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CORONAVIRUS

Palabras de aliento de una argentina en China: "Llega un día en el que, sin darte cuenta, todo se termina"

Lucila Rodríguez viajó al país asiático pocos meses antes de que se desatara el primer brote de coronavirus registrado a nivel mundial. A los días, arribó allí su pareja, con quién pasó la cuarentena en un monoambiente. Hoy solo tiene palabras de aliento: "Realmente llega un día en el que, sin darte cuenta, todo va volviendo a la normalidad".


Esta semana los estudiantes de último año de las escuelas secundarias de Wuhan, ciudad china donde se originó la epidemia de Covid-19, volvieron a clases después de 4 meses.

Lo hicieron con medidas que incluyen el uso mascarillas, detectores de temperatura y distanciamiento social, pues muchas cosas han cambiado.

Tanto el regreso al trabajo, la reapertura de bares, restaurantes, entre otros, se dan aún bajo la presencia del virus en la mente de todos. Incluso, los funcionarios de salud se preocupan por una posible segunda ola de infecciones.

Sin embargo, hay esperanza. Así lo contó una argentina en China. Se trata de Lucila Rodríguez, quien viajó al país asiático pocos meses antes de que se desatara el primer brote de coronavirus registrado a nivel mundial. 

En diálogo con un medio argentino contó cómo se desarrolla hoy la vida cotidiana y cómo fue la reactivación económica.

"Vine en septiembre del año pasado", dijo Lucila y aclaró que era la cuarta vez que viajaba a china. "Vine a estudiar una maestría. En diciembre vino mi marido así que nos agarró a los dos en enero lo que ustedes están viviendo allá", contó.

Respecto a las medidas impulsadas por el gobierno de ese país, dijo que "fue impecable. Desde el día uno que se dictó la cuarentena a mi me llegaban dos mensajes por día con recomendaciones. Había carteles en la vía pública y controles de la policía".

En cuanto a la recepción de las disposiciones gubernamentales, Lucila aclaró que "para nosotros que tenemos otra mentalidad, al principio fue raro. Yo decía, 'por qué tanto' y ahora, con el diario del lunes, vemos que estuvo muy bien lo que se hizo", destacó.

Sobre la determinación de la cuarentena y el grado de adhesión de la población china, la argentina remarcó que "son decisiones muchos más verticalistas y la sociedad hace caso, no se hacen cuestionamientos, como nosotros estamos acostumbrados a hacer. No había nadie en la calle. Dieron la orden de que saliera una persona por edificio cada 3 días y así era".

Lucila aclaró que la situación se vivió de manera distinta en cada región de acuerdo al grado de afección y contó que ella está "en el sur de China en Haikou, provincia de Hainan", donde "hubo muchos casos" y "no fue la zona más afectada del país como Wuhan".

A principios de abril, y luego de casi 3 meses de aislamiento obligatorio, se retomaron varias actividades: "las escuelas primarias comenzaron a funcionar hace dos semanas", contó. Además se refirió a la situación de los restaurantes: "Al principio, les habilitaron el delivery, luego pusieron las mesas afuera. Después adentro, pero con comensales aislados y ahora la sociedad volvió a ir a consumir una comida como antes", relató.

En cuanto a las medidas preventivas que se implementan a la fecha, la joven contó que "ahora, el ingreso a los supermercados es a partir de un código QR, lo escaneas al ingresar a cada lugar. Así se sabe donde estuvo cada uno en cada momento y así se puede detectar dónde estuvo la persona y con qué contactos en caso de que haya que establecerse algún aislamiento por casos".

Remontándose al inicio de la pandemia, Lucila recordó que "cuando empezó la pandemia, fue terrible. Fuimos el primer país es pasar por esto y no sabíamos de qué se trataba. Yo me quería ir de China, pero mi pareja recién había llegado, habíamos vendido todo en Quilmes, no teníamos la chance de volver a Argentina, así que tuvimos que bancarla desde acá en un mono ambiente".

Para finalizar, compartió un aliento: "Realmente llega un día en el que, sin darte cuenta, todo va volviendo a la normalidad. El día que salimos a comprar para cocinar a la noche y volvimos a ver las luces de China a la noche, nos emocionamos. De verdad, un día se termina".