CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Meadow Walker, hija del fallecido Paul Walker, presentó una demanda contra la empresa Porsche por supuestas fallas en el cinturón del modelo Carrera GT que conducía el actor cuando coprotagonizó el accidente fatal, deficiencia que habría significado que su pelvis y costillas se rompieran y él no pudiera salir a tiempo del vehículo antes de que explotara.
A PROPÓSITO DE PAUL WALKER
¿Los Porsche son fiables o puro marketing?
¿Se encuentran preparados vehículos como los Porsche para afrontar las consecuencias de la velocidad que prometen? Por ejemplo, si en el velocímetro un Porsche promete más de 300 Km/h, ¿qué puede suceder si realmente se acelera? Algunos sospechan que los vehículos exclusivos abusan del marketing, prometiendo prestaciones más asombrosas que las verdaderas. El concepto vuelve a debate a propósito de las secuelas (demoradas) de la muerte del actor Paul Walker. Porsche, que es el accionista de control de Volkswagen, ya tiene suficientes problemas en USA con los motores diésel de VW que no cumplían con las normas ambientales.
En la demanda presentada por los abogados de Meadow se afirmó que el auto carecía de un sistema de control de estabilidad adecuado y de medidas para proteger a los ocupantes y evitar un incendio tras una colisión.
Las autoridades californianas investigaron el accidente y concluyeron que fue la velocidad y no los problemas mecánicos el motivo de la tragedia.
En el informe del caso se aseguró que el vehículo iba a 151 km/h en el momento del choque, una velocidad que los representantes legales de los Walker dicen que era de entre 101 y 114 km/h.
La firma Porsche reivindicó la investigación gubernamental y rechazó graves fallas en la seguridad del vehículo que conducía el actor.
Porsche aseguró: “Tal como hemos dicho antes, nos entristece cada vez que alguien es herido en un vehículo Porsche, pero creemos que los informes de las autoridades en este caso establecen claramente que este trágico accidente se debió a la conducción temeraria y exceso de velocidad”.
Sin embargo, ¿cuál ea la 'conducción temeraria' y el 'exceso de velocidad' en un vehículo que afirma que puede acelerar a 0 a 100 Km/h en algo más de 3 segundos, y en 9,5 segundos puede llegar a 200 Km/h?
¿Porsche ofrece los resguardos de seguridad apropiados para semejante promesa tecnológica, que afirma alcanzar una velocidad máxima de 330 Km/h?
El Porsche Carrera GT fue un modelo que se presentó como prototipo en el Salón del Automóvil de Ginebra del año 2000, y que se comenzó a fabricar en serie en 2003, en la planta de Leipzig (Alemania), hasta el 6 de mayo de 2006, habiéndose producido 1.270 unidades, de las cuales 604 se vendieron en USA, a US$ 440.000 cada una.
Con motor V10 de 5,7 litros y 610 caballos de fuerza, montado sobre el eje trasero, rendía homenaje a los Porsche 917 que compitieron en Le Mans. Ofrecía discos de freno con un diámetro de 380 mm, hechos de material cerámico para evitar su recalentamiento. Y un alerón trasero, con un ala que se desplegaba automáticamente al superar los 110 km/h para permitir un mejor apoyo a altas velocidades. Para la empresa alemana, suficiente. ¿Lo era?
El chasis monocasco y el subchasis construidos en fibra de carbono, igual que la tapa del motor, no ofrecía control electrónico de estabilidad (ESP por sus siglas en inglés), pero no era obligatorio ni en USA ni en Europa. Hoy día sí es obligatorio.
El GT sí contaba con el control de tracción, para optimizar su aceleración desde partida detenida.












