OPINIÓN

Dicen que Cristina quiere la cabeza de Scioli

En el Gobierno nacional reina el espíritu golpista y destituyente. Está claro que la presidenta Cristina Kirchner decidió ir por la cabeza de Daniel Scioli desde el mismo momento en que el gobernador bonaerense blanqueó sus aspiraciones presidenciales, teniendo en cuenta que la primera mandataria tiene vedado, con la actual Constitución nacional, la posibilidad de competir por un nuevo mandato.

 

LA PLATA (Diario Hoy) Desde hace tiempo, el kirchnerismo se ha convertido en un movimiento absolutista y monárquico que no tolera, en lo más mínimo, a nadie que piense distinto. Por eso, para terminar de concretarse requiere reformar la Carta Magna y, a su vez, marginar a todos aquellos dirigentes peronistas que tienen serias chances de suceder a Cristina en el mando. Precisamente, Scioli es, hoy por hoy, el peronista mejor posicionado para acceder al sillón de Rivadavia en 2015.
 
En ese escenario, la ambición de la Presidente no tiene límites. Y por eso, con el objetivo de que se deteriorarse la imagen de Scioli, no duda en castigar vilmente a 550 mil familias al no enviar los recursos necesarios a la Provincia para pagar el medio aguinaldo. Esta estrategia implica, asimismo, colocar  todas las piedras habidas y por haber para poner en riesgo la gobernabilidad, por lo que mandó a boicotear el proyecto de emergencia antes de que se presentara en la Legislatura y hará lo mismo con la nueva iniciativa, que se está cocinando en la Gobernación, para poder utilizar algunas de las mismas argucias legales que utilizó el kirchnerismo en los últimos nueve años con el manejo discrecional del dinero público.
 
No parecieron exageradas, en ese contexto, las declaraciones pronunciadas por el titular de la CGT, Hugo Moyano, cuando denunció el lunes pasado que los K tramaban un “golpe de Estado encubierto” en la Provincia. Es más, esta maquiavélica estrategia pergeñada desde la Casa Rosada lo tiene al vicegobernador Gabriel Mariotto preparado para asumir el mismo rol que tuvo el mariscal Petain durante la Segunda Guerra Mundial, cuando los nazis, tras ocupar Francia, lo pusieron como un gobernante títere y obligaron a que las fuerzas políticas democráticas pasarán a la resistencia.
 
Los docentes y estatales aún esperan que Mariotto pida disculpas por haber prometido, y hasta garantizado, durante la última licencia de Daniel Scioli que la Provincia iba a contar con los recursos para pagar los aguinaldos en tiempo y forma. La realidad, como se sabe, es bien diferente.