Echegaray: 2012 en la 'picota' ¿y 2013?
El titular de la AFIP fue uno de los personajes políticos del año. Fue la cara del cepo cambiario y hasta resultó imputado por la causa Ciccone. Su mandato vence a fin de año y se espera su continuidad, aunque el Senado ya no sesiona y no fue tratado su pliego.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). 2012 ha sido un año en el que Ricardo Echegaray estuvo en la picota. Es que desde su cargo de titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) fue protagonista de algunas de las noticias más importantes del año. Y a raíz de ellas hubo quienes pusieron en duda la continuidad del funcionario al frente del organismo recaudador, ya que su mandato vence este 28/12 y debe ser renovado por el Senado, a instancias del Poder Ejecutivo.
Echegaray es un pingüino de pura cepa que comenzó su carrera política con Néstor Kirchner en Santa Cruz, con la fundación de la unidad básica 'Los Muchachos Peronistas' de Río Gallegos. Pero el peronismo de Echagaray llegaría después de una adhesión a la UCeDe de Álvaro Alsogaray durante sus años en Mar del Plata. Así como lo fue otro reconocido cristinista, el vicepresidente Amado Boudou.
Boudou fue otro de los grandes protagonistas del año por el 'affaire' Ciccone, al que Echegaray no permaneció ajeno. Cuando estallaba el escándalo que vinculaba al vice con The Old Fund, la empresa que controlaba la expropiada calcográfica, Echegaray complicó aún más a Boudou cuando reveló que el entonces ministro de Economía había recomendado una moratoria para levantar quiebra de la empresa.
Echegaray fue imputado en el marco de la causa por el fiscal Jorge Di Lello.
Informe de PPT sobre Ricardo Echegaray
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Echagaray también fue una de las caras del cepo cambiario. Fue la AFIP la que instrumentó las restricciones, a pesar de que ésta atribución le corresponde al Banco Central, y salió a la caza de los 'arbolitos' que vendían dólares a quienes no podían conseguirlos en el mercado oficial. Más caro, por su puesto.
El titular de la AFIP también 'metió la pata' cuando recomendó a los argentinos veranear en el país, pero al mismo tiempo se conocía que el funcionario poseía una casa de Punta del Este, Uruguay.
Los bienes de Echegaray también fueron objeto de polémica. Con su declaración de 2011 se supo que en apenas una década su patrimonio se multiplicó por 80 veces. Los $48.907 declarados por el funcionario en 2001 se transformaron en $4.009.392 el año pasado, según la información que presentó ante la Oficina de Anticorrupción. Según esos datos, el año pasado el funcionario percibió un sueldo de $95.800, lo que lo convierte en el mejor pago del Gobierno.
Jorge Lanata también se encargó de Echegaray en su exitoso 'Periodismo para Todos'. En un informe reveló la historia de 'Los Cóndores', una empresa que entre 1992 y 1994 reclutaba gente en Mendoza, Bahía Blanca y Punta Alta (localidad natal de Echegaray) y le cobraba dinero con la promesa de conseguirle empleo en la reconstrucción de Kuwait tras la Guerra del Golfo de 1991. El jefe de la AFIP, en ese momento, era representante legal de dicha firma, que terminó defraudando a decenas de personas a las que nunca se les devolvió el dinero.
Los manejos poco trasparentes también tuvieron su episodio en la ONCAA, la oficina de control agropecuario en la que Echegaray recayó tras su salida de la Aduana. Allí habría otorgado subsidios a feed lots que ni siquiera existían, de acuerdo a denuncias de público conocimiento. Pero, por esa causa, el titular de la AFIP fue sobreseído.
Ricardo Echegaray desembarcó en la AFIP, en reemplazo de Claudio Moroni, en diciembre de 2008. Echegaray venía de estar al frente de la ONCAA y fue elegido por ser un hombre del círculo más cerrado de Néstor Kirchner y encargado de ejecutar las duras políticas del Gobierno contra el campo desde la Oficina de Control Comercial Agropecuario ente que lideró hasta que le propusieron ser el titular del organismo recaudador.
La salida de Moroni y la designación de Echegaray se dieron para ponerle fin al albertismo en el Gobierno, con la salida de los funcionarios cercanos al ex jefe de Gabinete, Alberto Fernández que dejaron sus cargos desde que dio el portazo.
Echegaray asumió con el desafío de aumentar la recaudación, una de las principales preocupaciones del gobierno de Cristina en medio de la crisis económica internacional y ante los vencimientos de deuda, por alrededor de US$20.000 millones, que el país debía afrontar en 2010.
Los dos primeros años de Echegaray al frente de la AFIP no fueron muy fortuitos, ya que se vio envuelto en los escándalos por irregularidades en la ONCCA. En 2009 a Echegaray se lo vio debilitado y en la Casa Rosada sonó fuerte el nombre de la entonces directora de la Aduana, Silvina Tirabassi, para reemplazarlo. La funcionaria era su mano derecha, pero unos meses atrás había dejado de responderle y mantenía una relación directa con Cristina Fernández.
Pero esa batalla la ganó Echegaray, logrando en 2010, la renuncia de Tirabassi al frente de la Aduana. Allí nombró María Siomara Ayerán, quien era una funcionaria del área de Seguridad Social y de quien se dijo que podría reemplazarlo en la AFIP. Hasta el momento, más allá del paso en el Senado, no hay indicios de que Echegaray no continuará en el cargo que hasta hoy ostenta.




