La tragedia de IOSFA no comenzó con Javier Milei pero sí se profundizó a niveles destructivos. Entre Federico Sturzenegger y Luis Petri terminaron con una obra social indispensable para el personal que vela por la seguridad del Estado. Lo que ha sucedido es una demostración de la impericia de La Libertad Avanza (LLA) para gestionar cuestiones indispensables de la sociedad a la que le solicitó el sufragio. El enojo que avanza dentro de LLA hacia Sturzenegger -no preguntar por él ni siquiera a Patricia Bullrich, jefe del bloque oficialista en el Senado- obliga a cuestionarse quiénes son las personas que gozan de la confianza de Milei.
¿QUIÉN CUIDA A QUIENES NOS CUIDAN?
LLA fundió IOSFA, creó OSFFESEG y derivó gendarmes y prefectos a la salud privada
Prefectura y Gendarmería pasaron de tener Obra Social superavitaria (IOSFA) a ser transferidos por LLA a prepaga que no está preparada para hombres de acción.
Primer paso: endeudemos a IOSFA
Cuando La Libertad Avanza (LLA) llegó al poder en Argentina, el Instituto de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA) tenía $ 25.000 millones de superávit (más de US$ 30 millones), pero, tras la gestión de Luis Petri como ministro de Defensa se pasó a un déficit tan grave que llevó al corte total de la cobertura de salud en activos y retirados.
La Asociación de Trabajadores del Estado denunció que durante la gestión del hoy diputado nacional se transformó en apenas 2 años ese importante superávit en una deuda de más de $ 200 mil millones (US$ 142 millones) debido a contratos millonarios con farmacéuticas (especialmente la droguería Suizo Argentina).
Se acusó al diputado nacional mendocino por “administración fraudulenta”, “malversación de caudales públicos”, “incumplimiento de deberes de funcionario público” y “abandono de persona”.
La crisis financiera en la que desembocó IOSFA (la tercera obra social argentina con más afiliados) durante la gestión de Petri causó a decenas de miles de afiliados:
-continuos cortes de prestaciones médicas,
-interrupciones en tratamientos,
-suspensión de servicios por parte de prestadores
-atrasos en reintegros.
Especialmente, se pidió investigar al ex ministro de Defensa por la falta de provisión de medicamentos esenciales, incluyendo medicamentos oncológicos e insulina, tratamientos que resultan indispensables para pacientes con patologías graves o crónicas.
Segundo paso: colapsemos IOSFA
Tras la debacle de la Obra Social de los efectivos de fuerzas federales de seguridad, se dispusieron convenios con prestadoras privadas para garantizar la cobertura nacional.
Se buscó imitar el funcionamiento exitoso de OSDE con la Policía de la Ciudad de Buenos Aires: una cobertura privada para los agentes públicos.
Desde la Casa Rosada se anunciaba de manera oficial: “Creamos la nueva Obra Social para las Fuerzas de Seguridad”
“Ordenamos y modernizamos la cobertura de salud del personal de las Fuerzas Federales de Seguridad mediante la creación de una obra social específica para sus necesidades”.
Llamaron al proceso “modernización del sistema de salud”.
Tercer paso: que los privados cubran la salud de los hombres de acción
Los prefectos y gendarmes pasaron a una privada llamada Avalian (antes, la cooperativa AcaSalud) que tiene 45 sucursales y 400 centros de atención personalizada.
En los chats de los uniformados se aseguró que “la Obra Social que se creó para las fuerzas, OSFFESEG, será solamente un ente regulador para controlar a Avalian en todo el país. De acuerdo a lo que le descuenten al efectivo será el plan que les entreguen. Cuánto más se pague, mejor será la cobertura”.
En el marco de sueldos para uniformados que no alcanzan a cubrir la canasta básica lo más probable es que se opte por el segmento inferior de las prestaciones.













