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LA BATALLA DE TRÍPOLI

Petróleo ensangrentado en Libia y la ONU otra vez fracasa

Dom, 07/04/2019 - 7:59pm
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Por Urgente24

¿Serán tan necios los de BBC Mundo o sólo se trató de un accidente? Afirman: "Más de siete años después de la muerte de Muamar Gadafi, Libia se encuentra al borde de un nuevo conflicto." En verdad, desde que los ingleses asesinaron a Gadafi nunca hubo paz en Libia. Y va siendo hora que alguien gane el conflicto e imponga un orden a las diferentes tribus para que cese la interminable guerra.

Tropas de Jalifa Hafter.
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Increíble, luego de 7 años de guerra civil, los europeos se han dado cuenta que hay un conflicto bélico en Libia. 

¿Aceptarán franceses, ingleses y españoles que ellos tienen mucho que ver con el aquelarre libio?

Ellos derrocaron a Muamar al Gadafi, que imponía un orden en el país, y luego se marcharon sin interesarse en la reconstrucción de Libia.

Recién ahora se enteran que existe el mariscal Jalifa Hafter, quien va a capturar Trípolo porque tiene más fuerza militar que Fayez Serraj, el dirigente patrocinado por la ONU.

Y Hafter ambiciona algo lógico: consolidar una alianza militar con diversas tribus y milicias (el autoproclamado Ejército Nacional Libio o ENL). Con una agenda antislamista, Hafter quiere reunificar un país sumido en el caos desde la caída del régimen de Gadafi, a finales de 2011.

Todos saben que Hafter goza de la simpatía de Vladímir Putin, quien nunca comprendió por qué fue el derrocamiento de Gadafi, y además le conviene un aliado en un país petrolero, considerando la estrategia rusa entre países productores de crudo.

Otra vez: el problema es de Europa (y USA) que no lo vieron venir, y ya es tarde.

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Sin embargo, mucho más definido es el apoyo de Emiratos Árabes Unidos y Egipto al mariscal de 75 años, que conquistó el oriente de Libia durante el pasado invierno y entonces avanzó sobre el sur, apuntando desde entonces a Trípoli, donde la ONU no fue eficiente en resolver el futuro institucional del país.

Hafter inició su Operación Torrente de Dignidad mientras el secretario general de la ONU, António Guterres, se hallaba en la capital libia preparando la "Conferencia Nacional", que debería comenzar el 14/04 en Ghadames para aprobar una hoja de ruta de la reunificación y elecciones.

Imposible que en Libia esto ocurra por consenso. Tal como lo conocía Gadafi, la reunificación sólo puede ocurrir por la victoria militar de uno de los bandos.

También lo sabe Serraj, y por eso pidió ayuda a la tribu que controla Misrata, que se ha movilizado para frenar la ofensiva de Hafter.

Por ese motivo hay batalla en el sur de Trípoli, con resultado aún incierto.

Serraj cuenta con el apoyo Turquía, Catar e Italia.

Nadie sabe qué opina Donald Trump sobre Libia.

Sólo se conoce que USA retiró temporalmente a sus fuerzas de Libia, según el comunicado que firmó el general del Cuerpo de Marines, Thomas Waldhauser, jefe del Comando estadounidense en África, porque “las realidades de seguridad en Libia son cada vez más complejas e impredecibles”.

A USA todavía le duele aquel desastre en Bengasi, en los días de Hillary Clinton como jefa de la diplomacia.

En la reunión del Consejo de Seguridad, USA al igual que Rusia pidieron un alto al fuego inmediato. La ONU demandó una "tregua humanitaria" para evacuar a los heridos. El secretario general Guterres ha insistido en que no “existe una solución militar en Libia”. Es evidente que Gueterres no entiende de qué trata Libia.

La aviación del mariscal Haftar ya comenzó a bombardear los alrededores de Trípoli. Sus bombas cayeron en el barrio Naqliya -cerca de la carretera que lleva al aeropuerto- según testigos presenciales. 

Serraj contraatacó con un bombardeo sobre la región de Wadi Rabea, donde se ha concentrado la fuerza de Haftar.

Mohamed Ghnouno, el vocero de Serraj, anunció el inicio de la operación Volcán de Ira, que tiene como objetivo “limpiar todas las ciudades libias de agresores y las fuerzas ilegítimas”, en referencia a los efectivos de Hafter.

El portavoz de Haftar, el coronel Ahmad al Mismari, informó que “la operación Torrente de Dignidad no cesará hasta lograr todos sus objetivos militares” (la conquista de Trípoli).