Mandarinas para prevenir al cáncer hepático

Comer mandarinas podría reducir el riesgo de desarrollar cáncer hepático y otras enfermedades. Todo esto debido a un componente clave: las carotenoides que son las responsables de darle el color anarajando a la fruta y que son ricas en antioxidantes.

Así lo determinaron investigadores japoneses en un estudio que determinó que existe relación entre el consumo de mandarinas y la reducción de la enfermedad hepática. Es por la relación de unos compuestos claves de vitamina A denominados carotenoides que son los responsables de darle a esa fruta el color anaranjado.
Pero vale aclarar que los carotenoides no se encuentran únicamente en esta fruta, también en otros vegetales (no por el tema del color) sino por su efecto antioxidante que puede ayudar por su acción anticancerígena.
Científicos japoneses elaboraron dos estudios diferentes sobre el fruto de la mandarina. En un primer grupo evaluaron el consumo y su efecto y determinaron que comerlas reduce el riesgo de enfermedad hepática, endurece las arterias y resiste a la insulina. Esto es recomendable para quienes tienen hepatitis viral cronica y que permite que a su vez desarrollan cáncer de hígado.
Durante el primer estudio se analizaron a 1.073 personas en la ciudad japonesa de Mikkabi, que comieron un alto número de mandarinas. En las muestras de sangre de la población los investigadores descubrieron marcadores químicos relacionados a un menor riesgo de desarrollar varios trastornos graves.
En el segundo estudio, un equipo de la Universidad Prefectural de Medicina de Kyoto analizó a 30 pacientes con hepatitis viral que durante un año habían consumido una bebida diaria que contenía carotenoides y jugo de mandarina.
Después de un año, el grupo no se desarrolló ningún cáncer hepático, comparado con una tasa de 8,9% entre un grupo de 45 pacientes con la misma enfermedad que no habían tomado la bebida.
Los expertos subrayan, sin embargo, que con sólo 75 pacientes, el estudio es demasiado pequeño para ser concluyente sobre la relación entre las mandarinas y el cáncer.