Hollywood vs. Silicon Valley: ¿A quién prefiere Obama?
La postura de la Casa Blanca contraria al ridículo proyecto de ley SOPA enojó a Hollywood, cuyos capitostes acusan a Barack Obama de favorecer a las empresas tecnológicas y podrían cortale los aportes a su campaña por la reelección. Jajajá: Google, Facebook y el resto tienen más dinero que Hollywood.
26 de enero de 2012 - 18:37
El proyecto de ley Stop Online Piracy Act (SOPA, según siglas en inglés) -que busca detener la piratería digital de contenidos protegidos por derechos de autor en Estados Unidos- ha generado un revuelo sin precedentes: la manifestación más notoria fue el “apagón” de Internet, el pasado 18 de enero, en el que unas 10.000 páginas web, encabezadas por los gigantes Wikipedia y Google, restringieron sus servicios en protesta por una medida que consideran “amenaza la libertad y la innovación” y propicia la censura en la red.
Los efectos de la huelga se hicieron sentir en Washington, donde una treintena de legisladores –entre ellos, dos senadores que habían presentaron el borrador- retiraron su apoyo a la propuesta y el debate en el Congreso quedó postergado.
Pero los ecos de la “guerra digital” están lejos de acallarse. Es que, en la vereda de enfrente de las empresas del Silicon Valley, está parado otro gigante económico: la industria del cine, que ha impulsado la SOPA junto con el sector discográfico y denuncia pérdidas millonarias por el uso ilegítimo de material en la Web.
En Hollywood no recibieron de buen grado que Obama diera apoyo tácito a las empresas tecnológicas, tal como se desprende de un comunicado de la Casa Blanca.
“La piratería digital es un problema serio que daña la economía estadounidense (…) pero no vamos a apoyar legislación que limite la libertad de expresión, aumente los riesgos de ciberseguridad o atente contra la dinámica e innovadora internet”, señaló el documento, que reproduce algunos de los argumentos utilizados por las compañías tecnológicas para rechazar la SOPA.
La respuesta desde la industria cinematográfica no se hizo esperar.
“En nombre de 2,2 millones de estadounidenses cuyos trabajos dependen de las industrias del cine y la televisión, esperamos que la administración de Obama juegue un rol constructivo y trabaje con nosotros para lograr aprobar esta legislación. Si no lo hace, el resultado será que websites extranjeros sigan siendo un refugio para criminales que roban y se benefician a costa de Estados Unidos”, reclamó Michael O’Leary, vicepresidente ejecutivo de la Motion Picture Association of America (MPAA), que reúne a los grandes estudios. Y lo hizo por escrito, en un comunicado recibido por BBC Mundo tan pronto se conoció la postura de la Casa Blanca en la disputa.
La industria del entretenimiento amenazó con retirar sus donaciones a la compaña de presidente Barack Obama, quien buscará reelegirse este año, luego que éste rechazara la ley antipiratería SOPA.
De acuerdo con información del diario Deadline, los magnates de Hollywood dijeron "sentirse muy decepcionados" con la decisión de la Casa Blanca.
"Nos sentimos muy decepcionados con la administración y con Obama por no apoyarnos", según explicó un jefe de uno de los estudios de Hollywood al diario.
"Por lo menos podría haber optado por una postura neutral hasta que se pueda tener la legislación adecuada, pero Obama va en contra de ella".
El sábado 21/01, 3 asesores de la Casa Blanca revelaron que esa administración “no apoyaría una legislación que reduce la libertad de expresión; aumenta el riesgo de la seguridad cibernética o atente contra la Internet global, dinámica e innovadora".
Según Deadline, otros jefes de algunos estudios de Hollywood mantienen "conversaciones directas y personales" tanto con Obama como con su administración y el Partido Demócrata.
Según los observadores, el enojo podría tener un efecto directo en el financiamiento de la campaña que lleva adelante Obama para lograr su reelección este año.
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Hollywood ha sido un aliado histórico de los demócratas y un proveedor generoso de fondos proselitistas: en promedio, 70% de los aportes de Hollywood van a los cuarteles demócratas, más del doble que a los del partido Republicano.
Pero hoy día las empresas digitales (Google, Facebook, Amazon, etc. son más poderosas que Hollywood desde lo económico-financiero).
Pero también es cierto que por Obama hicieron proselitismo el director Steven Spielberg y los actores Tom Hanks, Jamie Foxx, Alec Baldwin y la hispana Eva Longoria, entre otros.
Obama tiene a la ex embajadora Nicole Avant, hija de un empresario de la música y esposa de un directivo de Netflix, a cargo de la promoción de su reelección.
Las estadísticas señalan que Silicon Valley y Hollywood han aportado en conjunto más de US$ 9,5 millones para la campaña de Obama 2012, según revela la organización Center for Responsive Politics. No es tanto dinero, respecto de lo que cuesta una campaña presidencial, vale la pena considerarlo.
Pero el cine lleva la delantera frente a la comunidad tecnológica.
En la contienda actual, los aportes de empleados y ejecutivos cinematográficos superan en US$1 millón a los provenientes del mundo puntocom (US$5,3 versus US$4,3 millones).
Y en 2008, casi US$14 millones llegaron de Hollywood, contra US$8,3 millones del sector informático.
Por lo tanto, Google y sus amigos tendrán que abrir la chequera en 2012.
Tras la disputa por SOPA, los rumores en los pasillos de estudios y productoras están a la orden del día.
Barry Meyer, presidente de Warner Bros, se dijo “muy decepcionado” por la respuesta oficial ante el borrador de ley, mientras que el magnate Robert Murdoch criticó vía Twitter a Obama por alinearse con quienes dejan a los creadores intelectuales a merced de la “piratería, robo liso y llano”.
Según el influyente sitio Deadline –proveedor frecuente de información confidencial de los estudios-, al menos un ejecutivo de alto rango (que no fue identificado) anticipó que “no dará un céntimo más” al político. Otros declinaron participar en galas de recolección de fondos, algunas de las cuales se celebran en las mansiones de los mismos actores y empresarios.
Desde la MPAA, fue el presidente Chris Dodd -influyente lobbysta y ex senador- quien anticipó lo que vendrá: la falta de apoyo de Obama hacia la SOPA dio “directo en el corazón” de Hollywood y tendrá un impacto “terriblemente negativo”, según señaló.
Sin embargo, no todos han decidido darle la espalda al mandatario. Entre los incondicionales se cuenta el presidente ejecutivo de DreamWorks, Jeffrey Katzenberg, donante recurrente y uno de los más fuertes propulsores de su reelección.
Ahora, ¿por qué Obama ha elegido mostrarse afín al mundo tecnológico, cuando lo que está en juego es su futuro político?
En 1er. lugar, porque la recaudación de fondos para la campaña electoral que llevó a Obama al poder fue gracias a Internet.
Luego, porque Obama siempre estuvo interesado en las nuevas tecnologías. Facebook, Twitter y YouTube fueron las claves del proselitismo de Obama.
Además, ¿Hollywood apoyará a los republicanos conservadores? Vendería mucha menos tanquilla en el mundo, cuando hoy día el 50% de la recaudación de Hollywood proviene del exterior.
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También es cierto que en el liberal Obame es quien más dinero ha recogido en Silicon Valley en 2008, 3 veces más que cualquier candidato demócrata del pasado.
“El fondo de la cuestión es una batalla entre 2 modelos de negocios, los nuevos y los antiguos. Unos dependen del copyright para explotar los contenidos creativos, los otros buscan expandir el consumo de contenidos sin restricciones impuestas desde afuera”, señaló a BBC Mundo Xuan-Thao Nguyen, experta en propiedad intelectual de la Escuela de Leyes Dedman.
Un modelo es basado en la protección estricta de los derechos autorales de canciones y películas, el otro inspirado en el desarrollo de una internet sin barreras.
“La contradicción entre ambos es muy fuerte y ocurre en tiempos electorales, lo que significa que un proyecto de ley muy específico se volvió una herramienta de forcejeo político. Es un asunto complicado, que es precisamente la razón por la cual el debate ha quedado congelado”, señaló a BBC Mundo el politólogo Larry Sábato, de la Universidad de Virginia.
A mediados de febrero, Obama irá a Los Ángeles en gira de recaudación de fondos.
Para abrirle el camino, unas semanas antes hará lo mismo su mujer, Michelle.
Luego, la contabilidad dirá si la polémica SOPA hizo mella en sus aspiraciones de quedarse en la Casa Blanca 4 años más.





