JUEGOS RÍO 2016

Río 2016: Aseguran que la crisis política no traerá riesgos para los Juegos

La crisis política en Brasil generó repetidos cambios en posiciones gubernamentales en el que aseguran que no afectará la seguridad en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, afirmó el miércoles uno de los principales funcionarios de seguridad de ese país. Andrei Rodrigues, responsable de supervisar la seguridad de Brasil durante eventos especiales, declaró que no habrá un impacto en la justa pese a los cambios de personal realizados a causa de los procedimientos de juicio político en contra de la suspendida presidenta, Dilma Rousseff.

A pesar de la crisis política y económica que sufre Brasil, las autoridades de ese país aseguraron que los repetidos cambios en la situación institucional no afectarán el desarrollo de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016. 

Por eso, Andrei Rodrigues, responsable de supervisar la seguridad de Brasil durante eventos especiales, declaró que no habrá un impacto en la justa pese a los cambios de personal realizados a causa de los procedimientos de juicio político en contra de la suspendida presidenta Dilma Rousseff.

“Estamos absolutamente seguros de la calidad de la operación que estamos montando”, señaló Rodrigues. “Lo que hicimos ya en la Copa del Mundo (de fútbol) hace dos años no es retórica. Río sí organiza sucesos exitosos cada año, éste no será diferente”.

Los Juegos Olímpicos inician en poco más de cinco semanas. Se contempla que haya 85.000 efectivos brasileños de seguridad en las calles, una de las mayores operaciones policiales en la historia de los Juegos.

Esta semana, el presidente interino Michel Temer ordenó que se reemplazara al líder de la agencia nacional de inteligencia, que es responsable de rastrear amenazas terroristas. 

Actualmente, los legisladores consideran que el juicio político definitivo de Rousseff debería terminar después de los Juegos. Ello sería un alivio para los organizadores, quienes temían protestas masivas, a favor y en contra de la mandataria, durante las Olimpíadas.

Rodrigues, policía federal que desempeñó el mismo trabajo bajo las órdenes de Rousseff en el Mundial de 2014, expresó a la prensa que sus nuevos colegas tienen experiencia suficiente para lidiar con el máximo evento del deporte.

El funcionario reconoció que la crisis financiera del estado de Río de Janeiro representa “el mayor problema” para la seguridad pública durante los Juegos, pero insistió en que los problemas se resolverán a tiempo para las Olimpíadas, que se inauguran el 5 de agosto.

Fancisco Dornelles, gobernador interino de Río, advirtió el lunes 27/06 que la falta de presupuesto podría comprometer la seguridad y que los Juegos podrían ser “un fracaso”.

El martes, el jefe del comité organizador de Río 2016 afirmó que la seguridad es su preocupación principal, muy por encima del virus del zika, vinculado con casos de microcefalia congénita. Sidney Levy explicó que la posibilidad de algún atentado cometido por un atacante solitario constituye uno de los mayores riesgos para los Juegos.