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¿RACISMO O ERROR FATAL?

10 años para la policía que mató a su vecino negro porque se habría confundido de departamento

Jue, 03/10/2019 - 6:00pm
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Por Urgente24

Amber Guyger alega que lo que ocurrió fue una equivocación fatal: ella entró al que creía que era su departamento, encontró la puerta con el cerrojo abierto y al ver a la víctima adentro, creyó que era un intruso y le disparó. En un principio, había sido acusada de homicidio culposo, pero el jurado del condado de Dallas que ha abordado el caso la ha hallado culpable de asesinato.

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La expolicía Amber Guyger, de 31 años, fue hallada culpable del asesinato de su vecino, Botham Jean, de 26 años, oriundo de la isla caribeña de Santa Lucía, y condenada a 10 años de prisión (una pena que muchos consideraron demasiado corta) por un jurado de Dallas, Texas.

El 6/9/18, Guyger regresó del trabajo, ingresó en el departamento del vecino, un joven negro, y lo mató a balazos. Guyger alega que lo que ocurrió fue una equivocación fatal: ella entró al que creía que era su departamento, encontró la puerta con el cerrojo abierto y al ver al hombre adentro, creyó que era un intruso y le disparó. El de Jean era el apartamento número 1.478. Guyger vivía en el 1.378, justo el de debajo. Guyger venía distraída porque acababa de mantener una conversación de tono sexual con alguien, según los fiscales.

En un principio, Guyger había sido acusada de homicidio culposo, pero el jurado del condado de Dallas que ha abordado el caso la ha hallado culpable de asesinato.

La mujer podría haber enfrentado hasta 99 años de pena por el asesinato de Jean. Quienes apoyan a su familia consideraron la pena un "cachetazo en la cara", explica el diario The Washington Post. La acusación pedía una sentencia de no menos de 28 años, la edad que tendría Jean si todavía estuviese vivo.

El lunes, la jueza del condado de Dallas a cargo del caso, Tammy Kemp, había dictaminado que los miembros del jurado podrían tener en cuenta la llamda "doctrina del castillo", una controvertida legislación según la cual el domicilio de una persona es su "castillo" y tiene derecho a defenderlo. Esto otorgando veracidad al relato de Guyger, quien dice haber creído que estaba en su casa, con lo que la hubiese amparado el derecho a defensa propia. Pero un "pequeño" detalle: Guyger no estaba de hecho en su casa. También complicaron su relato mensajes viejos hallados con comentarios racistas, en los que la expolicía se burlaba de colegas negros y hacía chistes sobre la muerte de Martin Luther King Jr.

La fiscalía describió a Guyger como negligente, armada, distraída, demasiado apresurada en disparar, añadiendo que cualquier persona se hubiera dado cuenta que el departamento no era el suyo. La parte acusadora argumentó que Jean no presentaba amenaza alguna: estaba sentado en su sofá comiendo helado cuando entró Guyger.

El miércoles 2/10, la sentencia fue recibida con protestas por quienes alegan que la baja cantidad de años es una prueba de un sistema injusto y racista. Unos 200 manifestantes se agruparon frente a la corte denunciando la sentencia. Inscriben la muerte de Jean dentro de un largo historial de asesinatos de negros a manos de policías blancos. 

El abogado de la familia de la víctima, S. Lee Merritt, aseguró hace cerca de un año que el desenlace, incluso creyendo la versión de Guyger sobre la equivocación de departamento, hubiese sido otro si Botham hubiese sido un chico blanco.

El jurado de 12 miembros rechazó el argumento de "emoción violenta" presentado por la defensa, pero eligieron un castigo considerado leve dentro de lo que podía llegar a corresponder (entre 5 y 12 años).

Una escena extraña sucedió corte adentro. El hermano menor de Jean -a quien su familia describió como el que más sufrió la pérdida- le habló directamente a Guyger. Le pidió que rezara, la perdonó y pidió permiso para abrazarla. "Te perdono. Te quiero como persona y no te deseo nada malo, ni siquiera que vayas a la cárcel", dijo Brandt Jean.

Luego, frente a ambas familias, la expolicía y el hermano de la víctima se abrazaron. Ambos lloraron, según el relato del Post. La jueza Tammy Kemp se tapó los ojos con un pañuelo y abrazó a cada miembro de la familia de Jean cuando terminó el juicio. Luego se acercó a Guyger y le entregó una Biblia, abrazándola también.