La amiga del Rey, en la portada de Hola!
"Dedicada al mundo de las relaciones internacionales y a diferentes causas benéficas esta aristócrata rubia confiesa que no quiere convertirse en ningún personaje de la crónica social y que desea volver a llevar una vida discreta, como hasta ahora: “No tengo ningún deseo de ser una celebridad. Hablo ahora porque tengo que defenderme, ya que mi silencio se estaba malinterpretando. Estas serán las últimas declaraciones que haga, porque mi deseo es recuperar el anonimato”", presenta Hola! a Corina zu Sayn-Wittgenstein.
27 de febrero de 2013 - 08:09
Corina (o Corine) es una aristócrata consorte alemana -de origen plebeyo- danesa de ascendencia y de nombre (Larsen), nacida en Frankfort y divorciada de un príncipe alemán de la familia Sayn-Wittgenstein, emparentados con la (ultima) emperatriz Zita de Austria, madre de Otto de Habsburgo.
A causa del accidente del rey Juan Carlos I de Borbón en Bostwana, ella llegó al primer plano de la actualidad política. Mujer de negocios con buenos contactos en Arabia Saudita y en las otras monarquías y emiratos vecinos (del Golfo), resultó que era la amiga del rey de España desde hacía ya 4 años y la divulgación de su relación (sentimental) en los medios provocó no poco revuelo y comentarios de la índole mas diversa.
La princesa Corinna ha vuelto a hablar, en esta ocasión en la revista ¡Hola!, que le dedica 8 páginas en el interior además de la portada. Tras sus declaraciones al diario madrileño El Mundo, la "entrañable" amiga del Rey Juan Carlos posó para la revista de cabecera de la Casa Real, con la que la Institución mantiene una estupenda relación.
Corinna asegura desde Londres que no quiere convertirse en una celebridad, ocupar portadas ni aparecer en las páginas de sociedad, algo que no le conviene, dice. Afirma, además, que estas declaraciones serán las últimas porque su deseo es recuperar el anonimato perdido. Sin embargo, este semana también va la portada de Paris Match.
En este “excepcional reportaje”, como titula la revista, que no está firmado y que va ilustrado con 5 fotografías sobre fondo negro, Corinna confiesa que ha permanecido “en silencio” hasta que el socio de Iñaki Urdangarin (yerno del Rey), Diego Torres, hiciera públicos una serie de emails “que parecían sugerir que yo habría tenido algo que ver con los negocios de Nóos”.
Lo único que hizo, afirma, fue responder a una petición del Rey, que “le pidió que encontrara un nuevo puesto de trabajo apropiado para su yerno”. Corinna pensó para él en la presidencia española de la Fundación Laureus, “porque él había sido un atleta olímpico. Me sorprendió mucho cuando, después de considerarlo (…), él lo rechazó”.
La princesa alemana ha esperado hablar hasta que Urdangarin tuviera la oportunidad de declarar y aclarar, así, las desinformaciones que, según ella, han circulado.
Además, a lo largo de la entrevista puede percibirse cierto resquemor por el momento que le ha tocado vivir, hasta el punto de decir que su vida se ha convertido “en una auténtica pesadilla” y que ha perdido “un cliente tremendamente importante”. “Toda esta tragedia ha sido innecesaria”, se lamenta.
La consultora alemana deja claro, ante todo, que siente un “profundo respeto por el Rey y el Príncipe” y que no tiene intereses en España donde, añade, no tiene “agenda” y no piensa volver “mientras mi presencia cause controversia”.
Llama poderosamente la atención que hable por primera vez de su viaje a Botsuana, a raíz del cual surgieron las especulaciones sobre su relación con don Juan Carlos. “Me dolieron. Fueron innecesarias y dañinas”. Preguntada por cómo describiría su relación de amistad con el Rey, igual que hizo El Mundo, Corinna señala que tienen “una amistad cercana, nada más. Conozco al Rey desde 2004”.
La que ha sido la mujer más buscada del año y “experta en encontrar soluciones” se define como honesta, discreta y “ciudadana del mundo” y niega ser la mujer fatal “con la que se me ha querido identificar".





