TRAS EL ACUERDO CON LA CGT
La 'miniliga' unifica postura con una sola preocupación: cuánto perderán
El Gobierno nacional buscará hoy ampliar con los gobernadores y los legisladores el acuerdo cerrado ayer con los representantes de la CGT para reformar el Impuesto a las Ganancias, con la intención de que esta semana se convierta en ley. El grupo con el que se reunirá está integrado por más de la mitad de los jefes provinciales, que unificarán una postura sobre el proyecto de reforma en el Impuesto, que amenaza las arcas provinciales. Su preocupación, en efecto, pasa por cuánto perderán por los cambios y si el Gobierno se hará cargo de parte del sobrecosto en el caso de que el monto que se deje de recaudar sea mayor a los $30 mil millones. Su carta es que fueron ellos los que salvaron al Ejecutivo de una derrota en el Senado al intervenir para que no se aprobara por mayoría la iniciativa de la oposición. Al menos, eso es lo que ellos creen.
El acuerdo del Gobierno con la CGT por los cambios en Ganancias era el primer paso clave para destrabar las negociaciones por un proyecto consensuado entre el Ejecutivo, los sindicatos y la oposición que fuera viable para todos los sectores, ya que la central obrera reunificada es el actor más difícil para negociar.
En efecto, realizaron ayer un paro que causó caos para viajar a modo de "advertencia" por Ganancias.
Ahora, la iniciativa que ya tiene luz verde de la central obrera reunificada y que establece un mínimo no imponible de $37.000 brutos para casados con dos hijos además de cambios en las escalas, entre otros beneficios para los trabajadores alcanzados por el gravamen, será analizada con los gobernadores.
Ocurre que las modificaciones en el desactualizado tributo tienen un fuerte impacto en las arcas públicas, ya que la recaudación es coparticipable: la mitad queda para la Nación y el resto se reparte para las provincias. Este es uno de los puntos donde más puso la lupa la administración de Mauricio Macri, que exigió un costo fiscal controlable.
La cifra estaría entre los $38 mil y los $40 mil millones, un número dentro de los parámetros "manejables" para la Casa Rosada.
Los gobernadores tienen un fuerte peso en el Congreso por los legisladores que les responden, con la gran ventaja adicional de que el oficialismo carece de mayoría en las cámaras, por lo que siempre deben negociar con ellos para avanzar con sus proyectos.
Por eso, desde las 8 se reunirán varios de ellos para unificar una postura sobre los cambios anunciados en el tributo, previo a la convocatoria de las 11 en Casa Rosada con el resto de los jefes provinciales.
Se trata de los jefes provinciales que integran la llamada "miniliga", encabezada por el salteño Juan Manuel Urtubey, el cordobés Juan Schiaretti y el sanjuanino Sergio Uñac.
El grupo surgió el martes pasado, cuando en medio de la acalorada discusión por Ganancias Urtubey, Schiaretti y Uñac unieron fuerzas para defender sus intereses y rechazar el proyecto de la oposición, que tiene media sanción de Diputados y un costo fiscal mucho mayor al acordado con la CGT.
Rápidamente se sumaron al grupo el gobernador del Chaco, Domingo Peppo, su par de Entre Ríos Gustavo Bordet y hasta el socialista Miguel Lifschitz, de Santa Fe. Además se integraron a la "liga" Rosana Bertone, gobernadora de Tierra del Fuego; Sergio Casas, de La Rioja; Hugo Passalacqua, de Misiones, Omar Gutiérrez, de Neuquén y Alberto Weretilneck, de Río Negro.
La grandes preocupaciones de los jefes provinciales pasan por cuánto perderán por los cambios en Ganancias y, además, si el Gobierno se hará cargo de parte del sobrecosto en el caso de que el monto que se deje de recaudar sea mayor a los $30 mil millones (la Casa Rosada había advertido sobre recortes a las provincias, en el caso de que lo que el costo fiscal fuera mucho mayor a ese número).
Los gobernadores creen que fueron ellos los que salvaron al Ejecutivo de una derrota en el Senado -tras el revés del Gobierno en Diputados- al intervenir para que no se aprobara por mayoría la iniciativa de la oposición, incluso en contra de los planes del jefe de la bancada K del Senado Miguel Ángel Pichetto, cuyo espacio tiene amplia mayoría en la cámara alta. Esta será uno de los argumentos que seguramente sea expuesto en el encuentro que los jefes provinciales tendrán con los funcionarios.
Frigerio, a la cabeza
La intención del oficialismo es que la propuesta sea tratada el miércoles, en una sesión convocada dentro del período extraordinario del Congreso.
Para ello, en primer lugar, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio -junto al vicejefe de Gabinete, Mario Quintana- recibirá a los gobernadores, a las 11, en la Casa de Gobierno, con la intención de explicar el acuerdo con la central sindical que eleva el mínimo no imponible a $37.000 para los casados con hijo.
En tanto que por la tarde, a las 17, se prevé que el jefe de Gabinete, Marcos Peña -y otros funcionarios del Ejecutivo- se reunirán en el Congreso con senadores y diputados para avanzar en un proyecto consensuado.
El debate en el Congreso de la reforma del impuesto a las Ganancias se retomará mañana a las 16 en la comisión de Presupuesto y Hacienda del Senado, donde el oficialismo espera juntar los avales para sacar un dictamen de mayoría.
A las 17, representantes del gobierno se reunirán en el Congreso con legisladores del oficialismo y la oposición, entre los que figuran el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo; los jefes de los bloques por el PJ-FpV, Miguel Angel Pichetto, y por la UCR, Angel Rozas. Además, irán el titular de la comisión de Presupuesto, Juan Manuel Abal Medina, y su vicepresidente, Julio Cobos.
Por Diputados participarán los macristas Nicolás Massot y Luciano Laspina, el jefe del radicalismo Mario Negri, los massistas Graciela Camaño y Marco Lavagna, y el presidente del bloque Justicialista, Oscar Romero.
Tras el encuentro, según se anunció, el jefe de Gabinete dará una conferencia de prensa en el salón Azul del Senado, donde se conocerán mayores detalles de la iniciativa.
De aprobarse, el proyecto sería girado el mismo miércoles a la Cámara de Diputados con la intención de convertirlo en ley al día siguiente.
"Los gobernadores saben que es esencial este acuerdo que se ha logrado con la CGT, pero se les planteará alguna salida por el tema del costo fiscal", agregó Cobos en declaraciones al canal 'América 24'.
Por su parte, Pichetto sostuvo que el acuerdo entre la CGT y el Gobierno nacional en materia del impuesto a las Ganancias "es muy positivo" y señaló que la modificación acordada debió "haber sido consensuada de entrada con los representantes de los trabajadores".






