Verón le 'puso la cara' a la campaña del delfín K en Río Gallegos

Favor con favor se paga: Es una de las reglas básicas de la política argentina. De la mano del actual secretario privado de Néstor Kirchner y candidato K a la intendencia de Río Gallegos, Dániel Alvarez, Juan Sebastián Verón desembarcó en tierras K -se hospedó en el búnker del FPV- y al llegar pudo ver su rostro en los afiches que empapelaban la ciudad, informa la revista Noticias en su último número. El cálculo no falla, y fiel al estilo K de sumar figuritas populares mediáticas a cambio de votos, 'la brujita' -previo paso por Casa de Gobierno- retribuyó la influencia del presidente que destrabó las obras de remodelación del estadio de Estudiantes de La Plata.

Juan Sebastián Verón, el capitán de Estudiantes campeón del Apertura 2006, estuvo antes de las fiestas de fin de año en Río Gallegos donde, según una nota publicada por la revista Noticias, participó de la campaña del candidato kirchnerista a la intendencia de esa ciudad sureña.
De acuerdo al semanario, el pedido a la estrella albirroja para que visitara la capital de Santa Cruz -la patria chica de Néstor Kirchner- surgió de la Casa Rosada, a partir de "la buena relación entablada entre el Presidente y su esposa" Cristina Fernández ("a pesar de ser ella hincha de Gimnasia") con la "Brujita" desde que éste regresó en junio de Europa para jugar nuevamente en club platense.
Verón habría estado 36 horas en Río Gallegos, recorriendo la ciudad con el candidato y actual secretario privado del jefe de Estado, Daniel Alvarez, y; marco en el que además dio una improvisada conferencia de prensa con la escenografía de un cartel del ministerio de Gobierno de la provincia de Santa Cruz, aunque "sólo habló de fútbol" y eludió una pregunta sobre su pelea con Martín Palermo, el día de la final con Boca.
La nota menciona también que el jugador "se sorprendió" al ver la ciudad sureña llena de carteles y afiches con su foto y el slogan: "Sumate. Dale una mano a Río Gallegos. Verón también se suma"
Por último, la revista sugiere que desde aquella reunión en junio entre los Kirchner y la "Brujita", comenzó "la presión de la Casa Rosada hacia el intendente Julio Alak" para destrabar el conflicto por la remodelación del estadio de 57 y 1. Y que Verón, por tal motivo, "estaría pagando políticamente ese favor" del Presidente.