Por primera vez en 20 años y a contrarreloj por el inminente y amenazado inicio del ciclo lectivo 2008, arrancaron las negociaciones paritarias docentes nacionales en la Ciudad de Buenos Aires, con el compromiso de Nación y de los ministros de Educación provinciales de consensuar un nuevo piso salarial para los maestros de todo el país.
Si bien la cumbre no se habló formalmente de montos, los gremios dejaron trascender que pedirán un aumento del salario mínimo superior a 34%, para llevarlo de los $1.040 actuales a $1.400. Una pretensión que dista de la mesura que vanamente le pide la presidente Cristina de Kirchner a los sindicatos, y que ya causa escozor entre los mandatarios.
En rigor, la discusión sobre la recomposición de sueldos se activará recién el próximo martes a las 18 en la sede porteña del Ministerio de Trabajo, según lo acordado ayer por las partes.
"Los sindicatos, en su petitorio, marcaron la necesidad de una discusión salarial; en base a esa petición, se planteó que a partir de hoy (por ayer) se van a reunir las partes de manera privada para intercambiar información, para retomar el 12 de febrero la negociación", precisó ayer la viceministra de Trabajo, Noemí Rial.
En esa línea, la funcionaria enfatizó que "no hubo una oferta formal de ninguno de los gremios, ni en una suma ni en un porcentaje, porque se quería previamente tener información para saber cómo va a ser la situación de las provincias".
Sin embargo, ya el secretario adjunto de la Confederación de Trabajadores de la Educación (CTERA), Francisco Nenna, ese día los gremios pedirán un "piso de $1.400 pesos" para los maestros de todo el país, además de "la recomposición de los salarios a través de la eliminación de las sumas en negro y los tickets".
Se trata de la primera vez que se sientan a una misma mesa funcionarios nacionales, provinciales y los cinco sindicatos docentes para consensuar el anuncio del salario mínimo obligatorio a nivel país para los docentes, que servirá luego como piso para las negociaciones posteriores en cada distrito.
El año pasado la experiencia fue más que amarga, ya que en febrero se sorprendieron los gobernadores con el anuncio de la suba del sueldo mínimo de los maestros a $1.040 desplegado electoral y unilateralmente por el entonces ministro de Educación y candidato a jefe de Gobierno porteño, Daniel Filmus. La novedad desató una catarata de reclamos en las provincias, que condicionaron buena parte del ciclo lectivo.
Al encuentro de ayer, realizado en la cartera laboral, asistieron -además de Rial- el subsecretario de Planeamiento del Ministerio de Educación, Osvaldo Devries; ministros de Educación de las cuatro regiones educativas del país (nucleados en el Consejo Federal de Educación) y dirigentes de CTERA; de la Unión Docentes Argentinos; de la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica; de la Central de Educadores Argentinos, y del Sindicato de Docentes Particulares.
Entre los ministros locales fue de la partida el bonaerense Mario Oporto, quien enfrenta en su distrito el desafío de calmar reclamos de subas salariales de 30%.
Rial además valoró el impulso para crear una Comisión Federal de Mediación. "Es novedoso, teniendo en cuenta el grado de virulencia de los conflictos que hubo durante 2007; así se busca una solución que no pase por la intervención de los estados provinciales, que son en este caso empleadores y el Estado al mismo tiempo", resaltó.
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El conflicto está tan cerca como lejos está el inicio de clases
Si bien en la cumbre encabezada por la viceministra de Trabajo, Noemí Rial no se habló formalmente de montos, los gremios docentes dejaron trascender que condicionarán el inicio de clases a un aumento del 34,6% que, por supuesto, anticipa el conflico.
06 de febrero de 2008 - 08:32










