El miércoles 23/11, la MUD (Mesa de Unidad Democrática) –que aglutina a la oposición venezolana- dijo que las conversaciones con el Gobierno estaban “congeladas”, luego de que los representantes del oficialismo no se presentaran a una serie de reuniones que tratarían la apertura de un canal humanitario para la recepción de alimentos y medicinas, y la situación del desacato del Parlamento sentenciada por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), que ilegaliza cada actuación de la –hoy mayoritariamente opositora- Asamblea Nacional. Desde que empezó la ronda de negociaciones entre el Gobierno y la MUD el pasado 31/10, la esperanza de que hubiera verdaderos avances siempre ha sido bajas.
VENEZUELA
Narcosobrinos, la verdad incómoda del PSUV, que se levanta de la mesa (y vuelve)
Febril, urgido, disputando más bien una puja doméstica anticipada con ¿Leopoldo López?, Henrique Capriles decidió denunciar que Nicolás Maduro "se levantó de la mesa y le mintió hasta al Papa". Nicolás Maduro no puede levantarse de una mesa a la que él sentó al Vaticano. Lo que sí intenta es no ponerse plazos para la negociación, algo que el papa Francisco tolera porque confía en meterle presión por otros flancos. La elevación al cardenalato del arzobispo de Mérida, Baltazar Porras, es un ejemplo de ello. Si Capriles lo entendiera, podria desempeñarse en forma más hábil y menos de trinchera (ya habrá tiempo para eso).
El Gobierno y la MUD se acusan mutuamente de incumplir los acuerdos suscritos bajo el acompañamiento del Vaticano y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur). Según Radio Caracol de Colombia, fuentes del PSUV (Partido Socialista Unido de Venezuela) dijeron que se habían levantado de la mesa de diálogo porque la Asamblea Nacional no había cumplido sus compromisos: desincorporar a los diputados del estado de Amazonas –elegidos el pasado 6 de diciembre y cuya toma de posesión fue suspendida por el Tribunal Supremo de Justicia-; y cancelar el juicio político a Nicolás Maduro.
Mientras tanto, el 01/12, los países miembros de Mercosur decidirán si Venezuela pierde su derecho a voto en el organismo, por no garantizar los principios básicos de gobernabilidad sumado a una violación sistemática de los derechos humanos.
Contexto del diálogo
Recordemos que el pasado 6/12, la oposición venezolana ganó una mayoría en el Parlamento por primera vez en 17 años de chavismo. Pero poco después, el TSJ ordenó la suspensión de 3 diputados opositores del estado de Amazonas mientras se investigaban presuntas irregularidades en las elecciones parlamentarias celebradas ese mes.
En julio, los 3 diputados opositores suspendidos se reincorporaron a la Asamblea Nacional y en consecuencia, el TSJ declaró la nulidad de todos los actos de la Asamblea Nacional mientras sigan juramentados los 3 diputados de Amazonas. Ese es el dato clave para entender el contexto de este proceso de diálogo -que acaba de tambalear por el amague del PSUV con retirarse de la mesa (al menos según dichos de los opositores).
“La Oposición arrancó 2016 fresca, con la victoria arrolladora en la Asamblea Nacional, lo que significó que habíamos efectivamente conseguido el poder más representativo, más recientemente legitimado de nuestra estructura estatal”, escribió Carlos M. Engaña del portal Caracas Chronicles. “Aunque estábamos conscientes de que una legislatura opositora sería inejecutable debido al bastión del PSUV en los poderes restantes, los recursos del país y un monopolio del uso de la fuerza tanto legítima como ilegítima, tenía sin embargo un significado político que no podía ser pasado por alto.”
Algunos de los otros sucesos importantes para entender cómo se llegó en Venezuela a este presente, según Engaña:
> La MUD propuso revocar la presidencia de Maduro mediante un referéndum.
> Hubo una marcha masiva el 1º de septiembre.
> Hubo otra marcha el 12 de octubre que no cumplió las expectativas.
> Se convocó a la Toma de Venezuela, a donde no se descartaba llegar hasta Miraflores.
> No hubo tal marcha a Miraflores, se pospuso. Y la Asamblea Nacional iba a llevar a cabo un “juicio político” contra Maduro.
> Para sorpresa de muchos, la MUD decidió ir a diálogo. Adiós al referéndum, a la marcha a Miraflores y al juicio político.
> Los narcosobrinos fueron hallados culpables en Estados Unidos. Dado que habían admitido que hubo involucramiento del Gobierno nacional, el Parlamento decidió discutir sobre el tema.
> Los diputados de Amazonas no fueron desincorporados de la Asamblea Nacional.
> La combinación de estos últimos 2 factores, habría hecho que el Gobierno tanto se vaya como (después decida) quedarse en la mesa de diálogo, explica Engaña.
Maduro: “La mesa de diálogo sigue avanzando”
El Presidente Nicolás Maduro desmintió que su Gobierno hubiera “abandonado” la mesa de diálogo.
“Lo más destacado es que la mesa del diálogo sigue avanzando, se irá consolidando y recibiremos enero, febrero, marzo con una mesa de diálogo fortalecida”, dijo Maduro luego de reunirse con uno de los mediadores, el ex Presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero. Maduro estuvo también reunido el miércoles con el subsecretario de Estado de Estados Unidos para Asuntos Políticos, Tomas Shannon, aunque de ese encuentro no trascendieron fotografías.
“El Gobierno se levantó de la mesa de diálogo porque en la Asamblea Nacional se discutió sobre el juicio de los ‘narcosobrinos’, vinculados con la familia de Maduro y de Cilia Flores. Los venezolanos tenemos el derecho a conocer de este grave caso. El proceso de diálogo no pasará por un chantaje de cuáles temas se discuten y cuáles no”, afirmó el líder opositor y gobernador del estado de Miranda, Henrique Capriles.
“Este miércoles quedó signado por el retiro (que no fue) del Gobierno de la mesa del diálogo que no ha sido. Temprano lo dijeron varias fuentes y a lo largo de la mañana el retiro pasó a suspensión, a no se sabe, a ya les vamos a decir. Dos versiones circularon para explicarlo: como reacción al debate de la Asamblea Nacional sobre el caso de los narcosobrinos y como sanción porque la Asamblea Nacional no ha cumplido con la sentencia del Tribunal Supremo de Justicia sobre los diputados del estado Amazonas”, escribió Naky Soto, del Caracas Chronicles.
Los sobrinos de Cilia Flores, 2da. esposa de Maduro, fueron encontrados culpables de conspirar para traficar cocaína en Estados Unidos. La sentencia definitiva contra ellos (Efraín Campos Flores y Franqui Flores de Freitas), será dictada en marzo del año próximo por la Corte del Distrito Sur de Nueva York, y contempla una pena mínima de 10 años de prisión y una máxima de cadena perpetua.
Los narcosobrinos y el narcoestado
“Ahora el maula (Maduro) dice que no se levantó de la mesa. ¡Reculó! Quiere meses para ver si cumple los acuerdos! ¡Inaceptable! ¡Toca luchar”, twitteó el gobernador Henrique Capriles, a quien la canciller venezolana, Delcy Rodríguez, denunció ante la justicia por falsificación de documentos, luego de que el político mostrara por twitter imágenes de los supuestos pasaportes diplomáticos usados por los sobrinos de Maduro.
A pesar de que los medios locales controlados por el Gobierno no hicieran mención alguna al caso de los narcosobrinos, el tema se ha transformado en objeto de consumo público e incomoda a buena parte del chavismo.
La sentencia, según Carlos Hernández del Caracas Chronicles, viene a confirmar lo que se sospecha hace mucho: que Venezuela es un narcoestado.
“Ha habido muchos artículos uniendo a altos oficiales de Gobierno con el negocio de la droga, pero esta es de hecho la primera vez que alguien con tantas conexiones es encarcelado por ello”, escribió Hernández.
Los narcosobrinos, según Vertice News, utilizaron pasaportes diplomáticos y la terminal presidencial del aeropuerto de Maiquetía para sus operaciones mientras las autoridades locales hacían la vista gorda. Las grabaciones utilizadas como evidencia los muestran fanfarroneando sobre la influencia que tienen con las fuerzas de seguridad gracias a su apellido y al hecho de que la DEA no puede entrar en Venezuela.
Campos Flores le dijo lo siguiente a un informante de la DEA: “En Venezuela operan el Cártel de los Soles (controlado por altos oficiales de las Fuerzas Armadas) y por otro lado la gente del Gobierno, que eran unos ejecutivos del Gobierno que habían estado trabajando (traficando droga) y entre todas las personas se encargaron de fumigar (eliminar) todo aquel que intentaba entrar a trabajar al país”, publicó Caracas Chronicles. En la misma conversación, Campos Flores mencionaba el involucramiento de Diosdado Cabello en el negocio de la droga.
Mucha ansiedad
El 12/11, el Gobierno venezolano y la MUD firmaron un compromiso conjunto para, entre otros puntos, superar la situación de desacato de la Asamblea Nacional dictada por el TSJ, para lo que debe resolverse la situación de los diputados de Amazonas; nombrar a los 2 rectores del Consejo Nacional Electoral que culminan su mandato en diciembre; y trabajar en favor del abastecimiento de medicamentos y alimentos. Desde ese momento, el Gobierno venezolano solo a liberado a 1 solo preso político (el diputado Rosmitt Mantilla) de los 108 que mantienen detenidos, publicó el diario El Mundo.
“Tampoco ha avanzado en la creación de un Consejo Nacional Electoral (CNE) equilibrado ni siquiera en la apertura de un canal humanitario para medicinas, pese a la evidente escasez que sufre el país”, sentenció El Mundo. El miércoles, el Seinat (Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria) declaró en abandono una carga de medicamentos pertenecientes a Caritas de Venezuela, y se la adjudicó al Instituto Venezolano de Seguros Sociales, afirma Naky Soto.
“¿Recuerdan el ‘canal humanitario’ que el Gobierno y la oposición habían acordado crear en las conversaciones mediadas por el Vaticano? Exacto, el que se suponía que iba a estar administrado por Caritas, la caridad global de la Iglesia Católica”, escribió Toro en su portal.
“En resumen, el inspector de impuestos gubernamental, Seniat, abiertamente anuncia que están incautando medicinas donadas por la Iglesia en el puerto porque carecen de la documentación aduanera requerida. El envío fue declarado ‘legalmente abandonado’ y luego ‘adjudicado’ a la administración de Seguridad Social manejada por el Gobierno. ¿Eso te haría creer que la próxima ronda de diálogo sería un poco rara, no? El chiste es para vos: ¡el gobierno no va más al diálogo, bobo!”, escribió con ironía Toro en el Caracas Chronicles.
Quizás esta sea una de las razones por las que, según el presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), monseñor Diego Padrón, hasta el Vaticano está descontento con el curso de las negociaciones en Venezuela.
“Seguimos con una gran preocupación por el desarrollo del diálogo. La CEV no está contenta con el desarrollo del proceso de diálogo como tampoco creo que lo esté la Santa Sede, porque diría que más de 80% de los venezolanos no están de acuerdo”, expresó Padrón en las inmediaciones de la plaza San Pedro del Vaticano, además de pedirle al Gobierno cumplir con lo prometido en las conversaciones.
Sin embargo, el Vaticano no incluyó a Padrón en las negociaciones.
El domingo 20/11, la web Vatican Insider publicó, con la firma de Andrés Beltramo Álvarez, una entrevista a una delegada personal del presidente Maduro enviada a Ciudad del Vaticano, la periodista María del Pilar Hernández. Ella fue en ocasión de la elevación al cardenalato del arzobispo de Mérida, Baltazar Porras. Un gesto significativo, considerando que el nuevo purpurado ha sido muy crítico con Maduro.
De ahí puede extraerse algo de lo que realmente está sucediendo. La cuestión principal es el tiempo que se extenderá la mesa de diálogo. Maduro no se pone plazos, y esto obliga a la condición a regresar a las calles. Aquí un fragmento del diálogo que ocurrió en el Vaticano:
"(...) -El nuevo cardenal Baltazar Porras dijo que los delegados del gobierno en la mesa son los hombres más radicalizados, ¿hasta dónde es real la disponibilidad al diálogo y el gobierno aceptará su parte de culpa en esta crisis?
-Hay desconfianza de todas las partes. De parte del gobierno también se desconfía de las decisiones que pueden tomar los representantes de la oposición que están allí y que cuando salen de las conversaciones son desmentidos de sus propios compañeros. El problema de la desconfianza es delicado y puede provocar tropiezos en el camino del diálogo. Es parte de uno de los retos a superar. El problema de nosotros no es la polarización, el problema es el respeto y la tolerancia. Cuando vivimos en un país democrático como el nuestro se debe respetar a las personas que piensan completamente distinto a mi y viceversa. El sentarse en una mesa, el verse las caras y reconocerse ya es un gran logro. Se trata del reconocimiento mutuo más allá de las diferencias. Sería ingenuo pensar que vayamos a estar de acuerdo en todo, no tiene sentido pensar eso. Hay algunos aspectos comunes en los que podremos avanzar, no en los que estamos radicalmente en contra. Esos hay que dejarlos, por ahora, de lado.
-¿Ustedes están dispuestos a aceptar que existe una crisis humanitaria para que se habrá un canal para permitir el ingreso, por ejemplo, de medicamentos?
-Eso es una de las cosas que se está discutiendo en la mesa de diálogo, yo no me puedo pronunciar a título personal. Si en Venezuela no se consigue una medicina, eso le puede afectar a una persona de la oposición o a una persona del gobierno. Ese es un tema en el que debemos ponernos de acuerdo.
-¿Si la mesa de diálogo fracasa la situación podría terminar en una guerra civil?
-Solamente basta mirar alrededor en América Latina para ver que cuando los pueblos no se sientan a conversar se han generado guerras que han terminado en situaciones de violencia lamentable. No es el caso de Venezuela, donde tenemos la esperanza de poder dialogar civilizadamente. No somos ingenuos, hay personas que le apuestan a la violencia.
-¿Sólo de una parte o en todos los sectores?
-En todas las partes. Sectores que están interesados en la violencia y me animo a decir que algunos de ellos reciben financiamiento de afuera. Hay intereses a los que les conviene la inestabilidad en el país que pueda permitirles echar mano de las grandes riquezas en materia petrolera. Pero la gran mayoría de los venezolanos están apostando al diálogo, por eso seríamos muy miopes los dirigentes –de un lado y del otro- si no nos damos cuenta que ese es el camino porque el país nos puede superar.
(...) -¿Cuánto va a durar la mesa de diálogo?
-A diferencia de algunos líderes de la oposición que le han puesto un tiempo a la mesa de diálogo, el gobierno no puso límite. Eso no quiere decir que vamos a estar toda la vida en esta situación porque tampoco es la expectativa. Predecir ahora cuánto van a tardar los acuerdos sería irresponsable porque se pueden generar expectativas que no necesariamente se van a cumplir y ese tipo de frustraciones son las que después llevan a la violencia. Hablamos de un proceso, no se termina en un día, estoy convencida que lo más importante del diálogo es el diálogo mismo. Que los venezolanos aprendamos que los problemas no se resuelven a golpes, ni con piedras, ni con represión. Eso es lo más importante, es un momento estelar para que Venezuela madure política y psicológicamente, como sociedad."
80% de los venezolanos molestos con la gestión de Maduro
En Urgente24, el director del portal Caracas Chronicles, Francisco Toro, se había manifestado escéptico respecto del diálogo entre el Gobierno y la MUD a principios de este mes, cuando la mesa de diálogo recién comenzaba. Desde el Gobierno venezolano “siempre pero siempre han hecho lo mismo”, alertaba Toro, “prometer cuando están arrinconados, para no cumplir luego cuando tienen más campo de acción.”
Además, señalaba Toro: “Desde mi punto de vista, el gran problema es el control férreo y francamente grosero que tiene el partido de Gobierno sobre el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). Es por ese control que es difícil creerle al gobierno. Porque cualquier cosa que prometan hoy, el TSJ puede deshacer mañana.”
No es la visión del Vaticano, que está enviando por estos días, con el argumento de que es el cumpleaños de su madre, al flamante jefe mundial de los jesuitas,
Para José R. Cárdenas, de la revista Foreign Policy, “nadie debería dejarse engañar por Nicolás Maduro”.
“Bajo fuego doméstica e internacionalmente por su decisión de cancelar arbitrariamente un referéndum revocatorio contra Nicolás Maduro, el Gobierno venezolano ha hecho piruetas para salir de su posición precaria al atrapar una vez más a los representantes de la oposición en un ‘diálogo’ espurio”, escribió Cárdenas en la misma dirección que Toro.
Según el Grupo Eurasia, “la administración de Maduro se está involucrando en conversaciones mediadas por el Vaticano para aliviar la presión internacional, dividir a la oposición y comprar tiempo."
Francisco José Virtuoso explica en el diario El Universal que lo que llevó al Gobierno a involucrarse en el diálogo es que está “consciente de su impopularidad, a lo que ahora se agrega una creciente indignación.”
Según la encuestadora Delphos, el 80% de los venezolanos está seriamente molesto con la gestión de Nicolás Maduro, el 65% está dispuesto a salir a la calle para expresar su inconformidad, y la mitad de estos desea fervientemente hacerlo.
El problema de Maduro es que no tiene opciones más que seguir cayendo, y menos en el nuevo escenario global. Tiene que concretar una salida negociada, tal como le aconsejan el Vaticano y hasta Cuba.













