Adecco se suma a la lista de escándalos contables

Felix Weber, el ejecutivo a cargo de las finanzas del grupo Adecco, el mayor en el mercado de la contratación eventual de personal, relativizó el escándalo que se produjo el lunes en esa compañía luego de que se descubrieran irregularidades contables y de auditoría.

El director financiero de Adecco, Felix Weber, relativizó los problemas contables del grupo para el que trabaja luego de que salieran a la luz problemas contables y de auditoría en la filial que esa empresa tiene en USA.

Durante una entrevista publicada por el diario New York Times, Weber afirmó que la empresa no arrastra "irregularidades" sino que el tema está relacionado con el control ejecutivo, el que calificó de "no suficientemente bueno".

Weber explicó al matutino que el retraso en la publicación de las cuentas se debe a un cambio en la opinión del auditor a causa de los fallos materiales que han sido identificados. "No es una cuestión de errores", insistió.

Por otra parte, según una información publicada en The Wall Street Journal Europe, el fiscal de Manhattan y la SEC (el organismo regulador del mercado de valores de USA) habrían abierto una investigación sobre las cuentas de la compañía.

La compañía suiza Adecco, la mayor empresa de trabajo temporal del mundo, decidió retrasar ayer la presentación de sus resultados de 2003 -inicialmente prevista para el 4 de febrero- debido a la "debilidad en sus controles internos de contabilidad en su filial de USA".

El anuncio de Adecco provocó el temor entre los inversores a que se produzca un escándalo financiero similar al que lleva sacudiendo en el último mes al grupo agroalimentario italiano Parmalat, lo que tuvo como consecuencia que las acciones de la compañía cayeran ayer un 35% en la Bolsa de Zurich.

En la jornada bursátil de hoy, los títulos de Adecco lograban hasta el momento recuperarse un 7,1%, rescatando parte de los perdido ayer.

El gigante del personal temporario, en cifras

Adecco es la compañía referente del sector de la contratación de trabajadores temporales. Su última facturación anual alcanzó los € 12.500 millones, obtenidos de sus negocios en las 5.800 oficinas instaladas en 68 países, en las que trabajan 28.000 empleados.

La multinacional afirma contar con una cartera de 650.000 clientes y asociados, la mayor cuota de mercado en el sector. Anualmente encuentra a alrededor de 4 millones de personas. Asimismo es considera líder en el sector de personal temporario, al tener presencia en 12 de los 13 mercados más importantes mundiales.

La compañía nació en 1996 como resultado de la fusión de Addia y Ecco, y luego se fue completando con la adquisición de Delphi, Career Staff, y la absorción de Olsten en 2000. La última adquisición de la empresa fue la compra de Job Pilot, en 2002.

Entre sus principales accionistas destacan Akila Finance, que cuenta con un 18,3% de capital social; seguido por Jacobs Group, que posee un 16,3% de las acciones.

La compañía tiene cuatro divisiones: Adecco (la principal, que concentra el 90% de las ventas del grupo), Ajilon, Jobpilot, y Lee Hecht Harrison.

Las irregularidades detectadas fueron en la filial de USA Addeco Staffing Norte America con sede en Melville (Nueva York), una ex matriz de Olsten Corp., que Adecco adquirió en el 2000 por US$ 1.550 millones.

Las ventas del grupo Adecco durante el tercer trimestre del año pasado ascendieron a 4,2 billones, mientras los beneficios antes de amortización para el mismo período de 2003 aumentaron un 28%, hasta alcanzar los € 105 millones. Para los nueve meses del año, la empresa publicó unos beneficios de € 411 millones.

"La compañía aún no puede pronosticar cuándo se concluirá la auditoría de sus estados financieros consolidados del 2003", dijo Francois Vassard, portavoz de Adecco. "Tenemos restricciones legales y no podemos hacer más comentarios. Pero le informaremos a los mercados lo más pronto posible", agregó Vassard.

Victoria Mitchell, portavoz de Adecco en la oficina de la compañía en Melville, Nueva York, tampoco hizo comentarios distintos a los emitidos por Suiza.

¿Un efecto dominó?

Los escándalos de Adecco y Parmalat parecen mostrar una crisis de confianza para las empresas europeas, aunque los analistas la rechazan.

'La percepción es que no dejan de ser casos específicos', explica José Luis Martínez, analista de Citigroup al Diario Cinco Días. "Al mismo tiempo que no se prevé que estos casos se vayan a generalizar, lo que sí se va a generalizar es la vigilanciaW, puntualiza el experto.

'Hay un gran optimismo económico y las malas noticias pasan de largo', apuntan los analistas de Inverbolsa. 'Ignorar estas noticias no es necesariamente bueno', advierte Ana Maymus, de Sabadell Banca Privada. Esta analista reconoce que el impacto financiero del escándalo de Parmalat y de la potencial crisis de Adecco es 'mínimo', pero considera que estas dos noticias 'deberían crear al menos una señal de alerta para los inversores'.