¿QUÉ PASÓ EN LA IARC?

Preocupante manipulación en un estudio sobre el cáncer

En el año 2015 la agencia de cáncer de la Organización Mundial de la Salud (IARC) difundió un documento que consideraba al herbicida(un producto fitosanitario utilizado para eliminar plantas indeseadas) como probablemente cancerígeno. Según una investigación de Reuters, el borrador mostraba hallazgos contrarios a esa conclusión que fueron eliminados en la versión final. Además, la agencia de cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS) también se encargó de editar una serie de hallazgos de un borrador de su investigación sobre este herbicida glifosato.

La investigación afirma que el borrador de una sección clave de la evaluación de glifosato que realizó la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, por su sigla en inglés) sufrió cambios significativos y eliminaciones antes de hacerse público.
 
La IARC, con sede en Lyon, Francia, se encarga de ejercer una gran influencia como unidad semiautónoma de la OMS, la agencia de salud de las Naciones Unidas. El informe redactado en marzo de 2015 clasificó al glifosato como un carcinógeno del Grupo 2A, es decir una sustancia que probablemente puede ser una de las causas de que la gente contraiga cáncer.
 
El glifosato (N-fosfonometilglicina, C3H8NO5P, CAS 1071-83-6) es un herbicida de amplio espectro, desarrollado para eliminación de hierbas y de arbustos, en especial los perennes. Es absorbido por las hojas y no por las raíces. Se puede aplicar a las hojas, inyectarse a troncos y tallos, o pulverizarse a tocones como herbicida forestal.
 
 
Este herbicida mata las plantas interfiriendo con la síntesis de los aminoácidos fenilalanina, tirosina y triptófano. Lo hace inhibiendo la enzima 5-enolpiruvilshikimato-3-fosfato sintasa (EPSPS). Aunque el crecimiento se detiene a las pocas horas de la aplicación, las hojas tardan días en volverse amarillas. 
 
El glifosato es el principio activo del herbicida Roundup (nombre comercial producido por Monsanto, cuya patente expiró en 2000). Monsanto patentó en algunos países la soja transgénica resistente a glifosato, conocida como soja RR (Roundup Ready) o soja 40-3-2, tecnología que permite la aplicación del herbicida en cobertura total sin afectar el cultivo. Existen actualmente en el mercado cultivares de varias especies resistentes al glifosato, como maíz, algodón, canola, etc. El uso del herbicida es objeto de controversia desde el punto de vista toxicológico y ambiental.
 
Por tanto, la conclusión del reporte, que desató polémicas internacionales y demandas multimillonarias, se basó en la opinión de los expertos de la IARC de que había "evidencia suficiente" de que el glifosato causa cáncer en animales y "evidencia limitada" de que puede hacerlo en humanos.
 
Las ediciones identificadas por Reuters se produjeron en el capítulo de la revisión de la IARC que está principalmente centrada en estudios en animales. Lo que ocurrió es que se eliminaron conclusiones de múltiples científicos de que sus estudios no habían encontrado ningún vínculo entre el glifosato y el cáncer en animales de laboratorio y, en un caso, se revirtieron las conclusiones de un análisis estadístico que originalmente afirmaba que no había evidencia entre el glifosato y el cáncer en ratones de laboratorio.
 
Lo más importante es que la investigación de Reuters menciona un total de 10 cambios significativos que se dan entre el borrador del capítulo sobre estudios en animales y la versión publicada de la evaluación del glifosato de la IARC. En cada caso, una conclusión que negaba evidencias sobre si el glifosato conduce a tumores se eliminó o reemplazó con una neutral o que establecía una relación entre ambos.
 
Reuters contactó a 16 científicos que trabajaron en el grupo de trabajo especializado de la IARC que fueron capaces de realizar la revisión de los herbicidas para preguntarles a los sujetos acerca de las ediciones y eliminaciones. La mayoría no respondió; tan solo cinco dijeron que no podían responder preguntas sobre el borrador; ninguno estaba dispuesto o era capaz de decir quién realizó los cambios ni por qué o cuándo se hicieron.
 
Reuters reportó que no pudo determinar quién realizó los cambios. Y que la IARC se negó rotundamente a responder a las preguntas sobre las modificaciones. Además, dijeron que el borrador era "confidencial" y "de naturaleza deliberativa".
 
Por otra parte, el presidente del subgrupo de la IARC que estuvo encargado de revisar la evidencia del efecto del glifosato en animales de laboratorio fue Charles Jameson, un toxicólogo estadounidense. Jameson dijo a los abogados de Monsanto en un testimonio en el marco de una demanda contra ellos en Estados Unidos, que no sabía cuándo, por qué o quién había realizado las ediciones.
 
Además, la agencia remarcó que no se han presentado antes borradores de las evaluaciones de glifosato de la IARC, pero que Monsanto obtuvo un borrador como parte de los procedimientos legales en los Estados Unidos. Reuters revisó el capítulo 3, la sección sobre estudios en animales, que es la única que ya no está protegida por una orden de confidencialidad de la corte.
 
Monsanto Company es una multinacional estadounidense cotizada en bolsa productora de agroquímicos y biotecnología destinados a la agricultura. La sede de la corporación se encuentra en Creve Coeur, San Luis, en el estado de Missouri. Es líder mundial en ingeniería genética de semillas y en la producción de herbicidas, el más famoso de ellos es el glifosato, comercializado bajo la marca Roundup. En septiembre de 2016, Monsanto anunció la aceptación de la oferta de compra de Bayer, valorada en 66.000 millones de dólares, lo que supondrá la pérdida de su independencia tras más de un siglo de historia y la formación de un gigante agroquímico.
 
La revisión del glifosato en la Monografía 112 de la IARC tiene un total de 92 páginas y el capítulo sobre estudios en animales consta de poco más de 10 páginas. Reuters resaltó que no ha visto ninguna otra sección del borrador y no puede decir si también sufrieron ediciones importantes.
 
Sin duda este hallazgo ha tenido un gran impacto en todo el mundo y tiene un fuerte peso en la decisión pendiente de la Unión Europea -que se espera para fines de este año y posiblemente para la próxima semana- sobre si el glifosato debería volver a obtener una licencia para la venta en los 28 estados miembros. Por su parte, Francia, una de las potencias agrícolas del bloque, ha dicho que quiere eliminar al herbicida y luego prohibirlo, provocando protestas de sus agricultores, quienes argumentan que el glifosato es vital para su negocio. Si no se renueva la licencia de glifosato para fines de año, la prohibición de la UE entrará en vigor el 1/01/18.
 
La compañía que primero desarrolló y comercializó el glifosato fue Monsanto en USA, que por el momento se enfrenta a un litigio en California que involucra al menos 184 demandantes individuales quienes citan la evaluación de la IARC y afirman que la exposición a RoundUp (la mrca comercial más conocida con glifosato) les dio una forma de cáncer conocida como linfoma no Hodgkin. Se sostiene que Monsanto no advirtió a los consumidores sobre los graves riesgos que dicho elemento puede ocasionarles. Monsanto niega rotundamente las acusaciones. Mientras tanto, el caso está en curso.
 
Reuters recuerda además que en Europa la IARC se vio envuelta en una disputa pública con expertos en la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, que realizó su propia revisión del glifosato en noviembre de 2015 y consideró que "es poco probable que represente un riesgo carcinogénico para los humanos".
 
La IARC no respondió a ninguna de las preguntas específicas de Reuters sobre los cambios en el borrador y publicó luego el siguiente mensaje en su sitio web: "Los miembros del Grupo de Trabajo de Monografías de la IARC que evaluaron el glifosato en marzo de 2015 han expresado su preocupación después de que varias partes se contactaron con ellos pidiéndoles que justifiquen posiciones científicas en los borradores de documentos producidos durante el proceso de monografías. La IARC desea reiterar que las versiones preliminares son deliberativas en su naturaleza y que son confidenciales. Los científicos no deben sentirse presionados para discutir sus deliberaciones fuera de este foro en particular”.
 
Sin duda habrá que esperar a ver cómo sigue la investigación y de ahora en más tener mucho cuidado con este tipo de sustancias que pueden herir gravemente al cuerpo humano.