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DEBATE EN MADRID

No hubo un claro ganador pero Sanchez salió vivo y Abascal hizo su show

Mar, 05/11/2019 - 12:13pm
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Debate televisado por 3 cadenas a toda España: "No es previsible que este debate tenga demasiada influencia en las próximas elecciones, y si tiene alguno no será precisamente el de aumentar la participación", concluyó César Calderón, politólogo y CEO de Redlines. La consultora y presidenta de la Asociación de Comunicación Política, Verónica Fumanal, agregó que el efecto sobre el voto útil se diluye más en un debate con hasta 5 candidatos, siendo los cara-a-cara más determinantes. De todos modos, a través de la opinión de unos y otros, sin duda que algo queda. Aquí la opinión de un argentino que lo presenció en Madrid:

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Una campaña extremadamente corta tuvo su campanazo de salida ayer (lunes 04/11), con el debate televisado de los candidatos a la Presidencia de Gobierno de España.

El domingo 10/11 los españoles dirán si otorgan una ventaja suficiente al Psoe, que todo indica será la primera minoría.

El primer dato a tener en cuenta es que los ibéricos están hasta las narices de ir a votar. Lo han hecho cuatro veces desde diciembre de 2015 y en ninguno de los casos otorgaron mayoría suficiente para formar gobierno. Ni siquiera acercaron a ningún partido a los 176 diputados necesarios para gobernar en solitario.

España es un país con nula experiencia en gobiernos de cohabitación, tan comunes en otras partes de Europa y ahí reside el principal problema de esta inestabilidad política que no es óbice para que la economía siga creciendo. Aunque ya ralentizada por la guerra comercial de China con USA, economía y política no siempre van de la mano.

Yendo específicamente al debate hay que decir que fue largo (casi tres horas), pero llevadero.  

A diferencia de Argentina, una vez presentados los temas, se permiten los cruces, fundamentales para forzar el debate y no los monólogos. De eso se trata, ¿no?

Los picos de audiencia fueron importantes y tres cadenas de televisión transmitieron en simultáneo.

No hubo un claro ganador pero Pedro Sanchez (Psoe) salió vivo. No es poca cosa, teniendo en cuenta que por derecha lo corrían tres candidatos, Pablo Casado (Partido Popular), Albert Rivera (Ciudadanos) y Santiago Abascal (Vox, un desprendimiento del PP más a la derecha). 

De hecho, Abascal era afiliado y funcionario de Esperanza Aguirre, ex Presidenta de la Comunidad de Madrid.

El otro actor del debate en este caso por izquierda, fue Pablo Iglesias (Podemos), que intentó toda la noche tirarle centros a Sanchez para reflotar el pacto político fallido de Julio, cuando una rocambolesca negociación terminó en la nada.

Pero Pedro no se dio por aludido. Aquel fallido intento cargado de egos y encerronas no hizo más que profundizar la vieja rivalidad de la izquierda española, que se remonta a la época de la Segunda República, cuando socialistas y comunistas formaron gobierno y las cosas terminaron como terminaron. Con una guerra civil y con Francisco Franco gobernando 36 años.

Desde lo estético, todo estuvo muy cuidado y se sortearon hasta la salida a las ruedas de prensa posterior al debate.

Aunque tarde (ya eran la 1:00 de la madrugada) , importante porque cada candidato valoró su participación.

El comienzo le tocó en fortuna a Sánchez y cerró Abascal. Este último al tener el papel de incorrecto, se le nota la frescura para declarar fuera de libreto.

Mal de muchos consuelo de tontos, pero da la impresión que no sólo en Argentina la política entró en una era de frivolidad. Durante el debate todo era Cataluña y su insufrible conflicto, y costaba mucho llevar la agenda económica al centro de la discusión. Se acaban de conocer los datos del desempleo y la cifra arroja la friolera de 100.000 nuevos parados en el mes de octubre. Es el número más alto desde 2012.

Las guerras comerciales y el interrogante del Brexit auguran tormentas en el horizonte de las economías europeas, pero a la política española solo le importa como tema excluyente la disputa territorial.

Apenas un poco de morbo aportado por el traslado de los restos de Francisco Franco, lograron eludir la polémica sobre Cataluña. El cruce entre Abascal e Iglesias nos trasladó por un rato a la historia (al fin al cabo venimos de ella).  Los viejos rencores también nos recuerdan que la grieta no es un invento argentino.

Quedan cuatro intensos días ya sin cruces entre candidatos. La posibilidad de comer en caladeros vecinos parece acotada a que Sánchez muerda en el centro. Anoche anunció que su Vice Presidenta económica será Nadia Calviño, una clara exponente de ideas pro mercado.

Por el centro también intentará un bocado Pablo Casado con guiños a los electores liberales de Rivera. 

En estos días se impone con fuerza el rumor que indica que los poderes fácticos, tan influyentes y decisivos en España, van a obligar a Casado a abstenerse en segunda votación de investidura y así facilitar un gobierno de Sánchez en minoría. Evitando que éste se vea obligado a entenderse con nacionalista y Podemos.

Veremos a ver, tal como dicen aquí. Habrá más novedades.