Gran enojo de Cristina con el diario La Nación
El gobierno de Cristina Fernández quiere impedir que se instale en la opinión pública la idea de que hay un aumento generalizado de tarifas, ya que es inflacionario y provoca malhumor para con el Frente para la Victoria. Cuando el diario La Nación, en su edición dominical del 19/02 precisamente afirmó eso, la orden fue que Julio De Vido saliera al cruce del matutino.
19 de febrero de 2012 - 20:15
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Lo más cómico de los dichos de Julio De Vido es que se refiere al diario La Nación como socio de Clarín, algo que es cierto, ocurre en la agencia Diarios y Noticias (junto a otros diarios del país) y en la empresa Papel Prensa... ¡¡con el Estado Nacional!!
Pero De Vido solo mencionó la sociedad de La Nación y Clarín y con al otro socio, que es el Estado Nacional de cuya gestión él participa.
Vamos a los hechos:
El ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, afirmó que “nuevamente el diario La Nación usa `la Tribuna de la Doctrina` para perjudicar los intereses del Estado Nacional", en referencia a una publicación de este domingo en la que el matutino afirma que las boletas de luz y gas llegan "con subas de hasta un 400 por ciento".
"Nuevamente el diario La Nación usa `la Tribuna de la Doctrina` para perjudicar los intereses del Estado Nacional, haciendo campaña militante, al igual que su socio Clarín, para que aquellos que quieran y puedan no renuncien a los subsidios”, afirmó De Vido en un comunicado difundido este domingo.
El funcionario salió, así, al cruce de una nota publicada este domingo en el diario La Nación en la que se afirmó que “ya llegan las boletas de luz y gas con subas de hasta un 400 por ciento”.
De Vido explicó que “más que en porcentajes deberían comparar las nuevas facturas en valores absolutos, porque en la mayoría de los casos estamos hablando de usuarios que reciben subsidios bimestrales menores a lo que pagan por mes en otros servicios como el cable o el ABL”.
Por otra parte, el ministro indicó: “Ya explicamos con toda claridad que la quita no será masiva, solamente alcanzará a zonas de poder adquisitivo alto o en otros lugares de características similares los usuarios podrán responder si necesitan ser subsidiados”.
Asimismo, afirmó que “nunca hubo ninguna incógnita con los valores como plantea el diario, ya que desde el momento en que anunciamos la quita de subsidios aclaramos que se cobraría el costo real de los servicios a aquellos usuarios de zonas de alto poder adquisitivo, mientras que en otras similares recibirían la factura con los importes con y sin subsidio, además de una carta que deberían responder para mantener el beneficio. Esto es exactamente lo que estamos haciendo”.
El ministro explicó que esto “no es ni por capricho ni para complicarle la vida a nadie, ya que si a los usuarios no se les informara cuál es el monto de subsidios que reciben, no tendrían elementos para analizar, de acuerdo a su conciencia y en un acto de libertad, si desean renunciar o necesitan ser subsidiados".
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La nota de La Nación indica que a partir de este mes algunos usuarios recibieron sus facturas con dos importes, uno con subsidio y otro sin subsidio, por lo cual el usuario debe decir si paga el total, o si en cambio necesita mantener el beneficio.
"Pareciera que La Nación subestima la capacidad de la gente de evaluar cuál puede pagar”, observó De Vido.
“Es importante llevar tranquilidad y recordar que esta política de personalización de subsidios apunta a eliminarlos para los usuarios de alto poder adquisitivo que pueden afrontar la tarifa plena y aplicarlos para universalizar el acceso a los servicios básicos”, indicó el ministro.
En tanto, agregó que “por más que La Nación, al igual que su socio Clarín se esfuercen en reiterar que todos los usuarios perderán los subsidios, nunca será de alcance masivo”.
“Se ve que piensan que la única política posible es la suba masiva de tarifas, como hacen otras jurisdicciones con el subte y el ABL, a quienes además protegen de manera permanente. Nuestra concepción es la personalización de los subsidios para lograr la redistribución del ingreso y la justicia social”, concluyó.
Se reveló la incógnita. Luego de oír varios anuncios oficiales y de hacer cuentas en el aire, los usuarios de servicios públicos alcanzados por la quita de subsidios y los que deben informar al Gobierno si necesitan o no mantenerlos, comenzaron a recibir un baño de realidad por debajo de sus puertas: el monto de las facturas de electricidad y de gas se quintuplicó, mientras que en el caso del agua la suma por pagar casi se cuadruplicó.
En un sector de Barrio Norte, por ejemplo, las facturas esta vez llegaron con dos importes distintos para pagar: con y sin subsidio. En el segundo caso, el monto total supera el del subsidio estatal, ya que, por ejemplo, una boleta de electricidad de $ 46,93, que tenía un subsidio de $ 138,23, no pasará ahora a $ 185,16, sino que se quintuplicará hasta llegar a $ 248,65, un 400% de aumento.
¿Cómo puede ser? Respuesta: la carga tributaria nacional, provincial y municipal ahora será mayor, porque la base imponible sobre la que se calculan los impuestos es más abultada.
Nadín Argañaraz, director del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), confirma que el monto que se pagará por impuestos será mayor y engrosará una factura ya encarecida por la quita de subsidios. "Ocurre que los impuestos, junto con otros cargos menores, están calculados actualmente sobre los importes netos de subsidios, es decir, el valor real del servicio, menos el aporte estatal", explica el economista. "Pero, ya quitado el beneficio, serán calculados sobre el monto total", concluye.
Concretamente, el principal tributo a nivel nacional es el impuesto al valor agregado (IVA); en las provincias, ingresos brutos, y en los municipios, las elevadas tasas que gravan el consumo de energía o gas natural.
En la factura usada como ejemplo, recibida por un usuario de Barrio Norte que pidió no ser identificado, mientras antes de la quita del subsidio se cobraba 21% de IVA sobre 31,40 (costo de la energía menos el subsidio), ahora ese impuesto se calculará sobre el total de factura sin subsidio, es decir, sobre 170.
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Así, el monto del IVA se multiplicará por cinco, o lo que es lo mismo, pasará de $ 6,58 a $ 35,61.
Del mismo modo, la contribución municipal, que es variable según cada jurisdicción, pero que en el caso de la ciudad de Buenos Aires (CABA) es de 0,6%, pasa de ser $ 2 en la factura con subsidio a $ 11,03 en la nueva boleta sin subsidio. También se pagará más por el Fondo Provincia de Santa Cruz ley N° 23.681, que ahora es 0,19, siempre tomando de ejemplo la misma factura, mientras que sin el beneficio pasa a ser $ 1,02. En resumen, en lugar de pagar por impuestos $ 9, el usuario deberá sacar de su bolsillo 47 pesos.
"Todo esto, sin contar que es muy probable que las alícuotas de estos impuestos, que actúan como amplificadores del impacto de la reducción de subsidios en el costo de los servicios, puedan llegar a aumentar durante este año", señala la economista Sofía Devalle.
El aumento en el servicio de gas tendrá un comportamiento similar al que muestra el de la luz, sólo que hoy solamente se puede apreciar en aquellos casos de gran consumo, porque a más metros cúbicos, mayor es el monto del subsidio estatal y más alta la base sobre la que se calculan los impuestos. En gas, el gravamen más importante también es el IVA (21 por ciento), junto con el impuesto ley 25.413 (2 por ciento).
La mayoría de los usuarios, que esperaban ansiosos la factura de diciembre, que nunca llegó, no reciben todo el golpe ahora, porque en esta época del año el consumo de gas es menor; pero en los meses más fríos tendrán el mismo susto que hoy tiene con la electricidad: su gasto se quintuplicará.
En agua, en tanto, el costo del servicio casi se cuadruplicará, ya que se incrementará en 3,73 veces. Así, el monto de las facturas promedio, que es de $ 25, pasará luego de la quita del subsidio a $ 93,25. Los impuestos en este caso son 21% de IVA y una alícuota de 2,67% para el financiamiento del ERAS (Ente Regulador de Agua y Saneamiento).
Si el cliente opta por homebanking para pagar sus servicios, también se encontrará allí con que se le presentan los dos importes por pagar y, al elegir uno de los dos, aparecerá un cartel que le explicará la razón por la que hay dos sumas distintas. Tendrá un pequeño alivio al descubrir que, al menos por esta vez, podrá pagar el monto menor.
Más allá de estos aumentos, hay que tener en cuenta que también el kilovatio de electricidad aumentó. "En el medio hubo un aumento de kilovatio de energía, que siempre subió desde 2003 para acá, pero el Estado lo mantuvo congelado y nunca lo trasladó a clientes", contó el ejecutivo de una energética. "Ahora en el último precio estacional, comenzó a transparentarse", agregó.
El valor del kW/h sin subsidio para los que consumen hasta 300 kW/h bimestrales aumentó un 29%, al pasar de $ 0, 31 a $ 0,40. En el caso de los que demandan entre 301 y 650 kW/h por bimestre, la suba es del 34 por ciento.
En tanto, para los pequeños y medianos comercios, el ajuste en el valor de energía oscila entre el 23% y 26 por ciento. En algunos casos, estas subas están "acolchonadas" por el momento, porque el Gobierno aumentó este mes el monto que aporta en subsidios (para aquellos que aún no lo perdieron) para que el impacto no fuera tan grande. Además, emplea un intrincado cálculo de prorrateo para que la suba no se sienta tanto en los meses de mayor consumo: toma como referencia el consumo anual de 2011, lo divide por la cantidad de bimestres (6) y sobre esa base aplica el aumento en forma pareja a lo largo del año, sin que se produzcan picos. Es decir que, por ejemplo, un usuario va a pagar todo el año como si consumiera 500 kW/h, aunque en la realidad tenga un gasto menor o mayor en los diferentes bimestres del año.
También el metro cúbico del gas aumentó y también en este caso se aplicará el prorrateo. Los aumentos tarifarios para los usuarios residenciales que el Gobierno aprobó en el valor del cargo de importación llegan hasta el 248 por ciento.







