Cristina recibe a Waters, que se desdijo sobre Malvinas
La Presidente recibirá en la Casa Rosada al mítico fundador de la banda Pink Floyd, quien ayer desconoció sus dichos sobre que las Islas Malvinas "debían ser argentinas" . "Un periodista argentino no comprendió mi respuesta y escribió un artículo en un diario de su país en el que indicó que yo afirmaba categóricamente que las islas son argentinas", aseguró.
06 de marzo de 2012 - 15:43
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Fiel a su estilo 'cholulesco', Cristina Fernández recibirá este martes (06/03) al músico británico Roger Waters, ex Pink Floyd, quien se encuentra en la Argentina para dar una serie de conciertos en el estadio de River. El encuentro será en la Casa Rosada, a las 19:00, según informa la web de la Presidencia.
Por otra parte, la reunión se dará luego de que ayer Waters desconociera sus dichos sobre que las Islas Malvinas "debían ser argentinas" .
El músico, mítico fundador de la banda Pink Floyd, acusó a "un periodista argentino que no comprendió" sus palabras en una conferencia de prensa que dio en Chile como causa del supuesto error, aunque en realidad, la declaración del músico sí fue pronunciada en un reportaje exclusivo con el canal Televisión Nacional de Chile (ver video).
La nueva posición fue expresada en una nota que Waters publicó en su cuenta de Facebook, luego de la polémica que se produjo por sus palabras, que llegaron incluso a su país, donde la prensa local dio intensa cobertura a esas palabras.
El cantante dará nueve conciertos en el estadio de River Plate entre el 7 y el 20 de este mes y a sus palabras se sumaron la de otro cantante británico, Morrisey, quien también apoyó la posición nacional.
El 1º de marzo, en diálogo con el periodista Amaro Gómez-Pablos, para la televisión trasandina, al ser consultado en forma directa si las islas eran inglesas o argentinas, respondió textual: "Creo que deberían ser argentinas, mi preocupación como inglés es que ellos fueron usados y el argumento fue usado para una cuestión política primero por Margaret Thatcher y ahora por David Cameron".
"Estoy todo lo avergonzado que pueda estar de nuestro pasado colonial. No me enorgullece que en los últimos 150 años el sol nunca se ha puesto en el imperio británico y estábamos afuera violando, ocupando y robando todo lo que pudiéramos de todo el mundo, lo más posible", aseveró.
Cuando se le consultó sobre la defensa de la autodeterminación por parte de los kelpers, el músico respondió: "Las Malvinas son británicas, ¿no? Ellos tienen su punto de vista, entonces en cualquiera de los dos casos está bien".
En la carta que publicó en la red social, Waters ahora dice: "Recientemente di una conferencia de prensa en Santiago, Chile, donde contesté preguntas durante más de una hora. Como no hablo español, mis respuestas fueron traducidas por un intérprete. Fui consultado acerca de Malvinas / Falklands y di una exhaustiva respuesta. Un periodista argentino no comprendió mi respuesta y escribió un artículo en un diario de su país en el que indicó que yo afirmaba categóricamente que las islas son argentinas. No dije nada por el estilo".
"La historia de las Islas es la historia de dos monarquías de poder colonial enfrentadas, Inglaterra y España. Así que las posiciones actualmente en conflicto entre Gran Bretaña y Argentina son la herencia triste de las, ahora muy desacreditadas, políticas imperiales de los monarcas europeos del siglo XVI. Las islas deshabitadas existieron durante millones de años antes del siglo XVI y es probable que sobrevivan a la extinción de la raza", continúa.
En su muro, Waters precisa que "la tragedia de 1982, cuando 900 jóvenes vidas se perdieron, fue causada por la locura de los dos líderes políticos, (Leopoldo) Galtieri y (Margareth) Thatcher, quienes perdían las riendas del poder y utilizaron el conflicto como una distracción. Fue descrita en su momento por un comentarista chileno como 'dos hombres calvos peleándose por un peine'".
"Ahora, treinta años más tarde, el sonido del traqueteo de sables está aumentando otra vez. Yo no soy político o diplomático, y no tiene fácil solución, pero estoy convencido de que es el momento de pedir la paz y buscar un compromiso, no empujar a la victoria. Al final, lo que realmente importa es que ninguna otra gota de sangre se derrame sobre el altar de las aspiraciones imperiales de los reyes muertos hace tiempo", concluyó.




