CLIMA DESFAVORABLE
El Paraná hoy: la preocupación por su caudal continúa y no se esperan mejoras hasta fin de año
Si bien en los últimos días el río frente a la capital entrerriana experimentó una crecida de más de 40 centímetros, los expertos aseguran que las tendencias climáticas no acompañan y en ese sentido no hay grandes expectativas con respecto a una mejora de la situación de aguas bajas en al menos tres meses. Así las cosas, el Paraná continúa cerca de su menor caudal histórico.
18 de agosto de 2020 - 20:26
Al martes 18/8, el río Paraná registraba una altura de 71 centímetros frente a la capital de Entre Ríos, 41 más que el domingo pasado; no obstante, el aumento del caudal no se traduce en mayor optimismo de los expertos, que aseguran que se trata de un efecto del incremento del caudal de agua por el aumento del trabajo en la represa hidroeléctrica de Itaipú, y que la cota no se recuperará hasta fin de año.
"No se espera una mejora significativa de la situación de aguas bajas ya que la tendencia climática es desfavorable, por lo que tampoco se espera una recuperación significativa en los próximos tres meses", señalaron desde el Instituto Nacional del Agua (INA)
En ese sentido, el INA remarcó que la evolución de las aguas "dependerá fuertemente de la situación meteorológica" en la región.
El río Paraná continúa desde febrero con niveles muy por debajo del de aguas bajas (2,30 metros) y cerca de la altura de menor caudal, que fue de 0 metros detectados en 1970 en la capital entrerriana.
A raíz de la bajante, embarcaciones quedaron encalladas en barro seco, salieron a la luz numerosos bancos de arena, anclas antiguas y los municipios debieron trabajar para mantener el servicio de agua potable en diferentes localidades de Entre Ríos.
También se mantiene sobre la superficie la manta protectora del túnel subfluvial que une las capitales de Entre Ríos y Santa Fe.
La población de peces del río Paraná depende de los ciclos hidrológicos y climáticos, por lo que el río bajo perjudica la reproducción y el crecimiento natural de ciertas especies.
Por eso, pescadores y comerciantes aseguraron que la pesca bajó notablemente respecto a años anteriores, al igual que las ventas.
Además, Prefectura Naval Argentina (PNA) no pudo, entre abril y junio, medir la altura en Victoria y Diamante, ya que el sistema de medición no permitía registros menores al metro de altura.
A raíz de la bajante, embarcaciones quedaron encalladas en barro seco, salieron a la luz numerosos bancos de arena, anclas antiguas y los municipios debieron trabajar para mantener el servicio de agua potable en diferentes localidades de Entre Ríos.
También se mantiene sobre la superficie la manta protectora del túnel subfluvial que une las capitales de Entre Ríos y Santa Fe.
La población de peces del río Paraná depende de los ciclos hidrológicos y climáticos, por lo que el río bajo perjudica la reproducción y el crecimiento natural de ciertas especies.
Por eso, pescadores y comerciantes aseguraron que la pesca bajó notablemente respecto a años anteriores, al igual que las ventas.
Además, Prefectura Naval Argentina (PNA) no pudo, entre abril y junio, medir la altura en Victoria y Diamante, ya que el sistema de medición no permitía registros menores al metro de altura.










