RANKING

Las fuerzas armadas más potentes del mundo

Un ranking militar elaborado por Global Firepower muestra las fuerzas de 126 naciones categorizadas de acuerdo a su capacidad militar terrestre, marítima y aérea. USA sigue siendo la superpotencia militar por excelencia mientras que China crece con rapidez aunque aún está lejos de los norteamericanos.

El sitio de análisis militar Global Firepower, actualizó su ranking de países con mayor poderío militar en el que figuran 126 naciones categorizadas de acuerdo a su capacidad militar terrestre, marítima y aérea.

El informe contempla valores relacionados con recursos, finanzas y geografía pero no considera el poderío militar. Según el sitio, trabajaron estimando algunas estadísticas debido a la falta de cifras oficiales.

Estados Unidos tiene un índice de poder de 0,1663 e invierte en su defensa $ 577.100.000.000. Cuenta con un personal activo de 1.400.000, mientras que sus reservas ascienden a 1.100.000. Su número de tanques es de 8.848 y cuentan con 13.892 aviones, en tanto que su flota naval es de 473 máquinas.

Rusia alcanza en el índice de poder un 0,1865 y su presupuesto asciende a $ 60.400.000.000. Tienen un personal activo de 766.055 y su reserva es de 2.485.000. Cuentan con 15.398 tanques, 3.429 aviones y 352 naves marítimas.

Por su parte el índice de poder de China es de 0,2318, invierten en defensa $ 145.000.000.000 y su personal activo es de 2.333.000 mientras que su reserva es de 2.3000.000. Su número de tanques es de 9.150, sus aviones 2.860 y cuentan con 673 barcos.

El cuarto lugar lo ocupa la India cuyo índice de poder es de 0,2698 mientras que su inversión es de $ 38.000.000.000. Su personal activo es de 1.325.000 y su reserva es de 2.143.000. Cuentan con 6.464 tanques, 1.905 aviones y 202 barcos.

Reino Unido cierra el ranking de los 5 con un índice de poder de 0,2747, una inversión de $ 51.500.000.000. Cuenta con 146.980 personal activo y 182.000 de reserva. Tienen 407 tanques, 936 aviones y 66 barcos.

No sólo números

Sin embargo, los números sólo pueden contar una parte de la historia, porque además hay otros factores que pueden ser tan o más importantes que la simple cantidad a la hora de evaluar la potencia de un ejército. Las cifras mostradas en este reportaje agrupan los diferentes tipos de tecnología y material militar en categorías. Pero aunque en ellas se incluyen, por ejemplo, un portaaviones de la clase Nimitz estadounidense, un clase Clemenceau reconvertido brasileño o el ex-clase Kuznetsov reconvertido por China en el Liaoning, las capacidades de estos buques son enormemente diferentes, tanto en número de aviones transportados como en el número de salidas que pueden generar.

Un buque anfibio estadounidense de la clase Wasp es un miniportaaviones dotado de 8 aviones Harrier. Casi de esta misma capacidad son otros buques como el BPE Juan Carlos I español, los Hyūga japoneses o los Mistral franceses, mientras que los clase Foudre que Chile y Brasil adquirieron a Francia sólo llevan helicópteros, como el clase Austin que India recibió de los EEUU o el San Giorgio mejorado que Argelia adquirió a Italia.

Y muchos de los barcos incluidos en la categoría de "flota marina" o armada que aparecen como fragatas podrían ser considerados destructores, como muchos destructores USA estarían catalogados como cruceros en otras marinas. Corea del Norte, por ejemplo, cuenta con 72 submarinos (y tres fragatas) que no sólo son convencionales, sino que muchos de ellos sirven para infiltración y operaciones especiales o como buques suicidas, mientras que los 18 que equipan la marina japonesa (8 de la clase Sōryū y 11 de la clase Oyashio) están entre los más avanzados y letales de su tipo. La comparación ofende.

Lo mismo ocurre al contar tanques o aviones de combate: las diferencias de detalle hacen que resulte complicado estimar la verdadera potencia de un ejército simplemente con cifras. Casi todos los 5.970 MBTs ('main battle tanks'; tanques de combate principales) que tiene el ejército estadounidense son M1 Abrams, considerado uno de los mejores del mundo y con extensa experiencia en combate, como la tienen los más de 500 T-90 y 1.700 T-72 de las fuerzas armadas rusas.

Sin embargo, más de 2.300 tanques chinos son variantes del Tipo 59, basado en el T-55 ruso de los años 50 y decididamente obsoleto; sólo hay desplegados unos 625 ejemplares del moderno Tipo 99, mientras que la mayoría de la fuerza son los más de 2.000 Tipo 96, comparables con carros rusos de los años 80 como el T-72. Algunos de los diseños más modernos, como el T-14 Armata ruso, están aún en fase de prototipo y se desconoce cómo se comportarán en el campo de batalla.

En el aire la situación es similar: si a grandes rasgos un MiG-29 puede ser comparable a un F-18 y un Su-34 ruso o J-11/15/16 se puede considerar parecido a un F-15 estadounidense, es difícil meter en el mismo saco a un Eurofighter y a un Gripen como los que equipan a la aviación brasileña o a los nuevos Tejas indios.
La mezcla de diferentes categorías de aparatos bajo un único epígrafe dificulta aún más la tarea. Y en los números totales de personal militar se incluyen no sólo las fuerzas armadas en activo, sino además la suma de los reservistas (que pueden ser llamados de vuelta) y de las fuerzas paramilitares, que en casos como el de Corea del Norte son enormes (más de 7 millones). Otros factores vitales como pueden ser la cultura del país y de los soldados, el nivel de entrenamiento o la historia pueden desvirtuar cualquier comparación que sea una simple resta.

USA, la superpotencia

Con todas las consideraciones y matices las cifras cantan: hay una única y verdadera superpotencia en el planeta Tierra desde el punto de vista militar: USA. Su gasto militar bruto es superior al de la suma de los siguientes 7 países y supone más de un tercio del total mundial. Dado que su economía es también la mayor del mundo con diferencia, el porcentaje sobre el PIB no es demasiado alto (alrededor del 3,3%), y el coste per cápita no es el más alto (1.818 dólares por persona y año).

Pero en algunas categorías de armamento clave la superioridad es abrumadora: la marina USA tiene 10 portaaviones, más que el resto del mundo combinado, que además son de propulsión nuclear clase Nimitz: los mayores y más potentes que existen, cada uno de los cuales dotado con entre 85 y 90 aviones de combate y helicópteros. Estos portaaviones, los 8 anfibios tipo LHD de la clase Wasp y el LHA de la clase America son el núcleo de grupos de combate en los que van protegidos por destacamentos de los 22 cruceros y 62 destructores con los que cuenta, además de llevar habitualmente como escolta alguno de los 54 submarinos nucleares de ataque de las clases Los Angeles, Virginia o Seawolf. En el mar, salvo desarrollo futuro de nuevos sistemas de armas, nadie puede plantar cara a la marina EEUU; como mucho mantenerla temporalmente alejada de algunas zonas.

La superioridad en términos de guerra convencional también se aplica el ejército estadounidense, tanto en el aire como en tierra. Sus 3.680 aviones de combate superan en número al segundo, China, con 2.571, y a los 1.337 de Rusia, pero también en calidad. Los F-22 Raptor y F-35 Lightning II están en vanguardia de la tecnología, pero sus antecesores los F-15, F-16 y F-18 aún hoy resultan más que adecuados. Dispone también de aviones de apoyo y de numerosos helicópteros  de ataque (1.830) para dar apoyo a las fuerzas terrestres, con sus tanques M-1 Abrams y sus VCIs M-2 Bradley.

La cobertura artillera la proporcionan piezas de artillería autopropulsada de tubo (M-109 Paladin) y de cohetes (M-270 MLRS), y sus soldados de infantería y marines están bien entrenados y equipados. Con su presencia en múltiples bases de todo el mundo en países aliados, su privilegiada situación estratégica protegida por dos océanos que su marina controla por completo y su vigorosa economía no cabe duda de que USA son, y seguirán siendo, la potencia militar por antonomasia.

En segundo puesto por el total de gasto militar y en pleno ascenso hacia la condición de potencia de alcance mundial está China. El crecimiento económico ha permitido al gobierno chino invertir en una considerable mejora de unas fuerzas armadas que durante demasiado tiempo han confiado en la cantidad sobre la calidad a la hora de plantearse sus estrategias. Esto les ha funcionado, por ejemplo en la Guerra de Corea frente a las fuerzas de la ONU dominadas por los EEUU en los años 1950, pero es insuficiente en la guerra moderna.

Por eso el Ejército Popular de Liberación chino está simultáneamente reduciendo el número de soldados y embarcado en un ambicioso plan de reestructuración, modernización y crecimiento basado en un enorme aumento de la inversión. Que aún sigue siendo la cuarta parte de la de EEUU en términos brutos, si bien el esfuerzo es mucho menor; sólo un 1,2% del PIB y apenas 100 dólares per capita y año, dada su enorme población.

Como parte de su modernización la armada china se está convirtiendo en una marina de guerra capaz de operaciones oceánicas, con 17 destructores (3 de los modernos Tipo 052D, de los cuales hay otros 6 en construcción y pruebas) y 54 fragatas (22 del Tipo 054A, más avanzado), además de un portaaviones: el Liaoning. Empleado fundamentalmente como buque de desarrollo, formación y entrenamiento y como base para los futuros portaaviones de diseño propio, el Liaoning supone un aumento importante de capacidades de la marina china aunque sea relativamente débil (apenas 36 aviones y helicópteros).

Bajo el agua, China cuenta con 4 submarinos nucleares de ataque y 2 de misiles balísticos, aunque uno de ellos (el Xia) parece estar inactivo. A ellos se suman 60 submarinos convencionales, unos 15 de ellos de la moderna clase Yuan dotada de sistema de propulsión independiente del aire y muy silenciosa y por tanto muy peligrosa.

Rusia ocupa una discreta quinta plaza, muy por debajo de la potencia militar que llegó a tener en tiempos de la Unión Soviética

El desarrollo de la marina ha permitido a China volverse más agresiva en lo que se refiere a reivindicaciones territoriales, por ejemplo en el Mar de China Meridional, donde está desplegando sistemas de misiles antiaéreos y aviones de ataque para crear una ‘burbuja’ que le permita cerrar el acceso a este área de así desearlo. Para ello es vital el papel de la modernizada fuerza aérea, con más de 2.570 aviones entre los que destacan los alrededor de 240 cazas Chengdu J-10 ‘Dragón Vigoroso’, los más de 230 cazabombarderos de la familia Shenyang J-11/15/16 basados en el Su-27 ruso del que China aún tiene más de 70 unidades y los 75 Sukhoi Su-30MKK de ataque al suelo adquiridos a Rusia. Además cuenta con 120 bombarderos Xian H-6, bombarderos basados en el Tupolev Tu-14 ruso, y de 5 aviones radar tipo AWACS KJ-2000, que junto a los varios aviones cisterna Ilyushin Il-78 sirven para aumentar la capacidad de los cazas y aviones de ataque

En lo que respecta al ejército de tierra China ha procedido a una importante mecanización de sus fuerzas con vehículos relativamente modernos y avanzados basados en modelos rusos. También se han incorporado en los últimos años helicópteros de ataque como los más de 100 modernos CAIC Z-10 y los 80 Harbin Z-19, algo más antiguos. Si los vehículos y la artillería parecen adecuados el equipamiento personal de los soldados de infantería es más reducido de lo común en Occidente, especialmente en lo tocante a equipo electrónico como radios, sistemas de posicionamiento o de visión nocturna. En cualquier caso las fuerzas armadas chinas han evolucionado mucho desde aquellas que no consiguieron sus objetivos militares en la Guerra sino-vietnamita de 1979.