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NO HAY TIEMPO QUE PERDER

Es momento de una reforma tributaria

Mie, 18/03/2020 - 11:50am
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Luego de las medidas anunciadas el pasado 17/03, contribuyentes y cuentrapropistas saltaron de donde estaban sentados escuchando a los ministros porque, entienden, no se están dando facilidades fiscales. Día a día, paso a paso y a medida que se va profundizando la cuarentena en casi toda la actividad económica en un contexto inflacionario, la depresión económica amenaza la tensa calma de los contribuyentes. Sin dudas, es el momento para un reforma tributaria "que frene la expulsión de contribuyentes", alerta el contador Guillermo LoCane.

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Un contribuyente presionado con impuestos crecientes, trastornado bajo un aluvión de normas poco comprensibles, desprovisto de la información y la asistencia necesaria en el momento oportuno, sujeto a disposiciones administrativas intempestivas o abusivas, y vigilado por un Big Data que (se supone) todo lo sabe y todo lo ve, llega a un punto de saturación tributaria en el que, en muchos casos (miles), sale del sistema formal, rebelándose (incumplimiento, evasión) o cayendo directamente en la exclusión (baja automática o supresión de la CUIT, etc.). De esta manera, claramente sin proponérselo, el Estado expulsa contribuyentes.

Esta situación que bien podría referirse al contribuyente argentino promedio, no ha sido extraña a miles de pagadores de impuestos en todo el mundo. El creciente avance de un Estado burocrático-fiscalizador, la
tremenda Revolución Informática, producen una extraordinaria capacidad de recaudación y control, pero, al mismo tiempo, trae aparejada una inevitable carga de discrecionalidad y abuso, que es necesario equilibrar en favor del contribuyente que desea ser cumplidor. De lo contario, el pequeño, el mediano y el grande también, sucumbirían ante un Gran Hermano todopoderoso, de poder ilimitado. En el extremo de esta situación,
acabaríamos en un cementerio de contribuyentes cumplidores,sepultados por una insoportable carga tributaria y de administración tributaria.

¿Quién se ocupa de ese contribuyente? En la Argentina, nadie.

En el mundo se tiende a reconocer que la relación de las agencias tributarias con quienes son el objeto de su fiscalización y control, no siempre transcurre en el ambiente enmarcado por los principios generales del derecho, quedando, el contribuyente, en la práctica con una evidente desprotección o debilidad frente a determinados procedimientos del omnímodo poder fiscal.

Existen en la actualidad, por ejemplo, un Estatuto de Derechos del Contribuyente en Italia (2000) y otro en Australia (2007). Un Código de Defensa del Contribuyente en Brasil (Estado de San Pablo, 2003). La Carta del Contribuyente en Francia (2005). El Catálogo de Derechos del Contribuyente en España (2003). Así como, una Declaración de Derechos del Contribuyente en Canadá (2007) y una Ley de los Derechos del Contribuyente en México (2006). Y diversos tipos de Defensorías, Procuradurías, y Oficinas del Ombudsman en Gran Bretaña, Estados Unidos, Colombia y México, Perú, entre otros países.

La experiencia internacional enseña que se le asigna tanta importancia al funcionamiento y proceder de las agencias tributarias, como a los impuestos que éstas cobran, en una visión complementaria de ambos, impuestos y procedimientos, integrados en un único sistema tributario.

Un caso interesante se ha dado en los Estados Unidos, donde se partió de una Carta de los Derechos de los Contribuyentes (Taxpayer Bill of Rights, 1988) llegándose a la actual (Taxpayer Advocate Service) organismo independiente del Internal Revenue Service (IRS).

Dos medidas que se pueden adoptar, a las que la crisis económica agrega urgencia: Incluir y Facilitar.

Ampliar la base de contribuyentes: Medidas de inclusión excepcionales.

Libre acceso para todos los que deseen adherirse a la moratoria: alargamiento del plazo de acogimiento y simplificación del trámite. Y si el CUIT está suspendido, dado de baja, o, tiene cualquier otra limitación, darle plena vigencia y utilidad al mismo, con solo cumplir los requisitos de Domicilio Fiscal Electrónico y actualización de datos personales.

Facilitar y simplificar el control y cobro de impuestos

Ampliar los alcances de los Programas de Atención al Ciudadano, cuya misión sea tutelar los derechos del contribuyente con dos funciones complementarias. La primera, atender quejas, inquietudes, sugerencias y propuestas. La segunda, procurar mejoras en las condiciones de claridad, certeza, sencillez y comodidad del sistema de administración tributaria.

No es, por supuesto, una instancia de apelación ni es un recurso administrativo. Su función es intervenir en situaciones que, sea porque no se ha podido, o porque no se ha sabido resolver por los procedimientos ordinarios, el ciudadano considera vulnerados sus derechos, requiriéndose una instancia de comprensión y facilitación, que procure amparo al ciudadano, tratando de encauzar la resolución del inconveniente. El control de cumplimiento.

Los trámites en general, no pueden ni deben ser obstáculo para el que quiere trabajar, producir y pagar sus impuestos.