El ex secretario general de Naciones Unidas Boutros Boutros-Ghali falleció este martes, según confirmó el embajador venezolano, Rafael Ramirez, que tiene la presidencia de turno del organismo. Ramíres hizo el anuncio al comienzo de la reunión sobre la crisis humanitaria en Yemen y pidió a los miembros a cumplir un minuto de silencio.
"LÍDER MEMORABLE"
Murió Boutros Boutros-Ghali, exjefe de la ONU
El exsecretario general de Naciones Unidas de origen egipcio falleció a los 93 años en Giza. Ocupó el cargo entre 1992 y 1996, mientras se desarrollaban numerosas crisis internacionales, como la disolución de la ex Yugoslavia y el genocidio de Ruanda.
Desde El cairo, la agencia oficial de noticias Mena precisó que Ghali murió en el hospital Al Salam de Giza.
Tras la noticia, el actual secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, recordó a Boutros-Ghali como "un líder memorable que prestó invaluables servicios a la paz mundial y al orden internacional".
Boutros-Ghali, de origen egipcio, tenía 93 años y fue jefe de la ONU de 1992 a 1996, mientras se desarrollaban numerosas crisis internacionales, desde la disolución de la ex Yugoslavia al genocidio de Ruanda.
Como el primer secretario general de la ONU de origen africano, Boutros-Ghali combatió la hambruna en Somalia y organizó la primera operación de ayuda masiva del organismo en la nación del Cuerno de África. Pero no tuvo mucho éxito en ese país y en otros lugares, en momentos en que Naciones Unidas enfrentaba múltiples problemas en un mundo poscomunista cada vez más caótico.
Boutros-Ghali fue criticado por el fracaso de Naciones Unidas para actuar durante el genocidio de 1994 en Ruanda y por no presionar lo suficiente para generar una intervención del organismo destinada a poner fin a la guerra civil de Angola en la década de 1990, que era en ese entonces uno de los conflictos más largos del mundo.
También fue abucheado en Sarajevo, Mogadiscio y Adís Abeba. Su estilo era meterse en las multitudes y hacer frente a los manifestantes cuando los guardias de seguridad lo permitían. "Estoy acostumbrado a que los fundamentalistas en Egipto discutan conmigo", dijo a la agencia Reuters en una ocasión.
Sorprendió a muchos en Sarajevo cuando dijo que no trataba de restar importancia a los horrores de Bosnia, pero que hubo otros países en los que la cifra "total de muertos fue mayor que aquí".
En Etiopía, dijo a jefes militares y líderes de clanes somalíes que dejaran de culpar a Naciones Unidas y a él del colonialismo, añadiendo que deberían estar preocupados de que las ex potencias coloniales podrían ignorar su difícil situación si continuaban luchando.
"La Guerra Fría ha terminado", sostuvo en otra ocasión. "Nadie está interesado en los países pobres de África o en cualquier lugar en el mundo. Ellos pueden olvidarse fácilmente de Somalia en 24 horas", agregó.











