INVESTIGACIÓN

La trama secreta del video del furor

La trama comenzó el martes 11/09, con el asalto a la embajada estadounidense en El Cairo y el posterior asesinato del embajador norteamericano en Libia, tras el ataque al consulado de Bengasi. Se buscó un hilo conductor y se encontró en Internet un ridículo fragmento de una supuesta película llamada La Inocencia de los Musulmanes. El hombre tras el filme parecía ser un promotor inmobiliario californiano de nacionalidad israelí-estadounidense, llamado Sam Bacile. Incorrecto.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Varios actores estadounidenses que aparecían en el montaje final del video de la polémica, muy asustados por las consecuencias, publicaron un comunicado horas más tarde de las primeras protestas afirmando que los diálogos habían sido alterados durante la posproducción.
 
Una de esas actrices aseguró que un productor, que respondía al nombre de Sam Bacile, la contrató para rodar un filme llamado Guerreros del Desierto, una comedia basada en los tiempos de Jesucristo, cuando todavía no existía el Islam. Según esta actriz, el guión no contenía ninguna referencia a las creencias de los musulmanes y el protagonista no era Mahoma, sino un tal George.
 
Se especuló también con que la producción contó con una financiación de US$ 5 millones pero, a juzgar por el resultado, ese presupuesto debió ser bastante más bajo. Según el reparto, unas 50 personas participaron en el rodaje, que se produjo en 2011. Meses después, al parecer la cinta fue proyectada –ya con el título La Inocencia de los Musulmanes- en una vieja y decadente sala de Los Ángeles, casi sin público.
 
La película aparentemente fue filmada por Alan Roberts, un director de películas pornográficas baratas, de 65 años, según el sitio'web Gawker.
 
La agencia AFP informó que accedió a la convocatoria de actores para participar en el elenco de una película que se iba a llamar 'Desert Warriors', y en la que aparecía Alan Roberts como el director.
 
Según el sitio web Gawker, Roberts fue contactado por un hombre llamado 'Sam Bacile', el seudeónimo del egipcio cristiano Nakula Basseley.
 
El permiso de producción de la película está a nombre de Media for Christ, dijo Paul Audley, presidente de LA Films, el organismo encargado de emitir licencias de rodaje en el condado de Los Ángeles.
 
La ciudad emitió a nombre de este grupo una licencia para filmar en exteriores en el valle Santa Clarita, el 18/08/2011, una película con el título 'Desert Warriors' ('Guerreros del desierto').
 
El presidente de Media for Christ, que se dedica a "hacer brillar la luz de Jesús" en el mundo, es el inmigrante egipcio Joseph Nassralla Abdelmasih.
 
La organización cristiana tiene sede en la localidad de Duarte, 45 km al este de Los Ángeles.
 
Autoridades del condado pidieron a LA Films que les entregaran la licencia de rodaje para evitar que se filtrara a la prensa por motivos de seguridad, dijo Audley.
 
"Ya no tengo el permiso (...), pero el alcalde de Duarte aparentemente vio una copia y confirmó que Media for Christ es la compañía productora", dijo Audley.
 
"Pero sé personalmente, porque lo miré (el permiso) antes de que nos lo quitaran, que el productor era Sam Bacile", agregó el funcionario.
 
The Washington Post logró dar con el villano que, con un reparto de video casero y un guión de serie B, creó la película sobre Mahoma que ha servido para agitar la ira de medio mundo musulmán.
 
En una entrevista por teléfono con el Post, el tal Sam Bacile reafirmó sus posturas asegurando que “el Islam es un cáncer”. 
 
Sin embargo, el argumento dio un giro radical apenas unas horas más tarde, cuando la agencia estadounidense Associated Press identificó a la misma persona, aunque resultó tener otra identidad.
 
En el registro de la propiedad de California no aparece ningún Sam Bacile y tampoco Israel tiene registrado a ningún profesional con ese nombre. 
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Según AP, Bacile es Nakula Basseley, un egipcio de 55 años y confesión cristiana ortodoxa, que vive en Estados Unidos. El supuesto cineasta aficionado ha utilizado ya otros seudónimos, después de haber sido condenado a 21 meses de prisión por cometer fraudes contra entidades bancarias. 
 
En Hollywood finalmente se supo todo: la película La Inocencia de los Musulmanes fue producida por un grupo con sede en California llamado Media for Christ, presidida por el egipcio cristiano Joseph Nassralla Abdelmasih.
 
'La inocencia de los inocentes' fue proyectada 1 sola vez en Los Angeles, pero su trailer online desató protestas en Oriente Medio y el Magreb, y fue asesinado el embajador de USA en Libia, Chris Stevens, y otros 3 estadounidenses.
 
Y el hombre detrás de la producción es el ex convicto Nakula Basseley, sentenciado en 2009 por fraude bancario y bajo investigación por violar los términos de su libertad condicional al usar internet
 
El sábado 15/09 de madrugada recibió una visita de la policía en su casa de Cerritos, al sur de Los Ángeles, que lo interrogó, ya que tiene prohibido utilizar cualquier computadora o acceder a Internet sin el consentimiento de los agentes que controlan su libertad condicional.
 
El pastor californiano Terry Jones, célebre por haber llamado a quemar el Corán y supuestamente implicado ahora también en la conspiración, aseguró a la misma agencia haberse puesto en contacto con Basseley para difundir la polémica cinta. 
 
También colaboró Steve Klein, un ex marine que entrenaba a milicias paramilitares, fundador de una organización cristiana ultraortodoxa que llevaba sus protestas a clínicas donde se practican abortos y a las mezquitas. Klein ha reconocido públicamente su participación en la película, cuando dijo a AFP que colaboró con los realizadores.
 
Y Morris Sadeq, otro egipcio copto, que también había aparecido entre los primeros sospechosos.
 
Anulada la conexión israelí, la obra parece provenir de una serie de egipcios cristianos, asentados en USA. 
 
En una de las primeras escenas del video aparecen varios islamistas quemando iglesias -un hecho que en el Egipto real ha demandado la comunidad copta en multitud de ocasiones- bajo la complacencia de una patrulla de policía, al frente de un vehículo con la bandera egipcia.
 
Desde la Casa Blanca se sospecha que los ataques a sus embajadas no son consecuencia de un una masa alborotada por la película blasfema, sino que responden a una acción premeditada. 
Al Qaeda, a través de su marca en Yemen, entró en escena de forma oficial para pedir a los musulmanes que “maten a los embajadores” de USA.
 
En países como Egipto, una serie de jóvenes violentos también han aprovechado las manifestaciones para enfrentarse con la policía.