PANORAMA

No está en Tecnópolis: La máquina para predecir el futuro

Una iniciativa de científicos suizos busca financiación para la construcción de un simulador de la vida en la Tierra. El proyecto requeriría de una inversión inicial de mil millones de euros y por lo menos 10 años de trabajo. Con este simulador se podría predecir el futuro mundial. En Japón existe un simulador similar pero que se dedica a la predicción del clima exclusivamente.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - Científicos suizos buscan apoyo financiero para llevar a cabo un ambicioso proyecto de construcción de un modelo computarizado de la vida en la Tierra, que según afirman sus impulsores, será capaz de predecir el futuro mundial. 

La idea de crear el ‘Living Earth Simulator’ (‘Simulador de la Tierra Viva’) surgió hace años y es tan compleja que, según los previos cálculos de los expertos del Instituto Federal de Tecnología de Zúrich, requiere al principio 1.000 millones de euros y al menos 10 años más de trabajos para su materialización.
 
El profesor Dirk Helbing, que lleva el proyecto, plantea el reto de sondear mediante el simulador "más detallado jamás visto" todo tipo de efectos peligrosos que amenazan o podrían amenazar a la vida humana. El Simulador “recopilará en vivo” un sinfín de datos de todas las fuentes disponibles: clima, sistemas financieros, patrones de migración animal, datos de las redes eléctricas, y mucho, mucho más. 
 
Después del procesamiento de la información, el modelo utilizará los datos para determinar cómo estos sistemas funcionan e interactúan entre sí mediante los computadores más potentes del mundo. Se prevé que permitirá analizar y pronosticar el desarrollo de la sociedad mundial, predecir no solamente problemas económicos y políticos, sino también los mayores interrogantes de la existencia humana: desde patrones del clima global y la propagación de enfermedades, hasta las inminentes crisis financieras internacionales y redes eléctricas. 
 
Analizando la información recolectada, el programa, sostienen los expertos, será capaz de calcular matemáticamente las tendencias, es decir, cómo se desarrollarían algunas situaciones bajo ciertas circunstancias. El proyecto ya ha despertado un vivo interés, y no solamente en el campo académico. Según Helbing, contratistas de Defensa fueron unos de los primeros que se pusieron en contacto con él, pero el científico rechazó la propuesta, deseando convertir su proyecto en un recurso abierto.
 
Simulador de la Tierra
 
La iniciativa de los suizos tiene un precedente ya conocido: una supercomputadora japonesa que fue llamada "El simulador de la Tierra"
 
Con 5120 microprocesadores y ubicada en un edificio de dos plantas que es flotante para resguardarla de todo movimiento sísmico y al cual se puede acceder sólo por un puente cerrado desde el edificio en el que trabajan los científicos, Japón les ofrece gratis a los países los datos que produce la máquina y recién este año la Argentina envió a un equipo de científicos a buscarlos. 
 
Aseguran que cuando los datos de la región para 2020—2050, haremos una proyección para dársela al Gobierno y a los productores agropecuarios y de energía. Así podrán desarrollar una política de adaptación al nuevo clima. 
 
Desarrollado por tres agencias científicas de Japón, el simulador comenzó a funcionar en 2002 y es fuente de información científica del Panel Intergubernamental de Cambio Climático. 
 
Los investigadores nacionales sostienen que por ahora, el modelo efectivamente servirá para hacer proyecciones para la Argentina. Además aspira también a generar resultados para elaborar un plan nacional de adaptación de la población, y de los recursos naturales y de producción. 
 
Las computadoras de la Argentina producen datos cada 40 kilómetros, pero con mucha menos resolución que el simulador de la Tierra. 
 
En Japón, 400 proyectos del mundo usaron la megacomputadora en estos 6 años. Las simulaciones, que incluyen hasta realidad virtual, se hacen para tres períodos distintos: a 30 años, para fines de siglo y a 300 años según informa el diario La Nación. 
 
La precisión de las simulaciones japonesas varía según las aplicaciones, que son varias. Por ejemplo, es de un 75% cuando se trata de predecir ciclones tropicales y el curso de un tifón a 3 o 4 días, pero del 100% en el caso de simulaciones mecánicas industriales, como las que se necesitan para desarrollar un nanotubo de carbón.