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El 'circo político' o el arte de hacer posible lo imposible

Dicen que la política, como el circo, es el arte de hacer posible lo imposible. Tal vez por eso la presentación en la Argentina del espectáculo circense Cirque du Soleil, realizada el viernes 5 en la Capital Federal, logró lo impensado: reunir en la misma platea, a pocos centímetros de distancia, a varios de los principales dirigentes de la oposición y el oficialismo.

Allí estaba, admirando el show de payasos y malabaristas, el canciller, Jorge Taiana; el diputado nacional Mauricio Macri; el jefe porteño, Jorge Telerman, y su secretaria de Cultura, Silvia Fajre; el titular del COMFER, Julio Bárbaro y demás funcionarios de segundas líneas, todos mezclados con personajes del mundo de la farándula, empresarios y periodistas como Mariano Grondona. Taiana y Macri se sentaron a un par de sillas de distancia y hablaron largos minutos. El canciller estuvo acompañado por su esposa, Bernarda Llorente, vicegerenta de programación de Telefé. A quien Macri apenas saludó fue a Telerman, uno de sus hipotéticos rivales en las próximas elecciones de la Capital Federal. Telerman, quien tiene como segunda profesión la de empresario de espectáculos, estaba feliz en el evento. El jefe porteño no pudo evitar las especulaciones políticas cuando se encontró con Julio Bárbaro, amigo suyo y compañero en las internas peronistas de la Capital. Ambos tienen un enemigo en común en el PJ porteño: Alberto Fernández, el jefe de Gabinete, que también estuvo invitado a la presentación del Cirque du Soleil pero finalmente no fue. Bárbaro y Macri coincidieron: a ambos los fascinó el número en el que un malabarista vuela por los aires y cae parado sobre un palo. Quedaron maravillados. Telerman, en carrera a la reelección, aprovechó el momento para hacer un poco de campaña: después del espectáculo designó como "Visitantes ilustres" a los artistas del circo y sacó fotos sonriendo en medio de payasos. El Cirque du Soleil nació en Canadá y en su show participan 55 artistas entre malabaristas, acróbatas, especialistas en Bungee, boleadoras, columpios, mimos, payasos y trapecistas. El nombre del espectáculo cae justo para este momento de la política nacional, donde se repiten los pases de bando de la oposición al oficialismo y viceversa: se llama "Saltimbanco". Telerman contó que la instalación del espectáculo costó alrededor de 8 millones de dólares. Quienes lo vieron aseguran que es un show impactante. Lo suficiente como para haber mantenido en paz y armonía a miembros del Gabinete y la oposición conviviendo en la misma platea. Lo que no pudo la política, lo logró el circo. ------ * De la redacción del diario Río Negro