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PROYECTO EN EL SENADO

Blanqueo laboral en una estanflación profunda: ¿?

Mie, 10/04/2019 - 9:58am
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A partir de las 16:00 en el Senado de la Nación comenzo a debatirse el proyecto de blanqueo laboral promovido por Cambiemos. Durante el plenario de comisiones, con la participación de representantes de la Confederación General del Trabajo (CGT,) se abordó la iniciativa que apunta a la "regularización del empleo no registrado, lucha contra la evasión en la seguridad social y registración laboral que permitirá regularizar el empleo no registrado, la registración defectuosa Y la fecha real de inicio de la relación laboral.

Dante Sica, ministro de Producción y Trabajo.
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Contenido

El proyecto sería sobre l

> Regularización del empleo no registrado,

> Lucha contra la evasión de la Seguridad Social, y

> Registración laboral.

Abarcaría 4 capítulos comprendiendo 21 artículos.

Veremos si, con esta nueva propuesta, el Poder Legislativo ataja el flagelo de la irregularidad laboral que padece la sociedad argentina.

No voy a detenerme en el análisis técnico y tedioso sobre el proyecto de blanqueo que es, ni más ni menos, un nuevo maquillaje de las otras 3 iniciativas truncadas que impulsó el gobierno sin éxito en la Cámara Alta. Esta nueva iniciativa es una copia “no mejorada” de la anterior iniciativa propuesta por el ministro Dante Sica, en enero 2019. Es posible que o Marcos Peña o Jaime Durán Barba le hayan solicitado algún aporte discursivo para el proselitismo, y él regresó con el tema.

Mi razonamiento respecto de esta nueva iniciativa de Cambiemos comienza por comprender la época en que proponen este proyecto. Tal como bien sabemos todos, existe hoy un contexto social y económico bastante complejo y ríspido. Llegando al final de su mandato, el gobierno del mejor equipo de los últimos 50 años, pretende por 4ta. vez. olvidarse de la coyuntura laboral y de los 2 dígitos de desocupación, apuntando a resolver el stock impositivo y tributario, que se materializa en la acumulación de multas e infracciones que tienen las empresas en sus espaldas. 

Parece que la administración de Mauricio Macri no se da cuenta de que la reforma laboral no pasa por un “tramite” meramente legislativo, sino que está atravesada por una propuesta macroeconómica desalentadora, marcada por una pobreza que ronda el 30% y la caída reiterada del empleo

Uno de los principales factores por los que esta nueva iniciativa no tendrá impacto en los pasillos del Senado, radica en los siguientes puntos: 

> economía paralizada,
> incertidumbre acerca del futuro de la actividad,
> presión tributaria que sigue resultando muy elevada,
> presión y directivas del FMI exigiendo más actividad impositiva,
> estructura de impuestos al trabajo que es considerada apremiante por el empleador.

Ahora bien, yo me pegunto, ¿qué le hace pensar al gobierno que luego de fracasar con los intentos anteriores de blanqueo este justamente será exitoso?

Este cuestionamiento viene a colación de que estamos en presencia de un gobierno que en materia política está tan devaluado como desorientado y a tal efecto ingresa este proyecto a fin de obrar en medio de una crisis social y de déficit fiscal que él mismo socavó. 

Metafóricamente intenta promover el éxito de este proyecto que consiste en apagar el fuego voraz que consume una vivienda con vasitos de agua.  
   
Este gobierno, que llegó al poder con promesas de cambio estructural que apuntalaban, entre otras falacias, la tan añorada “Pobreza Cero”, o “En mi gobierno los trabajadores no van a pagar Ganancias” o, mejor aún, “la inflación es la demostración de la incapacidad para gobernar”; en definitiva incumplió sus 3 promesas de campaña, y mientras tuvo poder no implementó medidas de fondo en materia laboral. 

Lo que nunca entendieron, ni siquiera el Consejo Asesor del Trabajo, que según Resolución 60/2019 fue creado por el Ministerio de Producción y Trabajo, es que el blanqueo laboral no reduce las cargas sociales, al contrario, beneficia a las empresas que tengan a todos sus empleados 100% registrados con condonaciones fiscales y tributarias que pueden servir de salvataje, teniendo en cuenta que no se vislumbra ni en el corto ni en el mediano plazo una baja a las cargas sociales.

En la Argentina, un 35% de los trabajadores se encuentra en la informalidad. Esto significa que 1 de cada 3 de ellos no cuenta con cobertura de Seguridad Social ni de salud. No tiene un salario de convenio ni asegurados sus derechos. Este nivel de informalidad genera, además, un menor financiamiento al sistema de Seguridad Social, que afronta la cobertura de las jubilaciones.

Este tipo de normas acarreará, de convertirse en legislación, como inmediata consecuencia, el aumento de la litigiosidad contra la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSeS). 

Supongamos, como ejemplo, el caso de un trabajador que se ha desempeñado por 10 años sin registración o incorrectamente registrado. De acuerdo con el proyecto en cuestión, solamente 5 años podrán ser computados como años de servicios de los requeridos por la Ley N°24.241. Tal circunstancia producirá, de inmediato, por parte del trabajador, el correspondiente reclamo judicial por los otros 5 años restantes.

Con esta disposición, nos encontramos ante una evidente situación de inequidad: al empleador se le brinda la posibilidad de “blanquear” la relación laboral mantenida, en el ejemplo dado, de manera clandestina, por 10 años. Por su parte, el trabajador pierde 5 años de aportes.

Además, establece cambios en la Ley de Empleo (Nº24.013), por ejemplo, modificando la base del cálculo de la multa, ya que no se tomará el salario devengado del trabajador afectado, sino un porcentaje del Salario Mínimo Vital y Móvil.

En los casos de ausencia de registración se estipula que “el empleador que no registrare una relación laboral abonará al trabajador afectado una indemnización equivalente al 25% del Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVyM) vigente al momento del reconocimiento de la falta de registro, por cada período mensual no registrado o el que proporcionalmente corresponda.”  Además, el empleador deberá depositar a la Seguridad Social una multa de monto equivalente a dicha indemnización.

En los supuestos de registración temporal y salarial irregular (art. 9 y 10 de la Ley N°24.013), las multas se reducirán en un 50%.

Además, se modifica el artículo 80 de la Ley de Contrato de Trabajo y se cambia la forma en que deben entregarse los certificados de servicios y remuneraciones.

Adecua el artículo mencionado, obligando al empleador a poner a disposición de la ANSeS (o al organismo que en un futuro la reemplace) el certificado de servicios y remuneraciones, no más a disposición del trabajador. Este deberá, posteriormente, acceder mediante medios electrónicos y/o digitales de la ANSeS, dichas constancias. 

Si la ANSeS informa que el empleador no cumplió, recién ahí, nace los 30 días para que cumpla.

A mi entender, seguimos maquillando las anteriores iniciativas para combatir el trabajo en negro y ninguna se asemeja a una verdadera reforma laboral que favorezca el empleo genuino.

Se pretende dar forma a un nuevo marco regulatorio, propio de un mercado laboral de millones de trabajadores independientes compitiendo entre sí por conseguir el empleo que les permita sobrevivir.