Al alcalde de San Isidro, Gustavo Posse, le resulta muy práctico tratar con la gobernadora María Eugenia Vidal porque afirma que es un diálogo directo, sin filtros ni intermediarios.
VISITA DE MARÍA EUGENIA VIDAL
El viejo proyecto del puerto de San Isidro
La gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, y su gabinete se reunieron con el intendente de San Isidro, Gustavo Posse. “Entre los temas de gestión hablamos de salud, ya que San isidro tiene tres hospitales municipales que atienden gran parte de la gente de toda la Provincia”, contó Posse. Otros de los puntos fue la seguridad. “Se analizó el patrullaje municipal, ya que son pocos los distritos que tienen este sistema solventado con fondos municipales. Además, tratamos los nuevos modos delictivos con una actitud de prevenir antes de estar frente a los hechos consumados”. Pero también hay un par de proyectos: la ampliación y puesta en valor de la calle Sarratea, separa a San Isidro de San Martín, y la nunca concretada reforma del puerto de San Isidro.
Según el ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, “Con Posse tenemos una relación permanente de diálogo. El objetivo es cómo realizar los sueños de gestión que tiene el intendente y los del gobierno provincial”.
Entre los proyectos de Posse hay uno que tiene mucha historia: la remodelación del puerto de San Isidro, comparable en su valor con los puertos de Olivos y de Tigre, y podría ser una zona verde y punto de encuentro para las familias que habitan el
Provincia y municipio llevan años sin acordar la gestión del saneamiento y la puesta en valor del lugar. La jurisdicción sobre las tierras pertenece a la gobernación, por lo que el municipio no puede intervenir unilateralmente.
Los vecinos y el gobierno municipal rechazaron varias propuestas de la gestión provincial de Daniel Scioli para convertir la zona en un polo comercial que incluyera casino, edificios y hoteles de lujo.
Y creen que con Vidal puede hacerse algo diferente, sustentable y ecológico.
El anterior ministro de Producción de la provincia, Cristian Breitenstein, y Posse se habían comprometido a colaborar en el "desarrollo urbano sustentable, en jurisdicción del puerto de San Isidro y zonas aledañas, con la finalidad de promover integralmente el crecimiento económico y el desarrollo productivo, social y deportivo".
La idea era un parque con acceso diurno que cerrara durante la noche, pero que permitiera el libre tránsito de los barcos las 24 horas.
Sin embargo, nada se concretó: en general la Administración Scioli prometía lo que no podía cumplir. En este caso, pese a que el Concejo Deliberante de San Isidro aprobó un convenio de colaboración entre el Municipio y la Provincia para el desarrollo sustentable del área, que contemplara el crecimiento económico preservando la integridad ambiental.
Posse dice que ahora es distinto y que le pone fichas a Vidal.








