LATINOAMÉRICA

Dilma lanzó nuevo paquete anticrisis (¿y Cristina?)

La iniciativa para impulsar la economía en 2012, en plena crisis mundial, consiste en el lanzamiento de un paquete por unos US$1.000 millones en incentivos destinados principalmente a la industria automotriz y bienes de capital. Se trata de la séptima serie de medidas económicas anunciadas por el equipo económico de Brasil desde el 2008.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) En medio del agravamiento de la crisis mundial, el gobierno de Dilma Rousseff tuvo una nueva iniciativa para impulsar la economía en 2012 y lanzó un paquete por unos US$1.000 millones en incentivos destinados principalmente a la industria automotriz y bienes de capital.
 
Según los últimos datos, en el primer trimestre la economía de Brasil creció 0,15% en comparación con el último de 2011, y 1,06% frente a los tres primeros meses del año pasado. De todos modos, el Gobierno brasileño ratificó la meta de expansión de este año en 4,5%.
 
En ese marco, y mientras el real pasó de 1,6 por dólar a 2,04, la administración que encabeza la presidente Rousseff optó por actuar sobre el sector automotriz, que supone más de un 20 por ciento del PBI industrial de Brasil.
 
Se trata de la séptima serie de medidas económicas anunciadas por el equipo económico desde el 2008 (mientras que en la Argentina, cero...), que incluye recortes de impuestos sobre productos industrializados (IPI) y sobre Operaciones de Crédito, Cambio y Seguros (IOF), caída de interés de varias líneas de BNDES además de la reducción de los obligatorios para que los bancos puedan aumentar la oferta de crédito en comprar vehículos.
 
Al anunciar las medidas - ante un auditorio compuesto por miembros de la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos Automotores (Anfavea) y al lado de los ministros de Desarrollo, Fernando Pimentel y del presidente del BNDES, Luciano Coutinho - el ministro de Economía, Guido Mantega, destacó que el nuevo paquete es un compromiso sin precedentes, acordado entre el gobierno y los sectores privado y financiero para reducir costos de bienes y ampliar el consumo.
 
Según Mantega, los bancos - que no estaban representados en el anuncio - prometieron aumentar el número fracciones de financiación, reducir el valor de la entrada y también las tasas de interés en los préstamos para la compra de vehículos. En contrapartida, el Banco Central (BC) autorizó unos US$8.700 millones en depósitos obligatorios destinados a la financiación de automóviles y vehículos comerciales livianos, una cifra que, de acuerdo con el BC representa aproximadamente el 10% del total de préstamos concedido al segmento.
 
Los fabricantes de automóviles se comprometieron a dar descuentos sobre los precios de lista en vigencia y no a despedir empleados.
 
Cuando se le preguntó acerca de lo que podría suceder si el acuerdo no es cumplido, Mantega afirmó que "la industria incumplió un acuerdo. Confío en Anfavea y también confío en los bancos. Los banqueros son más discretos. Ellos no vinieron (al lanzamiento del paquete), pero estuvieron con nosotros hoy y celebramos juntos un acuerdo que es bueno para ellos".
 
El profesor Armando Castelar, de la UFRJ, cree que, dadas las cifras débiles de la actividad económica, el gobierno da en la tecla al proponer estímulos a la economía. Él, sin embargo, cree que la repetición del modelo de recorte de IPI y reducción de los intereses de algunas líneas del BNDES puede no tener la eficacia esperada.
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"Creo que estamos cerca del agotamiento de un modelo que ha tenido gran éxito entre 2005 y 2010, con un incentivo al consumo basado en el aumento de financiación. Las familias están muy endeudadas. Este modelo puede generar problemas futuros de mora, que es ya alarmante, incluso con empleo e ingresos altos", afirmó.
 
Por su parte, Mantega dice que no ve riesgo de inflación.
 
Para el sector automotor, el gobierno reducirá el IPI hasta el 31 de agosto. En el caso de los vehículos con motores de hasta mil cilindradas, por ejemplo, la tasa se reducirá del 37% al 30% para los autos que encajan en el nuevo régimen automotor (o sea, que aún no tengan 65% de contenido nacional). En el caso de vehículos que ya están en el esquema, la tasa cae de 7% a cero. En total, la reducción de IPI suman R$ 1,2 billones. Ya los fabricantes de automóviles ofrecerán descuentos que varían de 2,5% al ​​1%. Así, según el ministro, el precio de los automóviles deberá ser reducido alrededor de un 10%.
 
Mantega justificó la ayuda al sector automotor recordando que representa más del 20% del PIB industrial y es uno de los que hacen más inversiones en el país.
 
Para el crédito en general, el paquete prevé  una reducción del 2,5% al ​​1,5% en el IOF. Con esto, la tasa vuelve al mismo nivel que estaba en vigencia a principios del año pasado. La renuncia al beneficio, que no tiene fecha límite para terminar, es de US$432 millones.
 
En el caso del BNDES, el gobierno redujo las tasas de interés de programas como el Exportación Pre-embarque (orientado al capital de giro), de 9% a 8% al año. La línea para la compra de ómnibus y camiones, por ejemplo, bajó de 7,7% a 5,5% por año. Los intereses reducidos valen hasta el 31 de agosto 2012 y su equiparación tendrá un costo de US$297 millones para el Tesoro Nacional.
 
El ministro aseguró que las medidas anunciadas para estimular el consumo no van a interferir en la inflación. Según Mantega, el efecto será el contrario: no habrá deflación, debido a la reducción del costo de impuestos y del precio de lista de los vehículos. Él hizo hincapié en que la economía está creciendo a tasas moderadas y puede ampliarse sin presionar los precios.
 
"No veo ningún peligro", afirmó el ministro.
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También descartó el riesgo de aumentar la oferta de crédito con mejores condiciones (menor interés y más plazo para el pago) elevar la tasa de morosidad en el país. Según Mantega, la masa salarial está creciendo alrededor de 5% anual, lo que garantizaría las condiciones para el consumo sin riesgo de aumento de morosidad:
 
"Brasil tiene nuevos trabajadores con condiciones de consumir más. Ya lo verán. Las medidas y el aumento de la actividad hará que la tasa de morosidad caiga", aseguró.
 
También adelantó que más acciones deberán llegar más adelante y que el próximo beneficiado debe ser el sector de la construcción civil. Según el ministro, la Caja está haciendo un estudio para crear una línea de financiación en mejores condiciones para la compra de materiales de construcción. Según Mantega, la línea actual de US$480 millones con recursos de FGTS tiene muchos requisitos que dificultan su aplicación, tales como la necesidad de tener un proyecto de un arquitecto para el acceso a la línea.
 
"Haremos todo lo posible para liberar ese crédito para que el sector funcione normalmente", dijo Mantega. Y añadió: "Si faltara crédito daremos más en los sectores que identifiquemos. Esa es la  orden que tenemos".