Capriles comparó a Maduro 2013 con Pinochet 1988
Henrique Capriles Radonski, que se enfrentará al presidente encargado Nicolás Maduro Moros, sucesor político de Hugo Chávez Frías, consideró que las circunstancias de la actual campaña electoral venezolana, que se extenderá por apenas 9 días del 2 al 11 de abril, son "muy similares" a la consulta popular que perdió Augusto Pinochet Ugarte en Chile, y aceleró el final de la dictadura. Tras la muerte de un presidente, la Constitución venezolana establece un plazo de 30 días para celebrar unas nuevas elecciones en el país. En Chile, aquel proselitismo que perdió Pinochet duró 28 días. El 14/04 los venezolanos deberán elegir al sucesor de Chávez, quien murió el 05/03, a los 58 años de un cáncer, tras 14 años en el poder.
17 de marzo de 2013 - 16:01
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). En un intento por impulsar la candidatura de Nicolás Maduro, VTV redifundirá a partir de este domingo 17/03, los 378 programas del Aló Presidente, que conducía el finado Hugo Chávez Frías desde el 23/05/1999 (aunque en ese momento inicial fue un programa de radio, recién en el año 2000 fue televisión).
El nuevo ciclo se llamará Aló, Comandante, y comprenderá un resumen de las transmisiones del programa dominical que dio celebridad al mandatario desaparecido.
Pero el debate que plantea el Partido Socialista Unido de Venezuela acerca del legado de Chávez es muy parcial.
Obviamente no se tendrá en cuenta los 'lados oscuros' de Chávez, y menos el presente venezolano que es la cuestión a abordar de inmediato, antes que resulte demasiado tarde.
Esa coyuntura candente fue explicada por el diputado Julio Borges (Primero Justicia), quien recordó que en los 100 días de gobierno de Nicolás Maduro Moros la situación del país ha empeorado, en particular los precios de los alimentos, que han aumentado +12% entre diciembre y febrero de 2013, según cifras oficiales del Banco Central de Venezuela.
“Los desaciertos en materia económica han sido gigantescos. Además de mantener el modelo fracasado de una guerra permanente contra la iniciativa privada y la obsesión egoísta de pretender ser dueño de todo y controlar absolutamente todo, Maduro y quienes lo rodean han demostrado total incapacidad para gerenciar el país y lograr su prosperidad”, señaló Borges.
La economía debería ser una cuestión central de la campaña electoral que ha comenzado. El deterioro del poder adquisitivo de los venezolanos no puede ocultarse.
El aumento del precio de la papa (+35%), es un escándalo nacional. “Por lo que vemos, Nicolás significa escasez, inflación y más división para Venezuela”, dijo Borges, quien deslizó otros ajustes en los 60 días recientes:
> carne de res y sardinas, +18%,
> corocoro y huevos, +15%,
> cazón y apio ,1+4%, l
> harina de maíz y sal, +13%,
> arroz, +12%,
> queso blanco duro y frijoles, +11%,
> mayonesa, pollo y café, +10%.
“Lo reportado por el Banco Central para diciembre, enero y febrero se encuentran entre los niveles más altos de desabastecimiento en los últimos 5 años, enero y febrero se mantienen en torno a 20%, y los efectos nefastos de la devaluación y los cambios en el sistema de control cambiario anunciados en el Paquetazo Rojo agravarán esa situación”, advirtió Borges.
Maduro es Pinochet
Precisamente, el candidato presidencial de la oposición, Henrique Capriles Radonski, prometió: “Al ganar la Presidencia voy a decretar un aumento del salario mínimo de al menos 40%”:
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Durante una asamblea de ciudadanos del sector Caja de Agua, en el estado Falcón, Capriles: “Yo quiero que los venezolanos se sientan libres, que sientan que este país es de todos y Venezuela somos todos. Venezuela no es de un grupito, Venezuela no es tuya Nicolás. Venezuela jamás será tuya Nicolás. Nicolás no te vistas que no vas”.
Y él continuó: "Qué va a hacer Nicolás y su combo, no nos interesa. Vayan a Cuba y gasten allá la platica que se han cogido. Nosotros vamos a estar aquí trabajando nunca entregaremos a Venezuela a ningún interés internacional sea cual sea".
"Llegó la hora cada uno debe constituir un comando de campaña en su casa, universidad, trabajo, en la calle, la cuadra. Si mueven la fuerza que llevan dentro el 14 de abril se cumplirá el sueño de derrotar un gobierno corrupto, incapaz, ineficiente y amanecerá de nuevo en Venezuela para construir el país que todos queremos", agregó Capriles, convocando a la movilización de todos sus simpatizantes.
Capriles acertó al buscar una comparación que le duela al chavismo: las elecciones del 14/04 le recuerdan por su corta campaña y el "abuso" de poder del Gobierno al plebiscito que Chile celebró en 1988 y que acabó con el gobierno de Augusto Pinochet Ugarte.
En 1980 Pinochet llevó a Plebiscito a los chilenos para votar su constitución, ésta fue aprobada con un alto porcentaje de adhesión. Implicaba que desde ese momento él sería Presidente de la Nación (y no la Junta) por 8 años (hasta 1988).
En 1982 ocurrió la crisis económica, una de las más graves y que provocó la quiebra de varios bancos, los que fueron asistidos por el Estado con préstamos millonarios.
Luego sucedió una ola de protestas y comenzó el movimiento popular para la dimisión de Pinochet.
El papa Juan Pablo II visitó Chile, y por una presión internacional Filipinas le canceló una visita de Estado a Pinochet cuando él ya estaba en vuelo. También hubo un atentado contra él, episodio en el cual murieron varios de sus escoltas.
En 1988 Pinochet convocó a un plebiscito para determinar si seguía en el poder o se llamaba a elecciones libres, y Pinochet perdió.
"A mi me recuerda mucho este proceso al proceso que le tocó vivir a Chile a finales de los años '80 cuando la dictadura convocó un plebiscito y resulta que el tiempo de campaña no llegaba ni a un mes", dijo Capriles en un mitin en el estado andino de Mérida (oeste) tras haber visitado antes el estado Táchira.
"Eran 28 días para hacer campaña, para derrocar una dictadura y todos decían que era imposible hacerlo", rememoró Capriles al comparar aquella situación con las elecciones presidenciales que celebrará Venezuela en menos de 1 mes tras la muerte del presidente Hugo Chávez.
"Tenían quince minutos en la televisión, una opción y otra, pero después de esos 15 minutos entraba todo el abuso de esa dictadura, tal como lo hace Nicolás y su combo", dijo Capriles.
"Y, ¿ustedes saben qué pasó?", se preguntó el abanderado de la variopinta alianza de partidos opositores, la Mesa de la Unidad Democrática (MUD).
"El pueblo derrotó la dictadura y yo les llamo a derrotar este mal gobierno", respondió.
El chavismo no es el peronismo
Un debate que hay en Venezuela es si el Partido Socialista Unido de Venezuela tiene estructuras arraigadas como el Partido Justicialista argentino. Mejor expresado: si Hugo Chávez Frías ha forjado un movimiento político-social que le sobreviva, tal como lo consiguió Juan Domingo Perón.
Los analistas más serios afirman que no es cierto. Que el chavismo es endeble, y que Chávez o no pudo o no supo o no quiso equiparar el PSUV a lo que es el peronismo.
Aunque el chavismo gane las elecciones de abril en un fenómeno político que para el profesor en Ciencias Políticas de la Universidad Central de Venezuela, Ángel Álvarez, recordaría a la novela de caballería El Cid Campeador, “quien ganó la guerra estando muerto”, ese movimiento no creó una estructura gremial o sindical que lo sobreviva como entidad en el largo plazo, tal como lo hizo Perón.
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“El `peronismo' perduró porque logró el control férreo de las organizaciones sindicales y posteriormente porque se imbricó en el aparato del Estado, a través de las gobernaciones”, dijo Álvarez. “Si (los chavistas) perdieran una elección serían una referencia política importante por dos componentes que están perfectamente articulados, dos caras de la misma moneda: el componente emocional y el clientelar”.
A diferencia de Chávez, la formación intelectual de Perón le dio una visión de largo plazo que lo llevó a crear esa estructura gremial que “hoy en día tiene más fuerza política”, coincidió el politólogo Bárbaro. El líder de la principal central de trabajadores argentina, Hugo Moyano, “tiene más fuerza política que cualquiera de los jefes de los partidos de la oposición”, dijo.
La personalidad de Chávez, en contraste, lo podía hacer aparecer como un hombre muy culto cuando citaba a Marx o a Lenin en sus discursos improvisados o como un sujeto vulgar que lanzaba improperios, hacía chistes o cantaba en plenarias de la OEA; un verdadero `showman', un populista que se permitía estas licencias con una naturalidad sin precedente, y cuya capacidad histriónica debilitó a cualquier estructura que se construyera y que opacó a cualquier sucesor.
Pero el historiador argentino muy cercano al kirchnerismo, Felipe Pigna, dice que el “chavismo” sobrevivirá a la manera del peronismo.
Pigna, acusado de ser más un militante político K que un investigador objetivo (de hecho, él goza de un subdisio permanente del Suterh, el sindicato de encargados de edificios que lidera el kirchnerista Víctor Santa María), le dijo a la agencia The Associated Press: “Los liderazgos tan fuertemente marcados plantean cuestiones complejas al momento de la sucesión… pero no es que se murió Chávez y no quedó nada. (...) El chavismo es fuerte en muchos sentidos, hay toda una estructura de poder bien montada y una base de poder popular que no será fácil de doblegar”.
Chávez, quien ganó las elecciones presidenciales de 1998, 2000, 2006 y 2012, dejó una estructura de poder que incluye a más de una veintena de gobernadores y alcaldes chavistas, un hermano al frente de la corporación eléctrica y un primo en la vicepresidencia de la corporación estatal petrolera.
En términos electorales, el peronismo tiene un voto cautivo de alrededor del 30% del padrón electoral proveniente de los sectores populares y desde el retorno de la democracia a la Argentina, en 1983, el peronismo ha gobernado durante 22 años si se incluyen las presidencias de Carlos Menem (1989-1999) y los Kirchner (2003-2015).
Pero hay riesgos, aún si el chavismo tuviera éxito.
“Peronismo quiere decir casi cualquier cosa”, explicó el profesor Luis Daniel Vázquez, coordinador del Doctorado en Ciencias Sociales de la Universidad Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales en México. “El peronismo tiene por lo menos 3 alas, y podemos contarle más”.
Se autodenominan peronistas personajes tan diferentes como Carlos Menem, Eduardo Duhalde, Cristina Fernández de Kirchner, los hermanos Rodríguez Saá, Carlos Kunkel... hasta el papa Francisco pasó por el peronismo cuando era el seminarista Jorge Bergoglio...
“El peronismo no es un partido, es la expresión de una identidad cultural que se impuso en forma definitiva”, ha sostenido Julio Bárbaro. “De ahí la frase de Perón `peronistas somos todos“’.
El chavismo, en contraste, es más rígido en su ideología intervencionista, latinoamericanista y anti-estadounidense. En sus comienzos, Perón confrontó a Estados Unidos pero nunca adhirió al marxismo-leninismo tal como lo hizo Chávez hasta sus últimos días.
El líder argentino, de hecho, fue crítico de la revolución cubana, de Fidel Castro y de Ernesto Guevara.
Como movimiento nacionalista, el peronismo logró reformas sociales institucionales que mejoraron las condiciones de vida a millones de argentinos empobrecidos.
Como movimiento de integración latinoamericana, el chavismo mejoró la calidad de vida de millones de venezolanos con programas sociales pero también derrochó miles de millones de dólares en dádivas a países afines ideológicamente a esa corriente como Cuba, Nicaragua, y Bolivia. Hoy día Venezuela se asemeja a la Argentina de 1954 o de 1975 o de 1999: todos años malos para el peronismo. En el caso de Venezuela, a causa de un enorme déficit fiscal, un problema cambiario que está a punto de llevar a la quiebra a muchas empresas, un deterioro de la infraestructura petrolera y una rampante inseguridad.
El peronismo pudo construir un mito, y al chavismo le ha faltado tiempo.
Chávez fue un líder solitario y hoy el chavismo tiene en Maduro a un sucesor muy poco carismático, siempre a la sombra del caudillo.
Maduro
En esa situación, el Nicolás Maduro fue entrevistado por José Vicente Rangel (quien también fue vicepresidente de Chávez), en su programa dominical José Vicente Hoy, transmitido por Televén, y reiteró que el Gobierno maneja información acerca de un presunto atentado que se gesta para atentar contra el abanderado de la Mesa de la Unidad Democrática, Capriles, y que que los autores serían Otto Reich, exdiplomático, y Roger Noriega, exsubsecretario de Estado, ambos estadounidenses.
"Le hablo a Obama, como presidente encargado de Venezuela. Roger Noriega y Otto Reich están detrás de un plan para asesinar al candidato de la derecha para crear caos y culpar al gobierno", dijo y añadió que se busca "lograr por esa vía lo que no han logrado por otra". Advirtió que sectores de la derecha venezolana estarían involucrados.
Por otro lado, el mandatario sostuvo que el Gobierno es "la garantía de que Venezuela va a seguir en paz". Comentó que sólo así se dará continuidad a los programas sociales y otros beneficios conquistados durante los 14 años de gobierno de Hugo Chávez.
Maduro estimó que después de las elecciones "los carcamanes de la oposición tendrán que retirarse", y manifestó esperar "que se levante una nueva generación de políticos (opositores) que abandonen las vías del golpismo".
"Ellos nunca han abandonado el camino del golpismo, la derecha en general (...) algunas veces tratan por la vía del golpismo, otras veces por la vía electoral. Son los mismos rostros, los que llamaron a votar en contra de la Constitución, en contra de poner "Bolivariana" a la República, porque era una pérdida de tiempo. Ahora enarbolan la Constitución", dijo.
Comentó que los contrarios Chávez, "en vida no pudieron con él", y llamó a "las minorías del odio" a aceptarlo. Sentenció, que en la actualidad "no van a poder tampoco".
El ex canciller aseveró que derrotará a Capriles en las urnas electorales. "Este pueblo va a darle a Chávez los 10 millones de votos", añadió.




