Fitch comienza a descontar que Grecia vuelve al dracma
La banca internacional se prepara para la vuelta del dracma como moneda nacional de Grecia. Es decir, que Atenas abandone el euro. Pero la calificadora Fitch considera que se le cobrará un costo a todos los otros integrantes de la Eurozona, probablemente por su impericia en gestionar la crisis o porque, con tal de sumar socios, no anticiparon los problemas que tendría tanta expansión hacia economías dispares. En fin, la advertencia ya está realizada.
11 de mayo de 2012 - 16:59
Si Grecia abandona la zona euro, la agencia de calificación Fitch ha advertido de que colocaría las calificaciones del resto de miembros de la eurozona en vigilancia con implicaciones negativas, paso previo a una rebaja de 'rating' a corto plazo.
Y el abandono de Grecia es probable porque ocurre una fragmentación política incrementada por el reciente comicio que ha dejado una dispersión enorme en la Legislatura griega, en una sociedad que ha decidido castigar a los partidos que apostaron a pagar el costo de permanecer en la Eurozona. La sociedad griega cree que volver al dracma tiene un costo menor (están muy equivocados pero allá ellos... ), y presiona a sus dirigentes porque cree que así podrá mantener algunas condiciones del pasado.
"En el caso de que Grecia saliera de la Unión Monetaria Europea, ya fuera como resultado de la actual crisis política o porque la economía no lograra estabilizarse más adelante, Fitch probablemente colocaría los ratings soberanos del resto de países miembros en vigilancia con implicaciones negativas para reevaluar las implicaciones sistémicas y para cada país de la salida de Grecia", explica la agencia.
De hecho, la calificadora de riesgos recuerda que ya ha advertido de que en el caso de que Grecia abandonara el euro, los 'ratings' de aquellos países que cuentan actualmente con perspectiva negativa (Chipre, Francia, Irlanda, Italia, Portugal, Eslovenia, Bélgica y España) "quedaría en el riesgo más inmediato de rebaja", aunque advierte de que "los ratings soberanos de todos los países miembros se encontrarían potencialmente en riesgo".
Una pregunta no menor: ¿y perdería Alemania su calificación AAA? Probablemente también la perdería.
La probabilidad y magnitud del recorte dependería de la respuesta europea y su éxito a la hora de limitar el contagio, así como de ofrecer una visión creíble acerca de la reforma de la eurozona, apunta Fitch.
"La salida de Grecia rompería uno de los principios fundamentales que respaldan al euro, que formar parte de la Unión Monetaria es irrevocable", advierte la agencia de medición de riesgos en una nota, donde apunta que el resultado de las recientes elecciones generales en el país heleno parece abocar a Grecia a unos nuevos comicios en junio y eleva la incertidumbre sobre el futuro del país dentro del euro.
De hecho, la agencia considera que a corto plazo el nuevo proceso electoral dificultará que Grecia pueda cumplir con el plazo de finales de junio fijado por la Troika para que el país presente medidas de austeridad equivalentes al 5,5% del PIB del país, aunque espera que el nuevo Gobierno griego pueda contar con una ampliación del plazo.
"No obstante, pensamos que cualquier intento por parte de Grecia de una renegociación significativa del programa de consolidación y reformas acordado sería inaceptable para la Troika, el BCE, el Euurogrupo y el FMI", añade la agencia.






