El elitista Romney ahora buscará convencer a los hispanos
Si el video de Mahoma incendió la política exterior de Barack Obama en Medio Oriente, el de la recaudación de fondos de Mitt Romney hundió al republicano dandole una imagen de elitista que le será dificil de borrar. En medio de campañas de opinión cruzadas y sofisticadas, Romney se ve obligado a explicar a los hispanos (unos 50 millones que viven en USA) que él realmente se preocupará por las necesidades de la gente común. Parece que en el cruce de videos, los demócratas dieron el golpe más acertado.
19 de septiembre de 2012 - 11:49
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - El candidato republicano a la Presidencia estadounidense, Mitt Romney, se dirigirá el miércoles a la población hispana de USA, envuelto aún en la polémica suscitada por sus comentarios sobre el perfil de los votantes que apoyan a su rival, Barack Obama.
A siete semanas de las elecciones en USA, Romney visita Florida, un Estado donde el voto hispano es clave y cuyo peso en las elecciones puede ser determinante, para participar en varios actos de campaña.
El principal será un encuentro con Univision, la mayor cadena en español del país, en un acto que tendrá lugar en la Universidad de Miami y que será transmitido primero en directo a través de Facebook y luego en diferido por televisión.
Esa entrevista será completada este jueves con otra similar con el presidente y candidato demócrata, Barack Obama, en lo que supone la primera vez en la historia que en campaña electoral ambos candidatos estadounidenses ofrecen entrevistas dirigidas específicamente a la audiencia hispana.
Este gesto da cuenta de la creciente relevancia que está adquiriendo la minoría de más rápido crecimiento en USA, donde viven más de 50 millones de hispanos.
El presidente de Univision, César Conde, dijo en un comunicado que "los hispanos van a tener un papel fundamental en la elección del próximo presidente de Estados Unidos y estos eventos atenderán cuestiones clave para que los más de 20 millones de hispanos que se espera que voten en estas elecciones puedan tomar una decisión informada".
La llegada de Romney a Florida coincide con la filtración el lunes de un controvertido vídeo grabado con un móvil en una cena privada de recaudación de fondos que tuvo lugar el pasado 17 de mayo en este mismo Estado, en la residencia de un acaudalado inversor de Boca Ratón.
En el vídeo se ve al candidato comentando relajadamente que un 47% de los estadounidenses votará en noviembre por Obama porque "creen que son víctimas, que el Gobierno tiene la responsabilidad de cuidar de ellos, que tienen derecho a salud, alimentación, vivienda o como lo quieran llamar".
La filtración del video, que claramente parece haber sido tomado con una cámara oculta, podría ser parte de una operación del comando de campaña demócrata, que responde así a la propagación del video "La Inocencia de los Musulmanes" que hizo estallar de ira al mundo del Islam en Medio Oriente, con ataques a sedes diplomáticas y bases militares por toda la región. A raíz de ese video, el mismo Obama salió a disculparse con los musulmanes, algo que le valió fuertes críticas de Romney.
Sin explicaciones
Mitt Romney no ha dado marcha atrás con los comentarios en los que aparece en una cámara oculta criticando a casi la mitad de los votantes estadounidenses.
Pero el martes quedó en claro que tiene mucho más que explicar si quiere ganarse a la amplia franja de votantes cuyo apoyo necesitará para vencer al demócrata Barack Obama en la carrera por la Casa Blanca.
Mientras que los demócratas se han centrado en la creciente brecha entre el 1 por ciento más rico de los estadounidenses y el restante 99 por ciento, Romney dio voz a una división que ha preocupado a los conservadores durante el último año: el 53 por ciento que paga impuestos federales y el 47 por ciento que no.
En las declaraciones en un evento en mayo en Florida para recaudar fondos, en el que costaba US$ 50.000 el cubierto, -y que salió a la luz el lunes en la revista liberal Mother Jones- Romney equipara al segundo grupo con los que apoyan a Obama.
"Mi trabajo no es preocuparme por esas personas", dijo Romney en el video. "Nunca voy a convencerlos de que deben asumir una responsabilidad personal y preocuparse de sus vidas", dijo el candidato.
Pero para ganar las elecciones del 6 de noviembre Romney necesitará el respaldo de muchos de esos "tomadores", como su compañero de fórmula, Paul Ryan, los ha llamado.
El "47 por ciento" no son sólo personas de bajos ingresos que dependen de cupones de alimentos, subsidios a la vivienda y otros programas que tradicionalmente han sido defendidos por los demócratas.
Muchos son jubilados y votantes blancos de la clase trabajadora que se resisten a la intervención del Gobierno en sus vidas y que han tendido a votar por los republicanos en los últimos años, aún cuando aprovechan los créditos fiscales y las ayudas oficiales.
El reto de Romney ahora consiste en suavizar su lenguaje para atraer a las personas que han quedado con problemas tras la peor recesión desde la década de 1930.
Elitista
Y, a pesar de su lenguaje duro en el evento para recaudar fondos en Florida, los analistas dicen que tendrá que asegurar a los votantes que puede ser un presidente para todos los estadounidenses, no sólo para la mitad de ellos.
"Va a tener que explicarlo de una manera mucho más concisa y compasiva, especialmente cuando Obama probablemente salga a desafiarlo por ello", dijo el estratega republicano Ron Bonjean.
Hasta el momento, Romney ha sido incapaz de traducir la insatisfacción generalizada con la economía en una ventaja en las encuestas, dado que los votantes siempre han valorado a Obama como más agradable y digno de confianza.
Romney, un ex ejecutivo de un fondo privado de inversiones con una fortuna estimada en US$ 250 millones, ya está luchando contra la percepción de que es un elitista desconectado de la realidad.
En parte, debido a los anuncios del equipo de Obama que señalan que Romney, cuando lideró el fondo Bain Capital, redujo empleos y los envió al extranjero, donde los costos laborales eran más baratos.
El video podría consolidar la percepción de que Romney no se preocupa de los problemas de los estadounidenses comunes y corrientes, dijeron observadores.
"Esto va a atragantar a mucha gente", dijo el profesor de la Universidad de Boston Tobe Berkovitz.
El porcentaje de hogares estadounidenses que no pagó impuestos federales sobre la renta en el 2011 fue en realidad más cercano al 46 por ciento, según el Centro de Política Tributaria, una organización no partidista.
La Oficina del Censo dice que un récord de un 49 por ciento de los hogares está recibiendo beneficios del Gobierno este año.
Ambas cifras han aumentado considerablemente en los últimos años debido a un envejecimiento de la población y a la peor recesión desde la década de 1930.
La tendencia ha alarmado a los conservadores, que temen que el crecimiento del Estado de bienestar podría minar la iniciativa de los estadounidenses.
"Creo que nos estamos acercando a un punto de inflexión en Estados Unidos, donde podríamos tener una mayoría neta de tomadores frente a los responsables de la sociedad", dijo Ryan a la Heritage Foundation en octubre pasado, mucho antes de que Romney lo eligiera como su compañera de fórmula.
Otros republicanos prominentes, entre ellos la ex candidata presidencial Michele Bachmann y Eric Cantor, el número dos de los republicanos en la Cámara de Representantes, han argumentado que todo el mundo debe pagar por lo menos una cantidad nominal de impuesto sobre la renta.
Pero la división entre "creadores" y "tomadores" de riqueza no es tan simple como lo expresó Romney. Según el Centro de Política Tributaria, casi dos tercios de los que no pagan impuestos sobre la renta sí lo hacen en impuestos federales sobre la nómina, que apoyan el programa de pensiones de la seguridad social y el plan de salud Medicare.
De hecho, muchos están exentos gracias a las rebajas y exenciones tributarias impulsadas por los republicanos.
Entre las personas que reciben beneficios del Gobierno, un tercio recibió el Seguro Social y Medicare, programas populares que están disponibles para todos los jubilados, no sólo a los que tienen bajos ingresos.
Romney necesitará el apoyo de ambos grupos para ganar.





