La 'otra' habla sobre el "dinero con destino a cajas fuertes, bóvedas o lo que fuera"
Miriam Quiroga, la excercana colaboradora de Kirchner, dio más detalles de la ruta del dinero K en su libro 'Mis años con Néstor'. "Es mi convicción que Lázaro Báez y Kirchner eran socios", señaló.
27 de junio de 2013 - 13:25
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). "¿Qué decir? Coches, oficiales o no, ruta nacional número 3 derecho a Santa Cruz. Había una vieja Cherokee verde que hacía ese recorrido. Obviamente, ya no debe existir más. Dinero con destino a cajas fuertes, bóvedas o lo que fuera". La versión aparece en 'Mis años con Néstor y todo lo que vi', el flamante libro de Miriam Quiroga, la exfuncionaria que aseguró que de la Casa Rosada salían hacia Río Gallegos bolsos que habrían contenido dinero negro.
La autora, quien fue una colaboradora muy cercana del expresidente Néstor Kirchner, consigna en su libro que "de la supervisión [de los traslados] se encargaba, según muchas fuentes, Francisco 'Paco' Larcher, 'el número ocho de la SIDE'".
La exSecretaria de Documentación de la Casa Rosada también dijo en una entrevista radial que tuvo la relación "íntima" que mantuvo con Kirchner y que el matrimonio de éste con Cristina Fernández "no funcionaba" (ver nota relacionada).
Quiroga reiteró lo que había declarado en el programa Periodismo para Todos, que conduce Jorge Lanata, sobre un bolso presuntamente conteniendo dinero que le hizo sopesar Daniel Muñoz, ex secretario privado de Néstor Kirchner.
De acuerdo a fragmentos del libro, que reproduce el sitio LosAndes.com.ar, según Quiroga, ese bolso le fue regalado a Kirchner por Lilian Rico, viuda de un coronel del Ejército asesinado en los '70 por la Triple A, en agradecimiento porque su hijo, Martín, había conseguido trabajo en la Secretaría de Derechos Humanos, por entonces a cargo del fallecido Eduardo Luis Duhalde.
"Martín Rico (h) sigue trabajando en la Secretaría de Derechos Humanos. Pero la historia no concluye ahí. Lilian, en agradecimiento, le regaló un bolso a Néstor... Era un bolso marrón, de cuero grueso, con manijas de un marrón más oscuro", recordó Quiroga, al aludir que ese mismo objeto fue el que le entregó Muñoz explicándole que estaba lleno de dinero.
Sobre la relación de Kirchner con el empresario Lázaro Báez, Quiroga señaló: "Cuando Lanata me preguntó si eran socios afirmé que sí, aunque dese luego no puedo mostrar papeles. Pero es mi convicción. Claro que esta convicción es posterior a mi salida de Casa de Gobierno".
El libro alude también a supuestas actividades de Armando "Bombón" Mercado, el ex esposo de Alicia Kirchner, vinculado con la explotación minera en el noroeste argentino y a quien atribuye el envío de lingotes de oro a El Calafate.
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"La versión es que 'Bombón' se encargaría dulcemente de enviar el material dorado en forma de lingotes a El Calafate, en un recorrido que durante mucho tiempo se habría hecho vía marítima, por el Pacífico", indicó. " Pero cuentan que el barco que se empleaba para tal fin terminó hundiéndose en esas aguas. No sé en qué circunstancia, ni qué barco era, ni en qué latitud y longitud cayó a pique. Tampoco sé si su precioso contenido fue rescatado o sigue brillando en el fondo del océano, sumándose como un mojón más a la serie de tesoros hundidos", acotó.
Además, señaló que "a partir de entonces, la operatoria cambió y los lingotes continuaron su recorrido por aire. Precisamente, en el Tango 01".
Quiroga aclaró que no era secretaria privada de Néstor Kirchner aunque sí una colaboradora muy cercana: "Yo no fui su secretaria privada, aunque siempre me conocieron así y, en el fondo, cumpliera esa función. A tal punto que, finalmente, era quien más mensajes recibía y más veces le alcanzaba el teléfono".
Sin embargo, aseguró que nunca se benefició por esa relación, a punto tal que Daniel Muñoz solía reprocharle: "Sos una boluda negra, ¿cómo vas a estar alquilando? Vos tenés que tener una casa. Vos tenés que pedir. Pedile a él: vos tenés que ser senadora. El no va a estar para siempre. Pensá en tu jubilación, por Santa Cruz, por Buenos Aires".
Según Quiroga, el ex secretario de Kirchner le inquiría: "¿No te cansás de escucharlo? Siempre dice lo mismo! Boluda, vos creés demasiado en él, y te jugás demasiado por él. Yo en cambio estoy pensando en mí y en hacer la mía. En cualquier momento me voy. Ya estoy cansado. Son muchos años... Me los tengo que bancar a todos".
"Martín Rico (h) sigue trabajando en la Secretaría de Derechos Humanos. Pero la historia no concluye ahí. Lilian, en agradecimiento, le regaló un bolso a Néstor... Era un bolso marrón, de cuero grueso, con manijas de un marrón más oscuro", recordó Quiroga, al aludir que ese mismo objeto fue el que le entregó Muñoz explicándole que estaba lleno de dinero.
Sobre la relación de Kirchner con el empresario Lázaro Báez, Quiroga señaló: "Cuando Lanata me preguntó si eran socios afirmé que sí, aunque dese luego no puedo mostrar papeles. Pero es mi convicción. Claro que esta convicción es posterior a mi salida de Casa de Gobierno".
El libro alude también a supuestas actividades de Armando "Bombón" Mercado, el ex esposo de Alicia Kirchner, vinculado con la explotación minera en el noroeste argentino y a quien atribuye el envío de lingotes de oro a El Calafate.
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"La versión es que 'Bombón' se encargaría dulcemente de enviar el material dorado en forma de lingotes a El Calafate, en un recorrido que durante mucho tiempo se habría hecho vía marítima, por el Pacífico", indicó. " Pero cuentan que el barco que se empleaba para tal fin terminó hundiéndose en esas aguas. No sé en qué circunstancia, ni qué barco era, ni en qué latitud y longitud cayó a pique. Tampoco sé si su precioso contenido fue rescatado o sigue brillando en el fondo del océano, sumándose como un mojón más a la serie de tesoros hundidos", acotó.
Además, señaló que "a partir de entonces, la operatoria cambió y los lingotes continuaron su recorrido por aire. Precisamente, en el Tango 01".
Quiroga aclaró que no era secretaria privada de Néstor Kirchner aunque sí una colaboradora muy cercana: "Yo no fui su secretaria privada, aunque siempre me conocieron así y, en el fondo, cumpliera esa función. A tal punto que, finalmente, era quien más mensajes recibía y más veces le alcanzaba el teléfono".
Sin embargo, aseguró que nunca se benefició por esa relación, a punto tal que Daniel Muñoz solía reprocharle: "Sos una boluda negra, ¿cómo vas a estar alquilando? Vos tenés que tener una casa. Vos tenés que pedir. Pedile a él: vos tenés que ser senadora. El no va a estar para siempre. Pensá en tu jubilación, por Santa Cruz, por Buenos Aires".
Según Quiroga, el ex secretario de Kirchner le inquiría: "¿No te cansás de escucharlo? Siempre dice lo mismo! Boluda, vos creés demasiado en él, y te jugás demasiado por él. Yo en cambio estoy pensando en mí y en hacer la mía. En cualquier momento me voy. Ya estoy cansado. Son muchos años... Me los tengo que bancar a todos".






