en Mara confluyen las 3 religiones de la Biblia: el cristianismo, el judaísmo y el islam.

Además, según el ministro, por ese lugar transitaron María y José llevando a Jesús, en su huida desde Belén de Judea a Egipto para escapar del rey Herodes.

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