Velatorio y sepelio del 82% móvil: ¿Y Héctor Recalde, qué dirá?
A propósito de la votación que hoy ocurrirá en la Legislatura de la provincia de Córdoba, cabe destacar que la jubilación con el 82% móvil, que se eliminará, comienza a ser historia en la Argentina, por cierto que una situación polémica: como utopía es atractiva, como realidad es incumplible.
30 de julio de 2008 - 08:57
"Fue una de las muchas utopías financieras que gobiernos y legisladores argentinos de todos los tiempos construyeron en el limbo de los derechos muy bonitos pero incumplibles. Total, los sistemas previsionales estallaban cuando ellos ya no estaban al mando", escribió
Adrián Simioni, en el diario La Voz del Interior, de la ciudad de Córdoba.
Agregó: "Tanto la presidenta Cristina Fernández como el gobernador Juan Schiaretti se están dando cita, cada uno a su modo, en la misma esquina para enterrar "el 8% móvil". Ésa es la clave argentina que designa el derecho a cobrar una jubilación que siempre equivaldría a 82% del sueldo que corresponde al puesto de trabajo desempeñado por el jubilado cuando era activo."
Asfixiado por la Nación desde el conflicto agropecuario, Schiaretti quiere cambiar por ley la determinación del sueldo sobre el cual se calcula el porcentaje. A la Provincia no le alcanza para seguir pagando jubilaciones promedio de $ 2.862.
La Nación paga una jubilación promedio muy inferior: $ 862. Y quiere una ley para ajustarla por debajo del 82%.
Simioni apuntó que el 82% móvil en un sistema de reparto tiene varias contraindicaciones:
"> Una es casi matemática. Cuando la gente se jubila, lo hace, por definición, en la máxima posición laboral alcanzada y con el impacto pleno de la antigüedad en la determinación de su salario. Sin embargo, los trabajadores activos, con cuyos aportes se financian en teoría las jubilaciones, no están en esas máximas posiciones. Muchos recién ingresan al mercado. Así que salarios menos abultados deben financiar jubilaciones por definición más elevadas. > Otra es social. Los cambios demográficos y laborales complican las normas de pago rígidas. Por ejemplo, nadie puede asegurar que la cantidad de trabajadores activos se mantenga. De hecho, la edad de ingreso al mercado laboral tiende a subir. La tecnología hace que se necesiten menos empleados. Las tasas moderadas de natalidad hacen que la cantidad de trabajadores activos no crezca como hace décadas. Reformas públicas hacen que el Estado mismo necesite a veces menos empleados."
Menos o iguales trabajadores que ingresan cada vez más tarde al sistema, aportan una menor masa de dinero al sistema previsional que, salvo circunstancias excepcionales (como las bajas del desempleo), no crecen demasiado.
Al contrario, la extensión de la expectativa de vida produce que los beneficiarios del sistema lo sean durante más tiempo. Con lo cual el gasto previsional tiende a incrementarse.
Por ello, los aportes de los activos nunca alcanzan.
De hecho, al sistema previsional nacional van, además de los aportes de los activos, una porción del IVA, otra de Ganancias y otra del impuesto a los combustibles.
Y como eso tampoco alcanza, los afiliados que están en las AFJP no reciben en su cuenta el aporte patronal de la empresa para la que trabajan (va al sistema público) y, además, aportan un porcentaje del sueldo al Pami, ente que atiende la salud de los jubilados nacionales.
Las crisis previsionales no fueron causas secundarias sino principales de debacles nacionales y provinciales. Cuando Carlos Menem asumió, el gasto previsional se llevaba más de un tercio del presupuesto de un Estado quebrado. Sólo el déficit de la Caja provincial proyectado para este año roza el 2% del presupuesto total de la Provincia.
Simioni: "Ayer, el presidente de la Asociación de Magistrados, Víctor María Vélez, representante de uno de los sectores más perjudicados por el ajuste en ciernes, lamentó que se cambie la ley previsional cordobesa, a la que calificó como "una de las más modernas". Lo que no dijo es que la Provincia quiebra cada vez que la aplica. Es moderna, pero mala."
Es curioso que el kirchnerismo cordobés cuestiona el proyecto de ley que tratará hoy la Unicameral aunque las reformas legales que impulsa Schiaretti son menores a las que le exige el Gobierno nacional a cambio de volver a bancarle una porción del déficit previsional (que nunca dejó de bancarles a las provincias que transfirieron sus cajas a la Nación).
Hipocresía de estos kirchneristas cegados por el resentimiento.
El esquema legal de aumentos para los jubilados que ayer mandó la Presidenta al Congreso también busca una forma legal de evadir el carácter móvil del 82%.
El proyecto perpetuará el atraso relativo de las jubilaciones acumulado en estos años, porque el proyecto no habla de retroactividades y prevé dar la primera suba en marzo de 2009. ¿Lo votará el diputado hiperkirchnerista y asesor sindical Héctor Recalde?