LATINOAMÉRICA

Los republicanos, con miedo a la rebelión latina

Ciertos republicanos preocupados por cómo ven los hispanos a su partido han puesto en marcha una plan en este año electoral para ponerle una mejor cara al problema de la inmigración tal como lo plantea su partido. Pero Mitt Romney no ayuda. Nos lo cuenta Manu Raju de Politico.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Ciertos republicanos preocupados por cómo ven los hispanos a su partido han puesto en marcha una plan en este año electoral para ponerle una mejor cara al problema de la inmigración tal como lo plantea su partido. Nos lo cuenta Manu Raju de Politico
 
El senador por el estado de Florida, Marco Rubio, hijo de inmigrantes cubanos, está trabajando con los senadores de otros estados con fuerte población inmigrante como Jon Kyl de Arizona y Kay Bailey Hutchison de Texas en su propia versión del DREAM Act para ayudar a los niños indocumentados. 
 
El DREAM Act, del inglés: Development, Relief and Education for Alien Minors Act (Ley de fomento para el progreso, alivio y educación para menores extranjeros) es un proyecto legislativo bipartidista, que se debate en el congreso estadounidense junto a la Reforma migratoria, que daría un camino a la ciudadanía estadounidense a estudiantes indocumentados que hubiesen llegado a suelos estadounidense siendo menores de edad
 
Kyl y Hutchison han celebrado varias reuniones a puerta cerrada con algunos senadores demócratas para ver si hay apoyo bipartidista para un plan de compromiso. Los republicanos también están explorando cambios en las reglas de visado para atraer a más trabajadores altamente cualificados y turistas.
 
Pero, sobre todo, algunos prominentes republicanos están impulsando un cambio en la retórica, instando a Mitt Romney, a cambiar de táctica y alejarse de los estridentes comentarios que ha hecho durante la campaña de elecciones primarias con la esperanza de convencer a los votantes hispanos que los republicanos dan a los inmigrantes un trato justo.
 
"Va a tener que hacer algo para trabajar en eso y poder subir", dijo el senador Saxby Chambliss (republicano por Georgia) haciendo referencia a los números de las encuestas de Romney con los latinos. "Creo que necesitamos comunicarnos con la comunidad hispana de una forma que no lo estamos haciendo ahora”. 
 
Mientras que los republicanos dicen que no están próximos a acometerse a una "amnistía" para los inmigrantes indocumentados, las ideas se están considerando en el Congreso implican un reconocimiento de que el partido necesita aparecer más amigable con uno de los más fuertes bloques de votantes.
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"No se puede ganar sin que nos vaya bien entre los votantes hispanos, y yo no creo que sea ningún secreto que las primarias no han sido particularmente útiles desde el punto de vista del tono", dijo el senador de Texas John Cornyn quien encabeza los esfuerzos del Partido Republicano para recuperar el Senado. "Creo que hay un sentido de nuestro lado que tenemos que presentar un enfoque responsable para definirnos, porque si no lo hacemos nosotros, otros lo hacen por nosotros aprovechando ese vacío”. 
 
La ventaja a corto plazo para los republicanos es evidente: El voto hispano en 2012, cobra mucha importancia en los estados indecisos como Florida, Nuevo México y Nevada, y el partido viene con muy malas calificaciones entre los hispanos.
 
La perspectiva a largo plazo es igual de importante: Los hispanos son un grupo de rápido crecimiento demográfico en el país y uno de los más jóvenes, y el Partido Republicano necesita venderle a la próxima generación de votantes estadounidenses sus políticas.
 
Pero esto también supone un riesgo: forzar medidas para atraer a los latinos podría dividir la base del partido que se mantiene firme en temas como la seguridad fronteriza y la aplicación irrestricta de la ley.
 
Tanto Rubio como Kyl han insistido en que sus esfuerzos legislativos nada tienen que ver con los tiempos electorales. 
 
Sin embargo, Rubio, fresco tras su apoyo a Romney este mismo miércoles (28/03), dijo que los republicanos no han "realizado un buen trabajo para mostrarse como el partido a favor de la inmigración legal”. 
 
Rubio reconoce que el partido necesita ser más sensible en la forma en que trata a los jóvenes que fueron traídos al país ilegalmente cuando eran niños. Con los ojos puestos en la renovada campaña de los demócratas para fogonear el DREAM Act -que abriría un camino a la ciudadanía a hijos de indocumentados que busquen educación superior o alistarse al servicio militar-, Rubio y algunos otros legisladores republicanos están elaborando su propia propuesta, aún en sus etapas iniciales. Entre las ideas bajo consideración se baraja si se debe limitar el alcance de aquellos que tratan de alistarse en el ejército y si no debe limitarse los derechos para que no equivalgan a la ciudadanía plena. 
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"Estos niños no han hecho nada malo, fueron traídos aquí cuando eran muy jóvenes y ahora se encuentran en estas circunstancias, con mucho por ofrecer a este país en el futuro", le dijo Rubio a Politico. "Creo que las formas en que algunos en este edificio han tratado de abordar el tema en el pasado han sido un problema para muchos".
 
El principal patrocinador demócrata de la Ley DREAM se muestra escéptico ante el esfuerzo republicano.
 
El portavoz por la mayoría del Senado, el demócrata Dick Durbin (por Illinois) dijo que se ha sentado con Hutchison y Kyl "muchas veces" para encontrar una propuesta bipartidista, pero dijo que no tiene mucho sentido promover un proyecto de ley ya que no hay "ninguna posibilidad de que la Cámara de Representantes se aboque al tema”. 
 
"Este enfoque parcializado puede tener mucho más que ver con las elecciones de noviembre que con cambiar la ley", dijo Durbin.
 
Para los republicanos, el panorama electoral entre los hispanos en este momento es sombrío.
 
En noviembre, casi 22 millones de hispanos estarán habilitados para votar, todo un record con sus más de 2 millones adicionales cuando se lo compara con el 2008, según el Pew Hispanic Center, una organización no partidista. En aquella elección, el senador John McCain se quedó con el apoyo de cerca del 31% de los votantes hispanos, un descenso de d dígitos desde el 2004 cuando George W. Bush ganó las elecciones con entre un 40 y un 44% de los votantes hispanos.
 
"La buena noticia para nosotros es que los hispanos, y el país en su conjunto, son de centro-derecha", dijo el senador Lindsey Graham (republicano, por Carolina del Sur), quien dijo que vincular al DREAM Act con visas H1-B adicionales podría entenderse como un acuerdo electoral. "La mala noticia para nosotros es que estamos sangrando entre ese grupo demográfico".
 
Sin embargo, a finales de diciembre una encuesta de Pew concluyó que sólo el 23% apoyaría a Romney en un duelo cabeza a cabeza con Obama. Y una encuesta de Fox News Latino lanzada a principios de este mes encontró sólo a un 14% de los votantes apoyando a Romney sobre Obama.
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José Fuentes, quien copreside el comités de dirección de campaña para su pata hispana afirma que la encuesta de Fox News es mentirosa (que un republicano diga que Fox News miente, ya es toda una noticia en si misma). 
 
"No estoy diciendo que estamos haciendo grandes progresos con los votantes hispanos, pero no estamos en un 14%", dijo. "Lo que vemos en la calle es muy diferente".
 
Fuentes señaló que en las primarias de Florida, Romney obtuvo más del 50% del voto latino, y que la participación del 14% fue 4 puntos más que en las primarias del Partido Republicano del 2008. Citando las encuestas, señaló que entre los latinos, la inmigración normalmente se sitúa en el 5º puesto, detrás del desempleo, la economía, la salud y la educación.
 
Y dijo que Obama ha estado haciendo incursiones con los latinos después de pasar los últimos 3 años apuntándole a ese grupo, una estrategia que el Comité Nacional Republicano y la campaña de Romney replicarán. 
 
Fuentes predijo que Romney necesitaría el 38% del voto latino para el otoño, un número que dijo se podría lograr con el mensaje del ex gobernador de Massachussets a favor del empleo y focalizando en el fracaso del presidente Obama de aprobar una reforma migratoria como la que prometió. 
 
Pero no hay discusión sobre el hecho de que las primarias han dañado a Romney en los ojos de muchos latinos. Fue muy duro con Rick Perry por su política de concesión en Texas y sus matrículas para los hijos de inmigrantes ilegales. Se la agarró con Newt Gingrich por ser blando con la inmigración, lo que llevó a que el expresidente de la Cámara de Representantes acusase a Romney de ser "anti-inmigrante" en las primarias de Florida. Romney también elogió la dura ley de inmigración de Arizona como un "modelo" nacional y ha sido crítico de Sonia Sotomayor, la primera latina en la Suprema Corte seleccionado por Obama.
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Romney ha dicho que vetaría la DREAM Act en su forma actual, a pesar de su amplio apoyo dentro de la comunidad latina. Pero ha señalado que estaría abierto a una propuesta más limitada dirigida a aquellos que quieran unirse al ejército.
 
Ira Mehlman, portavoz de la Federación para la Reforma de la Inmigración, un grupo anti-inmigración ilegal, dijo que "no queda del todo claro que la manera de ganar votos latinos sea consentirlos en materia de inmigración".
 
"La concesión de una amnistía a los extranjeros ilegales y el aumento de la afluencia total de inmigrantes sólo serviría para exacerbar los problemas que más le preocupan a los latinos y a otros”, dijo Mehlman.
 
Pero en una reciente entrevista, el senador Ron Johnson (republicano por Wisconsin), un junior en el Tea Party que está trabajando en una agenda conjunta para su partido, dijo que Gingrich elevó el debate cuando durante la campaña dejó en claro que no es "humano deportar a alguien que ha estado viviendo, trabajando y pagando impuestos en el país durante años”.
 
Pero ni Johnson ni Rubio respondieron directamente cuando se les preguntó si estaban satisfechos con el manejo que viene haciendo Romney del tema. 
 
"Creo que estamos empezando a oír hablar de ese tema", dijo Rubio. "Y a medida que nos acercamos a la elección general, habrá más discusión de los temas que serán los desafíos que enfrenta el Partido Republicano, en el futuro, esto es, ¿cómo lidiar con este problema de una manera que honra tanto a nuestra tradición histórica como nación de inmigrantes, pero también como una nación de leyes?"