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Día de la raza (I): El primer periodista que pisó la Argentina

Un soldado alemán describió en el siglo XVI sus experiencias en tierras exóticas y misteriosas donde las civilizaciones no eran tan desarrolladas como las del norte del continente. Ulrico Schmidl había llegado a la Argentina con don Pedro de Mendoza y se convirtió, sin saberlo hasta el día de su muerte, en el primer cronista de estas tierras.

El Día de la Raza se conmemora el 12 de octubre de todos los años desde 1492 cuando Cristóbal Colón llegó a América. ¿Descubrió?¿Fue él quién descubrió el continente? ¿Eran los reyes Católicos seres tan bondadosos? U24 recoge con ocasión del tan polémico feriado una serie de artículos con los "otros" protagonistas de la Conquista. Desde que los europeos comenzaron a viajar a lo que hoy es conocida como América, en honor al primer nombre de Vespucio (1454-1512), los reyes exigieron conocer qué estaba ocurriendo en esas tierras lejanas y por eso enviaban a cronistas, los cronistas reales, a escribir sus relatos sobre aquellos lugares míticos.  El primero de ellos en describir la Argentina fue Rui Díaz de Guzmán, quien en 1612 publicó en varios tomos la Historia Argentina del Descubrimiento, Población y Conquista de la Provincias Del Río de La  Plata. Decía Díaz de Guzmán sobre los casi 100.000 habitantes, entre charrúas, timbúes  y chayos: "Hay tantos indios tan ricos, que además de la ropa, vestidos de paño y seda, tienen muchas vajillas de plata fina".  Con una visión despectiva y fabuladora, el cronista describe entre otras, la historia de la traición entre dos hermanos que habitaron estas tierras, los caciques Mangoré y Siripo,  ambos enamorados de la española Lucía Miranda, a quien cautivaron hasta el resto de sus días. Pero también había cronistas espontáneos, aquellos que no recibían un sueldo real por escribir sus experiencias.  Antes de que Díaz de Guzmán, el soldado alemán Ulrico Schmidl, quien llega a estas tierras en enero de 1536, se dedicó a plasmar en un diario todos sus hallazgos y actividades en el Nuevo Mundo. Schmidl trabajó en la fundación del puerto de Santa María del Buen Ayre.  Enamorado de esta geografía tan distintas a su Baviera natal, el marinero que no había recibido una culta formación literaria y que apenas sabía escribir, se convierte en el primer periodista en pisar la Argentina, pues sus relatos no eran ficción. "Cerca de esta ciudad había catorce buques grandes, bien pertrechados con toda la munición y bastimentos necesarios, que estaban por navegar hacia el Río de la Plata en Las Indias. Allí dos mil quinientos españoles y ciento cincuenta entre alto-alemanes, neerlandeses y austríacos o sajones y nuestro supremo capitán, de alemanes y españoles, se llamaba don Pedro de Mendoza", escribe en las primeras páginas de sus crónicas el alemán. Con una postura más neutral que los cronistas posteriores que condenaron el modo de vida de los nativos y exaltaron la necesidad de usurpar estas riquezas que serían mejor aprovechadas en Europa, Schmidl hace, con sus escasas herramientas académicas esbozos de estudios socio y antropológicos al describir a los indios.  Los europeos padecieron el hambre en la conquista (al punto de que la antropofagia se convirtió en una práctica común) pues no cultivaban las tierras ya que lo atractivo y maravilloso eran las expediciones y además debían estar preparados para huir de los indios.  Es por eso que a Schmidl le llama la atención la comida de los distintas tribus y a partir de estas costumbres lleva a cabo una radiografía de los mismos. Schmidl murió en 1567, en Europa, perseguido por ser protestante, desconociendo que había sido el primer hombre en dejar por sentado un testimonio sobre lo que hoy es nuestra Argentina. ------------------------------------ (*)De la redacción de U24.