LATINOAMÉRICA

México (1): 4 militares detenidos y muchos rumores

La detención de 3 generales y 1 teniente coronel, a quienes se les involucra en la red de protección con que cuenta el cártel de los hermanos Beltrán Leyva, abre una brecha entre el poder civil y militar mexicano.

 

Nunca antes había ocurrido en México: 3 generales detenidos por presuntos vínculos con el narcotráfico, en plena campaña electoral.
 
Fue el presidente Felipe Calderón, en 2007, al comenzar su mandato, quien lanzó al Ejército a la guerra contra el crimen organizado.
 
Ahora pareciera que el Ejército se encuentra infiltrado, al igual que las fuerzas de seguridad, por el dinero del narcotráfico.
 
También se especula en México sobre la posible intencionalidad política de los arrestos en vísperas de un cambio de Administración tras las elecciones del próximo 01/07.
 
> El general de división retirado Tomás Ángeles Dauahare, militar de gran prestigio y ex N°2 de la Secretaría de la Defensa Nacional, y
 
> el general brigadier Roberto Dawe González, quien dirigió una división del Ejército en el Estado de Colima, en el Pacífico, una ruta clave en el tráfico de drogas al norte, y fue representante de la Procuraduría General de la República (PGR) en el violento Estado de Chihuahua, fronterizo con USA;
 
fueron detenidos por su supuesta relación con el cartel de los hermanos Beltrán Leyva, al que habrían brindado protección en años pasados. 
 
Ahora se sabe que el general Ángeles estaba siendo investigado desde tiempo atrás por la agencia antidrogas de USA (DEA). 
 
A 4 días de su detención, su abogado Alejandro Ortega Sánchez, no ha podido hablar con su defendido, porque lo ha impedido la Procuraduría General de la República.
 
En entrevista con Ciro Gómez Leyva para Radio Fórmula, Ortega Sánchez dijo: “No he podido hablar con él porque me lo impiden”, sostuvo el abogado.
 
A su defendido se le imputa haber recibido dinero del crimen organizado, en particular del narcotraficante “La Barbie”.
 
Luego, al parecer en Veracruz, fue detenido el general de división también retirado Ricardo Escorcia Vargas, quien había desempeñado, a principios de la Administración Calderón, el cargo de subjefe Administrativo y Logístico del Estado Mayor, uno de los 12 puestos más importantes en el organigrama de la Defensa Nacional. 
 
Escorcia Vargas quedó bajo la lupa a finales de 2007, cuando comandaba la 24 Zona Militar, y militares y agentes de la Policía Federal Preventiva permitieron el aterrizaje de un avión cargado de cocaína, que era monitoreado por la DEA. Procedente de Sudamérica, la máquina descendió en el aeropuerto de Mariano-Matamoros, en el Estado de Morelos (centro del país), donde tanto los tripulantes como la droga desaparecieron. 
 
El general fue separado y degradado, pero salió limpio de la investigación, y fue enviado al Estado de Sinaloa (oeste) como jefe de la 3ra. Región Militar, cargo en el que duró 2 meses, pues en 2008 solicitó 1 año sabático.
 
Las investigaciones contra los 3 generales surgen de las declaraciones de diversos testigos protegidos, identificados con los nombres de Jennifer, Mateo e Iván, hombres al servicio del cartel de los hermanos Beltrán Leyva, que ya han realizado imputaciones en otros casos en el pasado, que luego no fueron sustentadas.
 
Rumores
 
Otros comentaristas apuntaron en la prensa mexicana a la posibilidad de enconos personales dentro de las Fuerzas Armadas, la existencia de un grupo de generales disconformes con la estrategia de guerra contra el narco ordenada por el presidente Calderón, e incluso una suerte de “asesinato de la reputación” de la élite militar que acompañará al próximo presidente de México.
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El general Ángeles participó el pasado 9 de mayo en un foro de seguridad organizado por la Fundación Colosio en San Luis Potosí a la que asistió el candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Enrique Peña Nieto, en el marco de su campaña electoral. 
 
En aquel foro, el general criticó públicamente la falta de objetivos definidos en la lucha contra el crimen organizado. “Me atrevo a decir que no tenemos estrategia de seguridad nacional”, afirmó. Invitó a desarrollar un plan coherente en ese combate “y no estar dando brochazos por diferentes circunstancias a través de líneas de acción que nos conducen a veces a la nada”. 
 
También defendió la creación de una nueva policía o guardia nacional. El favorito en los próximos comicios, Peña Nieto, de inmediato se desligó del general tras su detención.
 
Los generales Ángeles y Dawe se encuentran bajo arraigo durante 40 días, una figura jurídica muy discutida en México, pues permite la extensión de la detención durante todos esos días sin presentación de cargos mientras continúan las investigaciones. 
 
El 4to. detenido
 
El teniente coronel retirado Silvio Isidro de Jesús Hernández Soto, actualmente subsecretario de Seguridad Pública en el Estado de Veracruz, y que integró el cuerpo de Caballería, y fue subjefe de escoltas de la residencia presidencial de Los Pinos, había solicitado el retiro voluntario el 30/11/2002, para comenzar como asesor de seguridad de varias empresas.
 
Después, él trabajó como inspector general en la Policía Federal. 
 
Más tarde, en el Estado de Sinaloa, cuna del narcotráfico, fue nombrado director de la Policía Ministerial, de 2008 a 2011. 
 
A continuación pasó a dirigir la Agencia Veracruzana de Investigaciones.
 
La Secretaría de Defensa Nacional (Sedena) no ha precisado las causas de esta detención, ordenada el pasado 7 de mayo pero ha asegurado que "con esta última diligencia se cumplen las cuatro presentaciones de personal requeridas por la Procuraduría General de la República [la Fiscalía]". 
 
El presidenciable Andrés Manuel López Obrador se deslindó del teniente coronel, quien fue parte de su equipo de seguridad en la campaña del 2006.
 
"Yo no puedo hacerme responsable de eso", dijo entrevista en Bochil y aunque confirmó que sí fue parte de su equipo de seguridad, aseguró que no lo recuerda.
 
Rechazó que el asunto de las detenciones de mandos del Ejército tenga un interés político del gobierno y destacó que Hernández Soto se fue, tras la campaña, a trabajar al gobierno de Veracruz.
 
"Estuvo en otras actividades y yo ahí ya no puedo avalar a nadie", argumentó el político tabasqueño.
 
Dijo que es preocupante que avance la corrupción en el Ejército. "Se debe de cuidar al Ejército para que no se le exponga. Hay algunos elementos que no han actuado con lealtad, pero la institución es de las mejores que existe en el país".

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