El miércoles 3/04, el ex presidente de USA, Barack Obama fue el invitado especial para cerrar la cumbre mundial del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC) en Sevilla, una ciudad ubicada al sur de España. El mismo fue la visita más esperada tanto por las autoridades del gobierno español como por los que estaban presentes en su discurso de la jornada, en cual reflexiono de cara a los actuales gobiernos y sus políticas proteccionistas.
NACIONALISMOS 2.0
El mensaje de Obama a Trump: "quien tiene miedo construye muros"
En tiempos de Donald Trump, el presidente de USA, y su “Make America Great Again” (Volver a hacer América grande en inglés) y de Brexit (la separación de la Unión Europea y el Reino Unido), ambos con sus políticas aislacionistas, con sus ventajas y debilidades, y sus aires de grandeza, algunos especialistas, como el ex presidente estadounidense, Barack Obama, explicaron sus punto de vista en cuanto a los peligros de las mismas.
El Consejo Mundial de Viajes y Turismo es un organismo internacional que agrupa a los principales actores de viajes y turismo y les permite hablar con una sola voz ante los gobiernos y las agrupaciones para concientizar de la importancia del turismo. Lo mismo hizo el ex mandatario norteamericano cuando explico que es la mejor oportunidad para “construir puentes”, que es algo que escasea hoy en día.
“La gente que tiene miedo al futuro encamina políticas que miran al pasado y que mandan construir muros. Son políticas que en Estados Unidos no son atractivas para los jóvenes”, explicó el ex presidente demócrata al mismo tiempo que le hablaba indirectamente al actual presidente norteamericano, Donald Trump, y su afán por el nacionalismo y la discriminación de otras comunidades, sobre todo las latinoamericanas.
Sus bases de campaña en 2016, que lo ayudaron a ganar las elecciones, se basaron, entre otras cosas, en la construcción de un muro en la frontera con México, según el para frenar el flujo migratorio y el narcotráfico. Aunque, algunos pensaban que, “Make America Great Again” eran solo dichos de campaña, el mandatario ya demostró que no es así.
El haber declarado emergencia nacional para la realización del muro fronterizo, la posterior aprobación de presupuesto del Pentágono para su construcción y la constante aplicación sanciones comerciales a China, Irán, Venezuela y muchos otros países de Centroamérica explica el comienzo de aislacionismo al que se dirige Estados Unidos de la mano de Trump.
Como si fuera poco, el presidente ya anunció su candidatura para las elecciones de 2020 y explicó que su lema exitoso ya no tiene sentido, lo que no significa que vaya a cambiar sus políticas sino que habrá que “Mantener grande a América” (Keep America Great), porque ya lo hemos hecho grande", sugirió Trump.
Por su parte, Barack Obama, quien en comparación con Trump, fue un presidente tolerante en cuanto al intercambio con otros países y las políticas migratorias dijo: “Uno de los peligros del nacionalismo en nuestro país es el de quedarnos aislados, lo que ha hecho de Estados Unidos un gran país ha sido cuando ha sabido liderar con el ejemplo, respetando el derecho internacional”.
Por otro lado, el ex presidente resaltó las respuestas que pueden despertar estas decisiones nacionalistas en los adolescentes y las nuevas generaciones. “Es algo que rechazan frontalmente y hay una correlación fuerte entre la actitud progresista hacia las diferentes culturas, necesidades u orientaciones sexuales y la edad”, aseguró el político para luego explicar que los jóvenes son los únicos que no tienen miedo a caminar hacia el futuro.
Mientras que las generaciones más antiguas, protagonizadas por Trump y sus votantes o la primer ministra británica, Theresa May, quieren volver a un modelo pasado, como lo era Gran Bretaña cuando representaba un imperio mundial en el siglo XIX. “Como ven erosión económico y político quieren preservar lo que ellos creen que son”, dijo Obama.
Las declaraciones del norteamericano van de la mano con lo que ya advirtió el Fondo Monetario Internacional (FMI) cuando dijo que las sanciones impuestas por Trump a China y la guerra comercial que ambas potencias libran puede tener como principales víctimas a sus protagonistas, pudiendo causar así un desplome económico de hasta un 70%.










