Código Sexo: Técnicas para la seducción provocan bestseller

Sex Code, de Mario Luna, es un manual de seducción que propone una especie de fraternidad para hombres que buscan reinventarse. Tras su éxito, el autor creó una industria de seminarios de seducción y formó una comunidad internacional que se comunica con un argot para iniciados. Pero Sex Code es considerado, por algunos, un reformateador de neuronas (cómo pasar de ser un Frusco -Frustrado Corriente- a un Aven -Artista Venusiano-). De todos modos, hay periodistas de varias latitudes intentando hablar con Mario, probablemente para conocer la fórmula y aplicarlo en su vida personal...


¿Chantería o manual científico? Hay una bibliografía sobre seducción que vende cientos de miles de ejemplares y provoca billeteras gordas a sus autores.
> El arte secreto de llevarse mujeres hermosas a la cama (Via Magna),
de Mystery,
> Millones de mujeres quieren conocerte (Plaza&Janés), del periodista Sean
Thomas
, sobre la ciberseducción; y
> Sexcode, el manual definitivo de seducción, de Mario Luna.
La revista GQ sintetizó lo de Luna:
-¿Qué están buscando ellas?
-Quieren al jefe de la tribu: alguien con buenos genes, una posición privilegiada y que pueda ofrecerles protección y asistencia. No te van a venir a buscar a casa. Busca o crea las situaciones favorables.
Harto de pagar para echar un cohete, Mario Luna decidió dedicar su vida
a la seducción. Tras diversos estudios y experimentos nació Sexcode, un manual y una comunidad que ya es legión en España y que celebra encuentros
en su web y en los talleres de seducción que imparte.
Inclusive ya circula hasta un glosario estándar de esa pujante comunidad:
AVEN: Artista Venusiano, maestro de la seducción.
FACTOR FULANA: Fenómeno que hace que las mujeres sientan como errónea la promiscuidad.
RUM: Dudas femeninas previas al sexo.
RENTABILIZA EL ROMANTICISMO. Para conseguir tu conquista es fundamental que se sienta especial. Escúchala, compréndela, sorpréndela y actúa de forma natural.
NO LA DEJES RAZONAR. Es fundamental que el objetivo esté permanentemente en un estado de excitación emocional. Lógralo a través del humor, la ternura, el misterio y el factor sorpresa.
SACA AL GUAPO QUE LLEVAS DENTRO. Olvídate de los prejuicios. Los tratamientos, el gimnasio y la moda son tus aliados.
QUE TU ACTITUD HABLE POR TI. La comunicación no verbal es la que mejor te define. No persigas a las chicas y haz que ellas se acerquen a ti.
SON COMO UN LIBRO ABIERTO. Rodéate de mujeres, flirtea, entabla amistades. Con la experiencia aprenderás a reconocer los estereotipos. Cuidado: cambian con el contexto.
APRENDE A TRATARLAS. Lo primero es aplacar el Factor Fulana: no deben
sentirse promiscuas, sino selectivas. Después, sé cauteloso para que no se vean atacadas y recuerda que te someten a un examen constante.


Mario Luna dice que siempre le había ido mal con las mujeres y una noche recibió 30 rechazos consecutivos. Dice que se sentó a pensar: "Esto no puede ser casualidad, me estoy equivocando en algo". Empezó a investigarse y descubrió que haciendo cosas contrarias a la intuición atraía más a las mujeres ("Cosas que, por nuestra educación, jamás dirías que sirven para seducir a una mujer. Nos han metido lo de sé romántico, piropéalas, sé un caballero, invítalas a cenar... Es un error. La mujer atraída por un hombre busca al líder de la tribu. Busca buenos genes, una posición privilegiada, protección y asistencia. Por eso, debes parecerte al jefe de la tribu. Si no lo eres, haz por parecerte").
El siguiente texto sobre Mario Luna fue publicado en la edición española de Men's Health, refiriéndose a un tema puntual de las técnicas de Luna: cómo ganar una mujer en la disco. Leamos:
Si de lo que se trata es de conseguir bailar (en vertical y en horizontal) con la más guapa, va siendo hora de que aclaremos conceptos. "Hay un abismo entre atracción y seducción", advierte Alberto Hidalgo, psicólogo y autor del libro Psicología y Seducción.
Según Hidalgo, la diferencia reside en si actúas conscientemente o no a la hora de despertar el deseo de la otra persona.
"Si una chica te desea y no has hecho nada para conseguirlo, no seduces,
atraes", aclara el experto.

"En cambio, si te muestras activo y ofreces algo conscientemente, estás seduciendo". Para Mario Luna, especialista en seducción, autor del libro Sex-Code: manual práctico para los maestros de la seducción, seducir es "crear las condiciones necesarias para que dos personas tengan la oportunidad de conocerse a un nivel profundo e íntimo".
En otras palabras, un seductor controla su destino, mientras que los que no han desarrollado habilidad para el ligoteo dejan su futuro en manos de la suerte.
No importa que estés a kilómetros de Giacomo Cassanova: el ars amandi melódico se puede aprender. Y eso que, como dice Mario Luna, "la mayor parte
de los hombres tendemos a pensar en términos de fracaso".

En realidad, tampoco importa demasiado: la cuestión es que estamos programados para seducir. Según Antonio Hidalgo, hemos aprendido a seducir inconscientemente, ya sea imitando modelos (hermanos, amigo ligón...) o realizando pruebas en base al viejo sistema del ensayo-error.
Lo que no quiere decir que los libros, manuales de autoayuda e incluso las conferencias tipo Tom Cruise en la película Magnolia sean totalmente inútiles. Según el psicólogo, lo que hacen es acelerar el aprendizaje.
La historia de Neil Strauss, escritor feo y anodino hasta que en 2002 se infiltró en un taller de seductores, lo confirma.
Estudió a los grandes galanes del cine, aprendió a hablar correctamente, hacer + trucos de magia y, por supuestísimo, a bailar. Dos años más tarde, Strauss moría. Había nacido Style, ligón recalcitrante, triunfador XXL capaz de llevarse a la cama a Dalen Kurtis, toda una Playmate.
Si te interesa su historia, hazte con El método (no confundir con El método Grönholm), libro editado por Planeta donde Strauss, reconvertido de nuevo en plumilla, volcó todos sus conocimientos.
Vale, pero vayamos concretando.
¿Realmente el baile nos ayuda a ligar?
A priori, nada hace pensar lo contrario. Es cuestión de sumar dos y dos. Si el lugar de acercamiento por excelencia es la discoteca, y ahí lo que se hace es bailar y ligar, dominar el arte de la danza tiene que ayudar forzosamente a esto último.
"El baile es la gran herramienta para seducir", confirma Antonio Hidalgo. "Es
lo mismo cualquier arte escénico, ya sea tener dotes interpretativas o ser un buen contador de historias, disciplinas ambas muy atractivas para las mujeres".

Ahora bien, el baile cuenta con una serie de ventajas que ya querrían para si los aprendices de mago: ofrece la excusa perfecta para tener contacto físico con una desconocida.
"Puedes abrazarla, acercar tu cara y labios a los suyos; por no hablar del roce de vuestras zonas sexuales". además, en la mayoría de los bailes el hombre dirige a su pareja, lo cual, como dice Mario Luna, favorece una sensación de dominio masculino. Este dominio es un principio de seducción muy eficaz. Otorga poder y, si lo haces bien, incrementa tu atractivo ante la chica.
Te presentamos al gran enemigo del seductor danzarín: el miedo al ridículo.
El pánico escénico.

Tal es su importancia que Mario Luna no duda a la hora de afirmar que "nos sabotea, impide que emprendamos cualquier clase de iniciativa".
El miedo baja la temperatura de tu atractivo y te convierte en un galán de saldo con poca confi anza en ti mismo.
¿La solución? Una actitud positiva es primordial. "Se trata de desarrollar el
simple hábito de sentirnos orgullosos cada vez que hacemos algo que nos acerca a lo que queremos en la vida". Así, el secreto está en hacerte a la idea de que puedes pasar un mal trago pero que, a fin de cuentas, merece la pena.

"El miedo al rechazo tiende a desparecer cuando uno es consciente de que, enfrentándonos a lo que tememos, obtendremos una gran recompensa muy pronto", apunta Antonio Hidalgo. Perder el miedo al baile se cura, precisamente, bailando.
"Con un par de meses de práctica puedes comenzar a usarlo para seducir y tener buenos resultados".
Vale, supongamos que ya nos movemos con cierto desparpajo, que hemos
guardado el miedo en un baúl bien escondido en la trastienda de nuestro
cerebro. Ahora la cuestión es saber cómo se seduce moviendo el esqueleto. Antonio Hidalgo nos da algunas pistas. "La clave está en irradiar una buena actitud", dice.

Al bailar con alguien debes sentir que eres un regalo para esa persona, que
disfrutas bailando junto a ella y que, al hacerlo, consigues pasarlo realmente bien. Vamos, que la cosa sólo funciona si te lo crees
.
Mario Luna opina que en el baile hay que aplicar los principios básicos de la seducción. "Lo que tienes que intentar es hacer sonreír". Y no te olvides de mirar a los ojos.
"El contacto visual es importantísimo", añade el experto.
Nuestra mirada tiene que desprender decisión y una gran capacidad de dirigir
en todo lo que hacemos. "El contacto físico debe ser, además, fi rme y seguro.
 
"No podemos mostrar vacilación o duda a la hora de coger a una chica por la cintura".

Imagínate la siguiente situación: estás en una discoteca y, a lo lejos, ves a alguien que te interesa. ¿Cómo proceder? "La cosa cambia dependiendo de las distancias", aclara Antonio Hidalgo. "Lo ideal es hacer contacto visual y que ella te devuelva la mirada, aunque esto no siempre ocurre".
El psicólogo recomienda un primer paso en forma de maniobra de aproximación. Si la persona que quieres conocer está bailando con otros amigos lo ideal sería colocarse lo más cerca posible, siempre sin invadir su espacio.
"A poder ser, que te acompañen tus amigos". La razón es sencilla: de este modo podrás bailar con los tuyos y proyectar una imagen de persona sociable, que se divierte. "Si ella nos mira y sonríe, perfecto, buena señal, podemos avanzar en la seducción", aclara el psicólogo.
Vayamos con el siguiente paso. Deberías seguir bailando, orientando tu cuerpo
hacia el objetivo, acercándote muy poco a poco y sin parar de bailar en ningún momento. Y fíjate en sus reacciones, claro.

"Mientras siga dando señales positivas podemos avanzar, incluso hasta llegar al contacto corporal. Si la temperatura de seducción sube mucho, no es extraño que se produzca un primer beso. En cambio, si tu objetivo no te mira, acércate de una manera menos directa". No sería mala idea seguir otro de los sabios consejos de Antonio Hidalgo: "Mientras bailas, camina hacia atrás de forma accidental, y sitúate gradualmente delante de ella, ofreciéndole tu espalda. Gira poco a poco tu cuerpo hasta situarte a su lado, transmitiendo siempre un aire divertido y simpático".
El secreto reside en modular la intensidad de tus movimientos con tal de resultar agradable y no amenazante.
No estás solo. Si tú eres consciente del potencial del baile, también lo serán los demás. De lo que se trata es de diferenciarnos del populacho. Tú eres un profesional del ligoteo melódico. Ellos, simples y tristes afi cionados.
Una recomendación: no aceches nunca a tu objetivo directamente. Baila con alguna amiga o con otra chica para así mostrar tu arte sin parecer que alardeas. "Si te mira y da señales de interés, es el momento de avanzar y dirigirse a bailar con ella", aconseja el psicólogo.
¿Más formas de ser diferente? Las hay para dar y tomar. "Una de ellas bastante efectiva es arriesgar un poquito y transgredir lo habitual".
Si un amigo y tú os defendéis bailando salsa y quieres llamar la atención de una chica asediada, es hora de montar el número de la parejita. Baila con tu colega cerca del objetivo, tú haciendo de hombre, él de mujer. La atención está más que asegurada.
Cuando la chica a la quieres seducir esté mirándote, acercaos bailando a ella. Entonces, por sorpresa, suelta a tu amigo, cógela inesperadamente y llévala a bailar. Si tiene otra amiga, tu compañero puede bailar con la que quede libre. "Lo he visto hacer bastantes veces", confiesa Hidalgo. "Y funciona".
Pero el boom no es Hidalgo sino Mario Luna es un boom, gracias a su Sex Code. Aqui un par de entrevistas periodísticas al personaje.
En la revista española FHM explicó algunas de sus técnicas:
-¿Alguna frase para entrar?
-Solemos usar "abridores", o sea, creamos o aprovechamos situaciones en
vez de apostarlo todo a una frase. Aunque también hay frases impactantes
que a veces tienen éxito como: "Me llamo Ma-ri-o. Recuérdalo porque lo
estarás gritando en un rato".

-¿En serio funciona?
-Lo tienes que decir despacito. Si se ríe, es que funciona.
-Dinos alguna proeza.
-Hace poco estuve con una TB10 australiana (una Tía Buena), lo hice con unas
gemelas y ahora no tengo ninguna relación seria con ninguna tía que no esté
interesada por los tríos.

-Dinos algún truco.
-Hacerse el chulifresco divertido, o sea, recuperar el espíritu juguetón que teníamos de niños, cuando todavía no teníamos el respeto que ahora tenemos por las tías.
-¿Qué es lo que las repele?
-Que busques su aprobación constantemente, que te pongas nervioso, que
pretendas comprar su compañía, ir con el chip de "le gusto, no le gusto...".

-O sea, que lo mejor es ser natural.
-No, porque igual eres natural y no ligas nada. Tal vez necesitas un proceso para llegar a un punto de naturalidad sensual. Es como aprender a conducir: no coges el coche de forma natural hasta que no has interiorizado su funcionamiento. Es lo que se llama "efecto crisálida".