En Argentina conocemos los casos de médicos que consumen estupefacientes a series globales como “Doctor House”, un galeno adicto a la Vicodina: el brillante profesional buscaba manejar el dolor crónico en su pierna tras el infarto en uno de sus cuádriceps.
ALGUNOS CONSUMEN, OTROS LUCRAN
Médicos adictos: el gobierno nacional no tiene estadísticas ni tratamientos
Los datos llegan desde ONGs vinculadas a la droga o instituciones provinciales. El gobierno nacional no posee o no brinda datos sobre médicos que consumen.
A lo largo de la serie, el personaje pasa de la dependencia funcional a una adicción grave, falsificando recetas y enfrentando crisis de todo tipo dentro de un sistema como el estadounidense donde existen fuertes controles para los fármacos más potentes.
Los únicos datos que se conocen sobre posibles adicciones de los anestesistas provienen de la ONG Asociación Argentina Anti Drogas que estima que 1 de cada 5 profesionales que proveen opioides tambièn los consumen. Son guarismos que están por encima de la media regional y continental.
A nivel provincial, apenas sabemos del Programa de Atención de la Salud Mental al Médico Enfermo que desarrolla el Colegio Médico de la provincia de Buenos Aires.
Se trata de un caso excepcional en el país que sólo encuentra algún tipo de réplica en Rosario, llevado a cabo por el Colegio Médico de Santa Fe.
Fue encontrado muerto en su departamento del barrio de Palermo, en Buenos Aires y según los reportes del personal de emergencias, tenía una vía conectada al pie derecho.
Además, estaba rodeado de insumos descartables para inyecciones y dos fármacos que no se comercializan en farmacias ni están disponibles para uso particular: el propofol y el fentanilo.
Estados unidos: entre el 10 y el 15 % de los médicos abusan de sustancias
En USA se estima que la adicción a las drogas o al alcohol es del 9% en la población general y que asciende a entre el 10% y 15% en los profesionales de la salud debido a su mayor acceso a las drogas, el estrés que les genera su trabajo y la mayor destreza para disimular la adicción, entre otros motivos.
Los datos corresponden a American Addiction Centers.
España tiene desde 1988 un “Programa de Atención al Médico Enfermo”
Se trata de una iniciativa colegial diseñada para brindar atención especializada a galenos con trastornos mentales o adicciones que pueden afectar su práctica profesional.
Las acciones del PAIME incluyen la evaluación, tratamiento y seguimiento siquiátrico de al menos 2.000 facultativos en toda la península ibérica.
3 de cada 4 de los profesionales que acudieron al Programa de Atención Integral al Médico Enfermo presentaban trastornos mentales según datos oficiales.
Uruguay, el gobierno nacional generó estadísticas propias
El Estado Nacional charrúa, a través del Ministerio de Salud, estudió la población de médicos especialistas en Anestesiología y Medicina Interna, a través de una muestra de 111 anestesistas y 134 internistas.
Los resultados fueron alarmantes: el consumo de tabaco fue de 53% para anestesiólogos y 47% para internistas, un porcentaje altísimo atribuido a la ansiedad y el estrés que manejan a diario.
Argentina está peor que otros países porque suma el negocio a terceros
En nuestro país, los profesionales de la salud han aprovechado el fàcil acceso a los opioides para genera sus propias fuentes de ingreso.
Cobraban por el “viaje controlado” ya que los consumos problemáticos eran supervisados por profesionales especialistas en analgésicos.
Al caso fatal mencionado se sumó otra muerte registrada también en el barrio porteño de Palermo.
Las drogas halladas en el domicilio del fallecido del enfermero entrerriano de 44 años, Carlos Betancourt, eran numerosas: Propofol, lidocaina, difehidramina, Dipirona, hioscina, fentanilo, diclofenac, clonacepan, midazolan, dexzametazona, adrenalina, Haloperdol, metroclopranida, diazepan, Keterolac, Cloruro de Potasio, Cetriaxona, Penicilina, Succinivolina.
En el interior del domicilio del auxiliar de medicina había también jeringas, guantes de látex y tres teléfonos celulares.
¿Por qué no existe un control anti dopaje, como en el deporte o el transporte?
Debería ser una práctica obligatoria en todas aquellas profesiones o labores que impliquen una responsabilidad social tan elevada.















