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INSEGURIDAD, UN FANTASMA

No se enojen con Berni, apenas es el mensajero

Mar, 14/01/2020 - 8:46am
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Formular una doctrina de seguridad siempre es un problema intenso para la izquierda. Sucede que se mezcla la necesidad de dar respuesta a las víctimas de delincuentes con su convencimiento ideológico de que los delincuentes son hijos de la injusticia social. El problema sigue estando, incólume.

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Difícil dudar que Sergio Berni es ministro de Seguridad bonaerense sin la aprobación de Cristina Fernández de Kirchner.

Encontrar un responsable en materia de Seguridad fue una de las principales búsquedas del gobernador Axel Kicillof cuando diseñó su gabinete de colaboradores. 

La problemática de la seguridad pública es decisiva en el vasto territorio bonaerense. Cuando regresó la democracia a la Argentina, la seguridad era una Dirección en jurisdicción de Gobierno.

La provincial Ley de Ministerios N°10.132 impulsada por el entonces gobernador Alejandro Armendáriz fue mantenida por su sucesor en el cargo, el peronista Antonio Cafiero, el abuelo de Santiago, hoy jefe del Gabinete de Ministros de la Nación: 7 Ministerios (Gobierno, Economía, Obras y Servicios Públicos, Salud, Asuntos Agrarios, Educación y Cultura, y Acción Social).

Tal como otros males en Provincia, Seguridad como ministerio fue una decisión de Eduardo Duhalde.

En abril de 1998, Duhalde promovió la Ley N°12.090, creando el Ministerio de Justicia y Seguridad.

Así, Duhalde su propia Ley N°11.519, en la que Gobierno y Justicia eran una única cartera.

Durante su 2da. Gobernación (1995), Duhalde impulsó la Ley N°12.355, y desdobló Justicia y Seguridad. Esto quiere decir que el Ministerio de Seguridad cumple 25 años.

Desde entonces, la seguridad pública quedó institucionalizada como un problema permanente. No mejoró la eficiencia de la fuerza aunque sí aumentó su número. Nunca se dejó de hablar de los negocios ilegales que ocurrirían a su amparo.

En el 'chusmerío' territorial, a María Eugenia Vidal le fue colgada la medalla moral por negarse a coparticipar de la recaudación. ¿Eso significa que otros lo hicieron? Axel Kicillof puede tener muchos errores pero en esa cuestión tiene un perfil similar a Vidal: tiene alergia a las 'cajas'.

Quizás el cambio revolucionario sería quitarle rango de ministerio a Seguridad pero en la mentalidad de los políticos, una cartera de Seguridad instala en los bonaerenses la 'sensación' de que el tema es importante para el gobernador, quien le destinará recursos suficientes.

Duhalde & Arslanián

Pero ¿cómo explicar que, en forma simultánea, Sabina Andrea Frederic sea la ministra de Seguridad de la Nación, y Berni sea ministro de Seguridad bonaerense?

Probablemente Diego Gorgal podría coincidir con Berni, a diferencia de la antropóloga investigadora del CONICET.

En verdad, Frederic fue una designación para agradar al kirchnerismo no peronista que participa del heterogéneo Frente de Todos. Por ejemplo, a La Cámpora, aunque Frederic no provenga de esa agrupación ni resulte un 'cuadro' del influyente Centro de Estudios Legales y Sociales.

Frederic integra el colectivo de intelectuales "albertistas" conocido como Agenda Argentina y el 'think tank' del 'albertismo', Grupo Callao.

Alberto F. apostó por el marketing: al 'mundo progre' le fascinó la idea de un contraste intenso con Patricia Bullrich.

La designación de Berni fue la demostración de que Kicillof no es La Cámpora. Tampoco Cristina Fernández de Kirchner lo es, al menos para la seguridad pública.

En Nación, los oficiales superiores de las fuerzas de seguridad se estremecieron cuando anticiparon que Frederic garantizaba un masivo pase a retiro, una demolición comparable a aquellas que hacía León Carlos Arslanián en Provincia de Buenos Aires, por mencionar a un personaje reivindicado por las agrupaciones de Derechos Humanos, que creen saber algo acerca de la seguridad pública. 

Sin embargo, Arslanián no redujo la sensación de inseguridad de los bonaerenses y algunas de sus innovaciones merecían olvidarse cuanto antes.

Todo esto ocurrió bastante antes de diciembre 2019, cuando Berni inauguró su discrepancia estratégica con Frederic, a propósito del arma urbana de choque eléctrico, Taser. 

Hay quienes afirman que a Berni le acompañó no sólo el sentido común. También lo acicateó el objetivo de que el contraste le sumara liderazgo ante su tropa provincial.

Error. En verdad, la cuestión es más difícil y Alberto Fernández debería registrarlo.

El mensajero y el mensaje

Berni fue el mensajero de los oficiales de las fuerzas de seguridad nacionales. Los subordinados de Frederic llaman cada día a los teléfonos de Berni buscando comprensión de lo que ellos cuestionan, y CFK conoce el tema.

Alberto F. designó a Frederic por marketing sin considerar que para hacer seguridad pública, es imprescindible que las ideas del funcionario del área resulten asimiladas por el personal a su cargo.

Es cierto que en Seguridad es decisiva la cuestión de la subordinación y la verticalidad. Sin embargo, el kirchnerismo no peronista acumula años cuestionando ambos conceptos y hasta elaboró una 'ética de la insubordinación', que se enseña en las academias de las Fuerzas Armadas.

De paso: entre los militares subordinados de Agustín Rossi, nadie rescata la gestión de Frederic en Defensa.

En Prefectura, Gendarmería y Policía Federal abundan las quejas acerca del organigrama que promovió Frederic pese al agradecimiento que debería sobreabundar entre los jóvenes oficiales promovidos a roles muy superiores a sus expectativas inmediatas. En cuanto a la PSA, es una fuerza más reducida y de otras características.

Es cierto que los subordinados no deben establecer ni la agenda ni conducir la Sala de Situación ni trazar las políticas. Pero quien sí lo haga no puede ignorar la necesidad de ciertas coincidencias.

Berni expresó lo que opinan los subordinados acerca de los pasos iniciales de Frederic. De otro modo, ellos buscarían mecanismos menos convencionales para manifestar su descontento, que todavía no desborda pero que es manifiesto.

Por lo tanto, en vez de enojarse con Berni lo mejor que podría realizar el Ejecutivo Nacional es conocer qué está ocurriendo a algunas cuadras de la Casa Rosada.