CÓRDOBA. Con un tono firme e inflexible en apariencia, el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti aseguró que “en Córdoba, este año las escuelas no cierran”. De este modo, el “Gringo” cerró todo tipo de suspicacias que se pudieron haber generado con respecto al regreso a clases presenciales en las últimas semanas y días, cuando se dieron varias denuncias por falta de insumos para el personal docente (que regresó a los establecimientos para prepararse a lo que viene), algunos casos de coronavirus en los colegios y la lenta vacunación docente.
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Cueste lo que cueste: “Este año las escuelas no se cierran”
El gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, ratificó el inicio de clases para el lunes próximo y aseguró que la postura del Gobierno provincial es la de garantizar que las clases tengan continuidad bajo las medidas sanitarias necesarias. Además, habló de “sacrificios familiares”, y presentó créditos provinciales para compra de notebooks. La semana pasada, los docentes denunciaban falta de insumos.
"Cuando faltan pocos días para la vuelta a clases de manera presencial, quiero ratificar la decisión del Gobierno provincial de que las escuelas no se cierran y que van a funcionar todo el año con las características y cuidados que impone la pandemia", dijo el Gobernador, prometiendo el funcionamiento de los colegios. Además, Schiaretti remarcó que se siente alegre de que “los alumnos vuelvan a las aulas”.
Respecto al formato, la provincia de Córdoba tendrá un sistema mixto de clases, entre la presencialidad y la distancia, al igual que las demás provincias del país. Para colaborar con el cierre de la brecha tecnológica, Schiaretti lanzó un plan de créditos para la compra de insumos tecnológicos como notebooks y computadoras.
Las notebooks se van a transformar en un elemento más de los útiles escolares de nuestros alumnos. Y la Provincia debe anticiparse a esta transformación, brindando rápidamente las posibilidades de acceder a los elementos tecnológicos a nuestros chicos. #InclusiónDigitalEducativa pic.twitter.com/7OFXnLhL1H
— Juan Schiaretti (@JSchiaretti) February 25, 2021
"Las familias cordobesas sacrifican otras cosas para que sus hijos puedan progresar en la vida. Esta es la historia de la movilidad social ascendente de Córdoba y de Argentina", dijo el ‘Gringo’, haciendo referencia no solo a los gastos, sino a los cuidados que deberán implementar las familias para que sus hijos puedan concurrir a clases en el contexto de la pandemia. Además de incluir 100 mil computadoras adquiridas para escuelas y para el uso de los niños de condiciones más vulnerables, este programa permite que aquellas familias que ganan hasta seis salarios mínimos puedan comprar una notebook con esta ayuda e impulso del Estado", agregó.
Tras casi un año sin clases presenciales, el Gobernador cerró su discurso destacando la importancia de la presencialidad. "Cuidar la educación es fortalecer el futuro de nuestra provincia", concluyó.
Cuidar la educación en Córdoba significa volver a la presencialidad, cuidar a nuestros docentes y alumnos y darles las herramientas para que haya una verdadera mejora en la tecnología al momento de aprender. Cuidar la educación es fortalecer el futuro de nuestra provincia. pic.twitter.com/VCch46cjfN
— Juan Schiaretti (@JSchiaretti) February 25, 2021
Mientras tanto, desde la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC), no sostienen una postura tan optimista. Juan Monserrat, titular del sindicato, advirtió que en caso de que se registren faltantes de cualquier tipo en los colegios, los docentes tendrán como política primaria suspender las clases.
Si bien la UEPC estaría dispuesta a dar inicio al ciclo lectivo 2021 de manera presencial, muchos docentes advierten que las faltantes ya están a la orden del día, aunque desde la provincia aseguraron que la llegada de insumos de salud y preventivos será progresiva.
El problema incluso trasciende lo estrictamente protocolar, ya que muchas de las escuelas, sobre todo provinciales, permanecieron casi un año cerradas sin ningún tipo de mantenimiento, lo que llevó a los docentes a encontrarse con problemas estructurales. Desde el Gobierno cordobés trabajan a contrarreloj para tener todo listo y poder recibir a los chicos, asegurando principalmente el tema de los sanitarios y el agua corriente.
Ante estos condicionamientos del gremio docente, el ministro de Educación de la provincia, Walter Grahovac pidió paciencia y sentido común. "Después de casi un año de tener las escuelas deshabitadas se está dando con buenos resultados, en la mayoría de los establecimientos, el regreso de los adultos, que son los docentes. Y nos estamos preparando para recibir a los alumnos. Hay cosas que ajustar. Algunas son imprescindibles y ahí seguramente no será posible empezar con la presencialidad, otras no tanto y ahí es donde vamos a pedir paciencia y colaboración, porque es fundamental para las familias, especialmente las de menores recursos y más vulnerables, el regreso de las clases presenciales", dijo el funcionario.
A tan solo cuatro días del regreso a clase, aún hay diferencias entre docentes y autoridades respecto a la necesaria presencialidad (lo dicen los expertos pedagogos). Habrá que ver si Córdoba puede cumplir con la férrea promesa de Schiaretti, o si los protocolos generan un nuevo año a la basura en materia educativa.










