DEBATE

Cameron sabe negociar soberanía

Para las autoridades argentinas, Londres agita el conflicto sobre las Malvinas/Falklands para, entre otros fines de política interna, evitar el referéndum en Escocia en búsqueda de su independencia. Se equivocan. El primer ministro inglés se muestra más escocés que Johnny Walker.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El gobierno de Cristina Fernández afirmó el pasado 2/02 que el Reino Unido "agita" la discusión sobre la soberanía de las islas Malvinas/Falklands, actualmente bajo dominio británico, para "tapar" cuestiones internas como "el gran desempleo" o el intento "separatista de Escocia". 
 
En ese sentido, el vicepresidente Amado Boudou se expresó de la siguiente manera: "El colonialismo como estructura política es una vergüenza que nuestra humanidad guarda del siglo XVII, XVIII. Quedan muy pocos enclaves, y uno es Malvinas, donde el gobierno británico intenta imponer políticas extractivas en hidrocarburos y pesca. Es el rostro económico del colonialismo",
 
Boudou, entrevistado en aquel entonces por la radio La Red, calificó de "brabuconadas" las recientes medidas de Londres vinculadas a Malvinas y sostuvo que "tienen que ver con cuestiones de política interna de Gran Bretaña, que van desde el gran desempleo o la cuestión separatista de Escocia. Eso está buscando tapar un gobierno que tiene bajo nivel de acompañamiento".
 
Las declaraciones se dan en medio de una escalada verbal entre ambos gobiernos y días después del anuncio británico de enviar un destructor de guerra -el HMS Dauntless- cuando faltan menos de 2 meses para que se cumplan 30 años del conflicto bélico de 1982. y con una presentación argentina ante la ONU por presunta "militarización" del conflicto. 
 
Sin embargo, se equivoca el vicepresidente. El primer ministro del Reino Unido, David Cameron, centrará una reunión este mismo jueves (16/02) con el ministro principal escocés, Alex Salmond, sobre el propuesto referendo para decidir la independencia de Escocia.
 
Antes del encuentro, Camerón pronunciará un discurso en Edimburgo, la capital escocesa, sobre la conveniencia de mantener la unión entre los dos países, la cual, en sus palabras, hará al Reino Unido "más rico y más fuerte". Mantiene su posición, y no sólo debate, sino que muy probablemente termine cediendo.  
 
Sin duda, hay diferencias entre los casos de Escocia y Malvinas. Escocia empezó a formar parte del Reino Unido a través del Acta de Unión de 1707, como acto soberano y voluntario. Las Malvinas y sus habitantes no han optado sino que han sido objeto de un acto de colonialismo y ocupación. 
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Por otro lado, es cierto que alrededor del referéndum escocés mucho se dice pero poco se hace. Es una larga promesa del laborista Tony Blair que no termina de materializarse. Quizás la coyuntura actual haga que eso cambie. Y quizás la Argentina deba aprender a navegar diversas coyunturas y saber aprovechar la adecuada. 
 
Otra diferencia sin duda es que Cameron dice favorecer la independencia de Malvinas en la medida que pueda mantener una relación de privilegio con las Islas, mientras que la Argentina se niega, queriendo sólo la soberanía. 
 
David Cameron dice que los pobladores de las islas tienen derecho a la autodeterminación. Esto significa que si los Kelpers quieren ser parte de Argentina o quieren seguir perteneciendo a las colonias británicas o ser un país independiente, ellos son los que deben decidirlo. Pero en el plano del derecho internacional, no se reconoce a los Kelpers como una sociedad que tenga esa posibilidad de poder autodeterminar su pertenencia territorial, ya que solamente las poblaciones autóctonas, son las que tienen el derecho de la autodeterminación y los Kelpers son una población colocada por Gran Bretaña desde la segunda mitad del ciclo 19 hasta la actualidad. Mas haya que ellos ocupan las islas desde 1833.  En eso la diferencia con Escocia es palpable. 
 
Además, aquel conflicto casi milenaria tiene un componente adicional: la constante e histórica puja entre católicos y anglicanos. 
 
Sin embargo, el dato más sorprendente es que Alex Salmond, el líder del Partido Nacionalista Escocés, quiere que la consulta se efectúe para 2014. Y es Cameron quien favorece que se hagan antes, no más allá del año próximo.
 
Salmond quiere la consulta para otoño de 2014 porque se cumplirán 700 años de la batalla de Bannockburn, una victoria escocesa frente a Inglaterra en las guerras de independencia de Escocia, y tendrá más tiempo para recabar apoyos. Sin embargo, Cameron está a favor de que el plebiscito se celebre el año próximo a fin de poner fin a la incertidumbre, que considera perjudica a la economía escocesa. Más papista que el Papa. 
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Según adelantan hoy (16/02) los medios británicos, el primer ministro defenderá en su discurso que la lucha que se presenta por delante por el referéndum es la del "futuro del Reino Unido" y que hará todo lo posible por "mantener unido" a su país.
 
"Estamos mejor si estamos juntos", afirmará el político conservador.
 
Salmond, por su parte, defendió ayer (15/02) la viabilidad económica de su propuesta de independencia, que se apoyaría en la capacidad de esa región británica de producir energía "mejor y más barata".
 
En una conferencia en la London School of Economics (LSE), Salmond insistió en que una Escocia independiente es viable desde el punto de vista económico, apoyada en sus potentes recursos energéticos y en especial en las energías renovables, y que beneficiaría al resto de las autonomías británicas.
 
Y ahí otra gran diferencia: La Argentina, lamentablemente, no propone estudios de viabilidad económica para la economía kelper. Y sin incentivos para ellos y, especialmente, para los británicos, no habrá nunca una negociación viable. 
 
A estas alturas, lo único que relaciona a Escocia con Malvinas es el que se tomaba Galtieri.