El ganador del último Tour de Francia, el estadounidense Floyd Landis, quien ha dado positivo por testosterona en un control antidopaje realizado en la 17ma. etapa de la competición, se ha escudado en su medicación por un problema de tiroides.
"Phonak fue informado ayer por la Unión Ciclista Internacional (UCI) de un nivel anormal de testosterona en el análisis realizado a Floyd Landis tras la decimoséptima etapa del Tour de Francia", explicó el comunicado del equipo estadounidense.
Landis trató de exculparse ante Austin Murphy, periodista de Sports Illustrated, en una conversación telefónica en la que el corredor del equipo Phonak se dijo triste, no por él sino por su madre: "Sé que es su trabajo pero tienen que dejarla fuera de esto".
El caso positivo de Floyd Landis de Francia es la más dura, y sus argumentos son válidos: "El ciclismo se parece cada vez más al 'catch': un espectáculo con toda la apariencia de un deporte y toda la realidad de un simulacro, donde el engaño es un arte", afirmó el diario 'Libération' en un duro editorial titulado 'Hipocresía'.
El rotativo ironizó sobre la posibilidad de "autorizar el dopaje, o incluso hacerlo obligatorio. Una solución radical, pero que tendría el mérito de colocar a todos los corredores en igualdad de condiciones".
El diario 'L'Humanité' tituló: "Landis, maillot amarillo del dopaje".
El deportivo 'L'Équipe' escribió que "los rastros de testosterona exógena hallados en Landis no explican su resurrección" en la 17ma. etapa del Tour, ya que no se trata de "una sustancia estimulante con efectos inmediatos".
'L'Équipe' recuerda que "en menos de un año, la validez de los logros de los 2 últimos vencedores del Tour (Lance Armstrong y su compatriota Landis) está seriamente dañada y, con ella, la credibilidad del ciclismo y, por tanto, de todo el deporte profesional".
El equipo suizo Phonak confirmó haber recibido una notificación de la Unión Ciclista Internacional (UCI) sobre el "contenido muy por encima de lo normal" de testosterona en el control al corredor después de la etapa 17, y señaló que, si el contraanálisis confirma el resultado, Landis será desposeído del título y Óscar Pereiro sería el nuevo vencedor de la carrera.
En 'L'Humanité', el médico del equipo Francaise des Jeux, Gérard Guillaume, calificó a Landis de "rey de los imbéciles" por tomar un producto tan fácil de detectar como la testosterona y rechazó que haya podido hacerlo en el marco del tratamiento de su cadera.
El anormal nivel de testosterona en el control realizado tras la 17ª etapa del pasado Tour hace que Landis "no esté esperanzado", ya que es "realista" sobre el resultado de la muestra B.
Sin embargo, Landis no se resigna y, según reconoce, está trabajando con el médico español Luis Hernández, que ha intervenido en los casos de otros ciclistas que habían mostrado niveles elevados de testosterona, para demostrar su inocencia.
"Hernández ha trabajado en cientos de casos y no ha perdido ninguno", afirmó el ciclista estadounidense.
Ahora, el siguiente paso, según el corredor, consiste en acudir a la consulta de un endocrinólogo. En cualquier caso, Landis trató de justificarse en unos problemas de tiroides que arrastra en el último año: "He tenido problemas de tiroides en los últimos meses y he estado tomando pequeñas cantidades de hormona tiroidea. Es una dosis oral, una vez al día".
El equipo Phonak fue informado por la Unión Ciclista Internacional (UCI) de un nivel anormal de testosterona en el análisis realizado a Floyd Landis tras la 17ma. etapa del Tour de Francia.
Ese día Landis recobró sus opciones de ganar el Tour, la última etapa alpina con final en Morzine, tras recorrer más de 130 kilómetros y recuperarse de forma sorprendente de su desfallecimiento en la jornada anterior, en la que cedió más de 10 minutos al ganador, Michael Rasmussen, y algo más de 8 a Óscar Pereiro.
Tras hacer público la UCI que existía un caso positivo en el Tour de Francia 2006, las primeras sospechas ya apuntaron a Landis, imposible de localizar desde ese día a pesar de haber firmado contratos para presentaciones, una de ellas en Dinamarca.
"Con gran tristeza debemos comunicar que Floyd Landis no estará en Silkeborg. Nuestro socio holandés Cycling Service nos ha informado de que no esperemos que el ganador del Tour tome el vuelo que tenía previsto tomar", había comunicado Jesper Tikioeb, director de la prueba. Ni la organización ni Cycling Service lograron nunca contactar con Landis, su agente o el director deportivo del Phonak, Adriano Baffi, lo que aumentó las especulaciones. "Parece que todos se hayan metido bajo tierra", concluyó Tikioeb.
En principio se pensó en un posible caso de consumo de corticoides, un medicamento que la UCI permitía consumir a Landis, de 30 años, por un problema en su cadera derecha que le obligará a implantarse una prótesis.
Landis, ex Nº2 de Lance Armstrong en el US Postal antes de convertirse en el Nº1 del Phonak, es el 2do. campeón de una gran Vuelta por etapas que da positivo en un control antidopaje en menos de un año. En las últimas ediciones de las 3 'grandes' competencias, los nombres de los 3 ganadores están manchados por el doping.
En la Vuelta 2005, Roberto Heras fue desposeído de su trofeo tras hallarse restos de eritropoietina (EPO) en su organismo. Ivan Basso, ganador del Giro 2006, es uno de los investigados en la 'operación Puerto', circunstancia que le impidió tomar la salida en el Tour 2006.
En cualquier caso, no es la 1ra. vez que el equipo suizo que integra Landis queda involucrado con el doping. En la temporada 2004, 3 de los ciclistas dirigidos por el belga John Lelangue dieron positivo por diferentes motivos: el suizo Oscar Camezind, campeón del mundo en 1998, resultó positivo por EPO y el estadounidense Tyler Hamilton, campeón olímpico contrarreloj en los Juegos de Atenas, y el español Santi Pérez, Nº2 clasificado en la Vuelta a España de aquel año, fueron suspendidos por homotransfusión (transfusión de sangre propia que habían guardado congelada).
El 'caso Landis' provoca especulaciones sobre la relación entre el ciclismo y el doping
El ciclismo es azotado por críticas en todo el mundo como un deporte manchado por el doping luego del caso de Floyd Landis.
28 de julio de 2006 - 00:00







