GLOBAL

Mejor Obama que Romney en el 2do. debate

Mitt Romney es un candidato frágil. Era previsible que si esmeraba, Barack Obama ganaría el 2do. debate, y fueron perceptibles las diferencias. Habrá un 3er. debate y se espera que, para entonces, Obama avance definitivamente por los muchísimos lados flacos que tiene la propuesta republicana. El triunfo electoral depende de que Obama se decida, no de Romney.

 

El 2do. debate entre los candidatos a las elecciones presidenciales de USA no ha defraudado. El candidato demócrata a la reelección, Barack Obama, ha pasado al ataque para intentar contrarrestar la buena impresión que su rival republicano, Mitt Romney, dio en el 1er. cara a cara, y que le hizo subir en las encuestas.
 
Barack Obama ganó el debate de esta noche y, probablemente, consiguió reequilibrar una carrera que en los últimos días se había decantado a favor de Mitt Romney.
 
El Presidente ofreció una imagen completamente diferente a la del anterior debate en Denver, en el que sufrió una derrota. Mucho más agresivo, inspirado y concentrado, Obama defendió con convicción su gestión y una visión para un segundo mandato. Él estuvo muy por encima de su contrincante en varios temas importantes, como el de la supuesta responsabilidad del Gobierno en el ataque en el que murió el embajador norteamericano en Libia, y sacó a relucir, sin desproporcionada vehemencia, los peores traspiés cometidos por Romney durante la campaña.
 
El Presidente ha jugado también su carta escénica: en todo momento ha aparecido más cómodo sobre el escenario habilitado en la Universidad de Hofstra, en el estado de Nueva York, acercándose mucho más a la moderadora, la periodista Candy Crowley, y al público, procurando mirar a todos los presentes y pronunciando frases con firmeza. Como consecuencia, los primeros sondeos ya le dan como ganador, por un estrecho margen.
 
Romney mantuvo, no obstante, un buen todo durante toda la noche, excepto en el intercambio sobre Libia. Salió relativamente bien de una pregunta difícil sobre sus diferencias con George W. Bush, y consiguió presentar sus propuestas de futuro, sin detalles, pero de forma más que correcta. No sufrió, ni mucho menos, una paliza semejante a la de Obama en Denver.
 
Por esa razón, es probable que este debate no tenga tanto impacto en las encuestas como aquel. Obama ha enderezado el rumbo y ha demostrado algunas cualidades por las que merece la reelección. Pero todo indica que la campaña seguirá igualada hasta el mismo 6 de noviembre.
 
Libia
 
En la Universidad de Long Island, a 1 hora de Nueva York, los 2 candidatos se enfrentaron con preguntas de un grupo de votantes indecisos seleccionados por Gallup. En uno de los formatos más difíciles por imprevisible, ambos se jugaban mucho ya que los sondeos muestran ahora un empate con una ligera ventaja para Romney. 
 
Según la media de las encuestas que hace a diario Real Clear Politics, el republicano está unas décimas por delante de Obama y vence en estados decisivos como Florida. A la vez, el demócrata ha mantenido su ventaja en Ohio y Pensilvania y su campaña subraya que tiene más vías para llegar a los 270 votos electorales necesarios para vencer mientras conserve su liderazgo en el Medio Oeste.
 
Obama repitió varias veces la muletilla "eso no es verdad" y rebatió las cifras y afirmaciones de Romney en casi cada intervención. Pero el candidato republicano ofreció lucha.
 
El empleo, los impuestos y las promesas incumplidas de la última legislatura han centrado un debate con preguntas del público en el que también se ha hablado de energía o inmigración.
 
Romney ha recordado al Presidente la alta tasa de paro y su incapacidad de lograr relanzar la economía, a lo que Obama ha respondido usando la artillería de la que no echó mano en el primer encuentro: ha recordado los bajos impuestos que el republicano, un inversor multimillonario, ha pagado en los últimos años; ha mencionado que la pensión de su rival será "más alta" que la suya y, en la intervención con la que ha cerrado el debate, ha sacado a colación el famoso vídeo del 47%.
 
Durante la hora y media de discusión, los candidatos no han dejado sin responder ninguna alusión del rival, interrupiéndose en numerosas ocasiones. Pero el momento más intenso ha llegado al hablar del atentado contra el consulado de USA en Bengasi (Libia).
 
"Cuando hablo de seguridad nacional, me lo tomo muy en serio. Yo soy el responsable último", ha respondido Obama un día después de que la secretaria de Estado, Hillary Clinton, quisiera exonerarle tanto a él como al vicepresidente, Joe Biden, por el ataque y la confusión posterior.
[ pagebreak ]
 
Preguntado directamente por la moderadora, Candy Crowley,  Obama ha sido claro: "Clinton hace un trabajo extraordinario, ella trabaja para mi y yo soy siempre responsable y por eso nadie está más interesado que yo en saber qué pasó".
 
"Días después estaba recibiendo los ataúdes y la mera sugerencia de que cualquier persona de mi equipo, ya fuera la secretaria de Estado o el embajador en la ONU haría juegos politicos o engañría es ofensivo, no es lo que hacemos, ni como presidente ni como comandante en jefe", dijo con aire grave y mirando al público.
 
La moderadora
 
Crowley iba llamando a los votantes, que habían escrito antes su pregunta en 2 tarjetas, una para ella, que podía así hacer de filtro. Ambas campañas intentaron limitar el papel de la moderadora para que preguntara un poco menos, pero no lo consiguieron y Romney tuvo su peor momento de la noche por una intervención de la presentadora. 
 
El candidato republicano desafió al Presidente cuestionándolo directamente por sus declaraciones sobre el atentado contra la misión de Bengasi donde fue asesinado el embajador el 11 de septiembre.
 
Romney, muy agresivo, le preguntaba a Obama con la mirada fija qué había dicho. 
 
"Proceda", le pedía el Presidente, inseguro de qué contestar hasta que Crowley intervino para corregir al republicano. 
 
"El Presidente tardó 14 días en llamar el ataque de Bengazi un atentado terrorista", dijo Romney, quien aseguró que Obama no había llamado "atentado" al ataque el día después de que sucediera. 
 
La presentadora de la CNN replicó: "En realidad, sí lo hizo. Lo llamó atentado terrorista". 
 
El público, en contra de las reglas, aplaudió el jarro de agua fría de Crowley sobre el desorientado candidato republicano.
 
Clinton
 
Si el presidente Barack Obama gana la reelección dentro de tres semanas, podrá agradecerle su ayuda a los Clinton: Bill fue su más talentoso defensor en la Convención Demócrata y ahora Hillary asume públicamente la responsabilidad por la reacción tras el atentado de Bengasi (Libia).
 
"No podemos más que admirar a los Clinton: Bill y Hillary Clinton han hecho más que el propio Barack Obama por su propia reelección", afirmó en Fox News uno de los enemigos del expresidente estadounidense, el republicano Newt Gingrich.
 
De hecho, profundiza Costas Panagopoulos, analista de la Universidad de Fordham, "el presidente ganará o perderá por su balance (...) pero si es reelegido, estará muy en deuda con los Clinton".
 
Mientras Obama se dirigía a Nueva York para un debate crucial contra su rival republicano Mitt Romney, los Clinton, demócratas dominantes de los últimos 20 años, volvieron a acaparar titulares.
 
La secretaria de Estado se atribuyó el lunes la responsabilidad por deficiencias en el manejo del ataque contra el consulado de Estados Unidos en Bengasi, Libia, en el que murieron cuatro estadounidenses, entre ellos su embajador.
[ pagebreak ]
 
Sus comentarios, realizados en Perú, buscaban evitar el daño de un posible ataque de Romney y marcaron el esfuerzo más contundente del gobierno para aplacar una tormenta política en relación a Libia, que amenaza con poner en juego la reelección de Obama.
 
Su intervención, poco antes del segundo debate presidencial del martes, también genera nuevas interrogantes sobre los motivos de los Clinton para ayudar a su antiguo rival ¿Significa esto que Hillary le cobrará el favor a Obama pidiéndole respaldo para un eventual intento de alcanzar la Casa Blanca en 2016?