Sergio Massa, ministro de Economía y candidato presidencial de Unión por Todos, prometió, en las horas finales de su campaña proselitista hacia la elección presidencial del domingo 22/10: “Voy a hacer que vuelvan los visitantes” a los estadios del fútbol argentino. Esto supone reordenar las normas de seguridad que no siempre se cumplen: desde las listas de admisión a la prevención de la actividad de barrabravas y otros grupos de riesgo, pasando por arbitrajes más transparentes -porque a veces sus decisiones provocan reacciones-. Los organizadores de la Copa Argentina han dado algunos pasos positivos pero La Liga Profesional depende de otro contexto.
Sergio Massa, el regreso del público visitante y la seguridad
Correcta la intención de Sergio Massa de regresar al público visitante a los estadios pero requiere de otras decisiones simultáneas.
Sin duda que es un problema de seguridad pública no resuelto, que trasciende al deporte profesional aunque lo involucra. Sorprendió que en el debate entre candidatos presidenciales argentinos, durante el bloque de Seguridad no se abordó ese tema tan demostrativo del estado de inseguridad.
No es imposible pero es más complejo que solamente habilitar el ingreso con onerosos procedimientos de seguridad que deben pagar los clubes aún cuando hoy día no hay visitantes en la mayoría de los juegos que ocurre en el fútbol argentino. Sergio Massa lo conoce en detalle porque él es consultado por Club Atlético Tigre antes de cualquier decisión.
De hecho, Ezequiel Melaraña, presidente de CA Tigre tiene rango de secretario de Estado en el equipo ministerial de Massa, luego de haber sido muchos años su colaborador personal Nº1.
Hoy día su cargo formal es titular de la Unidad de Articulación Estratégica de Áreas Económicas y Productivas, a las órdenes de Sergio Massa.
Sin embargo, hay que recordar que Mauricio Macri, quien fue presidente de Boca Juniors, no pudo restablecer el público visitante cuando fue Presidente de la Nación (2015/2019). Ni tampoco funcionó el intento de recuperar el público visitante limitado a Provincia de Buenos Aires, un objetivo de Cristian Ritondo -conocido simpatizante del Club Atlético Independiente– cuando era ministro de Seguridad bonaerense con María Eugenia Vidal gobernadora, en igual período.
La historia
El 11/06 se cumplió 1 década sin público visitante en los estadios argentinos. El inicio de la Gran Prohibición fue consecuencia del asesinato de Javier Gerez a manos de la Policía bonaerense durante la previa del juego entre Estudiantes de La Plata y Club Atlético Lanús.
El último partido que se disputó con público visitante en el fútbol argentino fue el 10/06/2013, ocasión de la muerte del simpatizante ‘granate’ Gerez y otro gravemente herido tras un enfrentamiento con la fuerza de seguridad. Al día siguiene ocurrió la Gran Prohibición.
Alejandro Wall redactó una gran historia de aquella tragedia, en Tiempo Argentino. Aquí un fragmento:
“A Javier Gerez lo mataron un lunes a la tarde. Le decían el Zurdo. Argentina Leyes, su madre, estaba mirando la televisión. Lanús jugaba con Estudiantes en La Plata. Sabía que Javier -38 años, una mujer, un hijo- estaba en la cancha. Era hincha de Lanús, que ese 10 de junio de 2013 peleaba el torneo con Newell’s y River. Faltaban 3 fechas.
Argentina escuchó en un canal de noticias que había problemas en la entrada: que con la policía, que con la barra, que un grupo de hinchas y que había un muerto. El nombre que dieron fue el de Marcelo Gerez, uno de los hermanos de Javier. ‘No puede ser’, pensó Argentina, Marcelo no había ido a la cancha.
Fue al rato que corrigieron por el de Javier. “Dijeron que era un barrabrava. Él trabajaba, era socio, pero no tenía que ver con la barra”, dice Argentina 9 años después.
Durante el ingreso al estadio Único de La Plata hubo empujones entre los hinchas. La Policía Bonaerense inició la represión. Según Adrián, el amigo que estaba con él, Javier saltó en defensa de otras personas. Fue ahí que un efectivo le disparó con balas de goma a quemarropa. Javier cayó con la entrada en la mano, apretándosela contra la herida. Estaba tan cerca que la perdigonada de la Ithaca 37 le produjo un agujero de 4 centímetros en el tórax. (…)”.
El desafío
“Me preguntan, ¿qué voy a hacer con el fútbol? Que vuelvan los visitantes voy a hacer. En serio”, dijo Massa al streamer Gerónimo Benavídez, alias ‘Mono‘.
En teoría fue una decisión transitoria que no hubiera público visitante en los estadios. Pero el crimen lo cometió alguien de la Policía Bonaerense, no fue violencia entre simpatizantes. Y fue tan transitoria como la suba de la alícuota de IVA de 18% a 21% en 1995, hace 28 años. O el Impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios, medida de emergencia de 2001, hace 22 años. Lo transitorio se convierte en eterno ‘de facto‘.
Nadie se atrevió al regreso del público visitante porque la violencia no cesó en el fútbol y creció en la sociedad el estado de inseguridad. En el caso de los estadios, ocurrieron enfrentamientos entre facciones de una misma barrabrava.
“Es otro espectáculo”, añadió Massa a propósito del marco que impone la presencia de simpatizantes visitantes en cada partido del fútbol local. Y lo acompaña la razón. Pero es una medida que requiere de otras decisiones simultáneas.
Cuidado: no es un fenómeno exclusivamente argentino lo de la violencia en el deporte profesional. Pero cada sociedad lo intenta resolver tal como puede. De todos modos, entre todas las prevenciones, la exclusiòn del público visitante es la que más sorprende porque supone una rendición del Estado, la aceptación de que no puede garantizar la seguridad a sus ciudadanos en un espacio definido.
Estadios como el Malvinas Argentinas, de la ciudad de Mendoza; o el Madre de Ciudades, de Santiago del Estero, exploran la condición de ‘Hincha Neutral’ para vender más tickets cuando equipos locales (Godoy Cruz o Central Córdoba) enfrentan a equipos de clubes de muchos simpatizantes tales como Boca Juniors o River Plate. Interesante tema para seguirlo.











